27/11/2019
A veces por la edad o porque hace varios años conocimos a Dios, nos sentimos cansados y agotados, con la impresión de que ya no tenemos nada más para dar. Incluso en nuestro trabajo, familia e iglesia nos sentimos poco útiles, es como si hubiéramos agotado toda nuestra creatividad y ya no tuviéramos mucho que aportar. En determinados momentos nuestra vida suele verse gris y envejecida; al igual que un águila que tiene que pasar por un tiempo de renovación para seguir viviendo otros 30 o 40 años más y decide irse a una montaña lejana para pasar por un periodo de dolor, nosotros también debemos experimentar este tipo de quebrantamiento si queremos llegar a cumplir el propósito con el cual fuimos creados. [ 162 more words ]
A veces por la edad o porque hace varios años conocimos a Dios, nos sentimos cansados y agotados, con la impresión de que ya no tenemos nada más para dar. Incluso en nuestro trabajo, familia e igle…