26/08/2026
El Sinaí no fue un lugar de condenación, sino el escenario donde Dios nos mostró que la gracia siempre antecede al deber: Él no nos exige santidad para salvarnos, sino que nos salva por gracia para enseñarnos a caminar en santidad. Al contemplar la gloria de su Ley, el terror del monte y la sangre del pacto, descubrimos que nuestras fuerzas son insuficientes y que necesitamos desesperadamente a Jesucristo, el Mediador perfecto que cumplió la Ley por nosotros y pagó nuestra culpa en la Cruz.
Si quieres profundizar en este recorrido y descubrir cómo el libro de Éxodo revela de principio a fin el plan perfecto de la redención, te invito a ver el estudio completo en nuestro canal de YouTube. ¡Acompáñanos y sigue edificando tu fe con la Palabra.