El Seminario Mayor “Cristo Buen Pastor” con sede en Puerto Salgar (Cundinamarca) desde el año 2001 y haciendo eco en “Lanzar las redes en nombre del Señor” sigue buscando en su corta evolución el perfeccionamiento tanto en su planta física, como a nivel de formadores y profesores que son encargados de nuestra realización como futuros pastores, en medio de una Iglesia Diocesana pobre, marcada por l
os conflictos políticos, económicos y sociales. El seminario es la escuela de Jesús con camino al discipulado, es un encuentro vivo con él, que se manifiesta en el hermano, es la casa donde se comparte la experiencia de la primera comunidad cristiana en busca de la santidad en medio del “Nuevo Mundo” que nos rodea, donde los valores cristianos se diluyen. La historia se encumbra al mes de febrero del año 1993, en Pensilvania Caldas, donde es abierto el Seminario; pero con un hecho representativo que desde el año 1987 se tenía en esta localidad el Seminario Menor “Santo Domingo Savio”. Esta experiencia se inició en una casa de la localidad, hoy en día sede de la Cruz Roja con jóvenes de diversos lugares de nuestra diócesis. La obra del Seminario Mayor se inició con un grupo de diecisiete bachilleres para el grado de primero de filosofía, acompañados por los Padres Diego Cardona Henao con funciones de rector, después de su labor como formador y rector de la institución durante diecisiete años, y Bernardo Quintero Gutiérrez, con funciones de director espiritual. A ellos se unieron un grupo de profesores externos conformados por dos sacerdotes: Padre Iván Correa, q.e.p.d y Augusto Sepúlveda Quintero, más tres formadores laicos que se desempeñaban en los colegios de la localidad. La experiencia a este seguimiento de Jesucristo fue positiva en ese año que fue aumentando y evolucionando hasta 1995 donde se completó el ciclo filosófico con la promoción de siete seminaristas para la experiencia de Año de Formación Pastoral y los posteriores estudios teológicos. Hasta el año 2000 se conservaron los tres grados del Ciclo Filosófico con un promedio de veinte dos seminaristas provenientes de distintas regiones de la variada geografía Diocesana y de otros lugares del país. Hoy en día, 48 seminaristas se forman para ser los futuros pastores de nuestra Iglesia