23/09/2025
Los tiempos de Dios son perfectos, aunque a veces su perfección nos duela porque no llega cuando queremos. Quizá hoy te sientes solo, incomprendido o con un vacío que nadie parece llenar. Pero escucha: tu soledad no es olvido de Dios, es el espacio donde Él quiere revelarte que su compañía basta.
David también gritó: ‘Estoy solo y afligido’ (Salmo 25:16), pero en esa misma oración descubrió que Dios lo sostenía. La soledad no es señal de abandono, sino una invitación a descubrir que Aquel que nunca te deja, camina contigo incluso en el silencio.
Confía, porque cuando llegue el tiempo, no solo Dios llenará ese vacío, sino que lo convertirá en un testimonio de fidelidad. No desesperes: tu historia aún no ha terminado.” 🙏✨