Buenas Nuevas. Comunidad Luterana Inclusiva

Buenas Nuevas. Comunidad Luterana Inclusiva Comunidad siempre en formación. Propendemos por ser espacio sin paredes para toda persona.

05/04/2026

Happy and Blessed Easter

05/04/2026

Donde está oh muerte tu victoria?

La muerte no pudo eliminar a Jesús como quisieron sus asesinos!
Ni podrá con nadie. ALELUYA

05/04/2026

He is risen! Halleluyah

Jesús no es reyPablo, el apóstol, en I Corintios escribe sobre la sabiduría del mundo y la sabiduría de la Vida, esto en...
04/04/2026

Jesús no es rey

Pablo, el apóstol, en I Corintios escribe sobre la sabiduría del mundo y la sabiduría de la Vida, esto en términos de salvación o perdición. Aquellos que siguen la sabiduría y el proceder del mundo cortan la vida, sus recursos, asfixian a los más pequeños, a los desfavorecidos, les imponen sanciones, les imponen su hegemonía.
Notamos con decepción predicadores de la Biblia que se precian de ser cristianos, orgullosos de orar sobre armamento, imponen manos sobre perpetradores de violencia y destrucción. Muchos de estos tienen por lema y convicción que Dios, es el Dios de los vencedores.
Los vencedores están bien retratados en los anaqueles de la historia, en los anales de los Pueblos. Muchos historiadores son como cortesanos, solo escriben lo que el poder demanda y mucho de eso que han registrado no aguanta una revisión historiográfica, ni siquiera pasa por una crítica social. Y es que la propaganda ha sido instalada en el ADN de las sociedades y es allí donde se necesita mucho más que una hermenéutica de la sospecha, porque necesitamos que salga a la luz lo oculto como lo que está a simple vista y no hemos podido o querido ver, Edgar Allan Poe en su obra “La carta robada” (1844) escribe: “la mejor manera de ocultar algo es ponerlo a la vista de todos”
Los vencedores son expertos en glorificar los imperios, las élites, las sociedades que han arrasado pueblos enteros. Miguel León Portilla en su obra “Visión de los Vencidos” narra la conquista de lo que hoy es México (1519-1521), en su obra, Portilla describe lo devastador de la derrota y el fin del mundo; esto porque antes de la llegada de los españoles, los pueblos indígenas (Nahuas) notaron los presagios de lo que se avecinaba: la ruina, la invasión, todo ello acaeció con el desembarco de Hernán Cortés, a lo que siguió la masacre de los nobles y los guerreros mexicas.
Es menester leer el reverso de la historia, es decir, analizar, tamizar, dis-cernir los aspectos ocultos o a la vista como escribió Allan Poe. Hay que desmontar las mentiras, las fake news históricas porque esto nos permite retomar la identidad y la multiculturalidad de nuestros pueblos, la recuperación de los saberes ancestrales y las luchas que tuvieron que vivir.
La glorificación de los vencedores, su heroísmo y colonialidades va muy de la mano con la llamada Teología de la Gloria que busca encontrar, conocer a Dios en el poder, en la razón, en las obras humanas que se asumen como piadosas. Lutero habló de la Theología Crucis (Teología de la Cruz) esta sostiene que Dios se revela a través del sufrimiento y la debilidad de la cruz. Así pues, el ser humano es salvado por la gracia que no es más que don de Dios, sin necesidad de que el ser humano haga nada o pretenda nada para ser aceptado por Él.
La Teología de la Cruz reconoce la depravación a la cual puede llegar un ser humano. El asedio imperial actual a Groenlandia, Venezuela, Cuba, Irán y tantos otros países devastados desde la IIGM dan cuenta de la incapacidad del ser humano de auto regularse, vienen a la memoria las palabras de Dios a Caín: “¿por qué andas irritado y por qué se ha abatido tu rostro?” (cf. Gen 4.6) Caín un hombre irritado consigo mismo, con su entorno termina destruyendo a su hermano. El globalismo anglosionista straussiano ha ido destruyendo a su hermano, ha ido destruyendo el entorno sin percatarse que se ha ido destruyendo a sí mismo, la llegada de la multipolaridad es imparable, se puede hacer una analogía evangélica: “el reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos, solo la gente valiente y decidida logra formar parte de él” (Mt 11.12 TLAD).
La Teología de la Gloria quiere ver un Dios todopoderoso que ponga a sus enemigos por estrado de sus pies, un Dios destructor del “otro” diferente, del goyim, del afro, del indígena, del pobre. Esta forma de pensamiento, de ser y hacer iglesia, de ser y hacer sociedad se puede notar en los escritos bíblicos cuando la gente pretendía hacer rey a Jesús; después de la multiplicación de los panes (Jn 6.15), la muchedumbre ve a Jesús como el profeta que había de venir, ese Mesías anhelado que debía restaurar el reino divídico.
Cuando Jesús es arrestado, procesado y condenado a muerte, los soldados le conducen al pretorio y hacen mofa de esta “rey” que el mismo sistema quiso entronizar, ¡qué paradoja no! Los soldados a la sazón de este teatro, torturan a Jesús, el episodio del Sanedrín fue algo semejante, allí los testimonios eran contradictorios, todo esto condujo a declarar a Jesús, reo de muerte.
Este “rey” entronizado en burla y escarnio fue cambiado de atuendos, despojado de las “dignidades” que el mundo le proveyó y con ello le conduce a la cruz que era el medio de ajusticiamiento que Roma tenía para eliminar a los criminales. Roma pone en su cruz una inscripción titulada “el rey de los judíos” indicando así su culpa (Mr. 15.25). Camino al Gólgota, lugar de la ejecución, la gente continuaba su burlería, todo aquello que no habían sabido comprender: “eh tú que destruyes el templo y lo edificas en tres días, sálvate a ti mismo y baja de la cruz” (Mr. 15.29) los sumos sacerdotes y los escribas también hacían burla “a otros salvó y así mismo no puede salvarse, el Cristo, rey de Israel, que baje ahora de la cruz para que le veamos y le creamos” (Mr 15.30s). La salida de Jesús del pretorio rumbo a la crucifixión es una imagen semejante al texto de Levítico 16.27 en el cual a los blasfemos se les sacaba del campamento para lapidarles. Así, a Jesús lo sacan de su pueblo, expulsado por los beneficiarios de sus milagros, por las autoridades religiosas que instigaron su muerte, aquellos los cuales Pablo hace referencia: “hablamos de sabiduría entre los perfectos, pero no de sabiduría de este mundo, ni de los jefes de este mundo, abocados a la ruina; sino que hablamos de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida (Teología de la Cruz) destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida de todos los jefes de este mundo -pues de haberla conocido no hubieran crucificado al Señor de la Gloria- (I Cor 2.6-8)”
Las comunidades primitivas aprendieron que los romanos crucificaron a Jesús, sin embargo, los lectores del evangelio de Lucas, quien fuera discípulo de Pablo, quizá conocían las cartas de éste a la comunidad de Corinto y eso les pudo ayudar a discernir quién asesinó a Jesús (cf. I Cor 2.8).
De corriente se asume que Dios envió a su Hijo a morir en la cruz por el pecado del mundo, como pago de esta situación. Esto, una reminiscencia del sacrificio del cordero expiatorio por los pecados cometidos (Lev. 16.15). La teología oficial enseña que Jesús el Hijo de Dios es mu**to por su Padre porque era necesario que el Padre saciara su ira por el pecado del mundo, desviado desde el jardín del Edén, ergo Dios mata a su Hijo inocente.
Claro, es un postulado difícil de asumir o siquiera considerar, porque se nos enseñó a ver a Jesús como un rey, como un rubio de ojos azules, un Jesús edulcorado de Domingo de Resurrección que pareciera no haber pasado por el viernes de crucifixión. Se nos ha enseñado la visión de los vencedores, de los poderosos, de los que hacen leyes solo para su beneficio. Se nos ha enseñado a ser felpudos ante el poder, a obedecer sin cuestionar, sin siquiera atreverse a pensar. A Jesús le han hecho rey y a los creyentes se les ha enseñado a ser súbditos sumisos, silenciosos, adoradores de un sistema que hace ver al Dios revelado como a un Dios distante, celoso, fuego consumidor que viste de púrpura y nunca se nos enseñó a ver a un Dios abajado que no consideró ser Dios como a cosa a que aferrarse sino que se hizo humano (Flp. 2.6-11)
Jesús el Cristo es aquel caminante con el pueblo sufriente, aquel Jesús del madero, aquel que anduvo en el mar, aquel que no apedreó la mujer que los fanáticos religiosos querían lapidar, aquel Jesús que afirmó: “si no se hacen como niños, no entrarán en el reino de los Cielos” (Mt. 18.3)
Que Dios nos ayude a discernir realmente cómo vivir y a quien seguir, si es que hay que seguir a alguien. Jesús no es rey de este mundo, Jesús no es rey con estos valores y paradigmas que por siglos fueron enseñados, Jesús no es rey de mitras ni báculo, no es rey de predicadores culpógenos y esquilmadores de la consciencia.
Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. Quien tenga oídos para oír, que oiga.

Rev. Sergio Talero
Pastor Comunidad Luterana Inclusiva "Buenas Nuevas"
Abril 3 de 2026 año de Nuestro Señor

Sínodo Luterano Latinoamericano y Caribeño Iglesias Evangélicas Luteranas de Nicaragua Ielnic

Queridos hermanos en Cristo,Forjarán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra...
05/03/2026

Queridos hermanos en Cristo,

Forjarán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra (Isaías 2:4).

En nuestro caminar cuaresmal, recordamos nuestra dependencia de Dios y nos sostiene la esperanza en la paz futura que Dios ha prometido. A medida que la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán se intensifica y se extiende, lamentamos lo lejana que parece esa promesa. Desconocemos cuántas personas han mu**to, pero sabemos que la cifra seguirá aumentando. Los primeros informes indican que más de 100 colegialas iraníes y varios militares estadounidenses se encuentran entre ellas.

La iglesia de Jesucristo está llamada a proclamar la paz del reino eterno de Dios y a trabajar por una paz terrenal aquí y ahora. El mensaje social de la ELCA, «Vivir en tiempos de terrorismo», afirma que esta paz terrenal es un bien preciado, pero frágil. Su existencia depende de líderes que priorizan la diplomacia sobre la intervención militar y la disuasión sobre la guerra, y de ciudadanos que exigen responsabilidades al gobierno cuando se considera una acción militar.

Al igual que muchos de ustedes, me preocupa que no se haya producido un sólido discernimiento público mediante la autorización del Congreso antes de la intervención de Estados Unidos en esta guerra. Como luteranos, afirmamos que el gobierno y el orden que las leyes justas establecen son dones de Dios para nuestra seguridad y bienestar. Esta guerra no representa la promoción de este orden justo, sino su fracaso.

El costo en vidas y seguridad de este fracaso recaerá sobre quienes menos pueden evitarlo: niños, familias y quienes no tienen medios para huir. Su costo mortal se ha pagado, y se seguirá pagando, con las vidas de nuestros vecinos, incluyendo a nuestros hermanos en Cristo en Oriente Medio.

Este momento subraya la urgente necesidad de esfuerzos diplomáticos y humanitarios sólidos y bien dotados de recursos. Nuestros compañeros de la Iglesia Evangélica Luterana en Jordania y Tierra Santa han pedido a nuestra iglesia que ore fervientemente por la paz y la seguridad, y que abogue por la dignidad y la seguridad de todas las personas. El Testimonio en la Sociedad de la ELCA seguirá brindando oportunidades para esta defensa.

Como miembros del cuerpo de Cristo, únanse a mí en una solidaridad devota y esperanzada con nuestros hermanos y vecinos que sufren hoy.
Juntos,
Lamentamos la urgencia de la guerra y a los combatientes y no combatientes que han perdido la vida.
Anhelamos la plenitud de la creación en “un cielo nuevo y una tierra nueva” donde la muerte y el dolor “no existirán más” (Apocalipsis 21:1, 4).
Luchamos por la justicia y la paz en toda la tierra, fortalecidos por la fe en el Señor crucificado y resucitado para persistir.
Confiamos en que, por medio de Dios, que nos sostiene, nuestro cansancio y temor no nos vencerán.

En Cristo,

Bishop Curry Issues Statement on Iran War
March 4, 2026

En Cristo,Dear siblings in Christ,

They shall beat their swords into plowshares and their spears into pruning hooks; nation shall not lift up sword against nation; neither shall they learn war any more (Isaiah 2:4).

In our Lenten journey, we are reminded of our dependence on God, and we are sustained by hope in the future peace God has promised. As war involving the United States, Israel and Iran intensifies and spreads, we lament how far off that promise seems. We do not know how many people have been killed, but we know the number will continue to grow. Early reports indicate that more than 100 Iranian schoolgirls and several U.S. service members are among them.

The church of Jesus Christ is called to proclaim the peace of God’s eternal reign and to work for an earthly peace here and now. The ELCA social message “Living in a Time of Terrorism” states that this earthly peace is a “precious yet fragile good.” Its existence depends on leaders who prioritize diplomacy over military engagement and deterrence over war, and on citizens who hold government accountable whenever military action is considered.

With many of you, I am distressed that a robust, public discernment through congressional authorization did not occur prior to the United States’ engagement in this war. As Lutherans, we affirm that government and the order that just laws provide are gifts of God for our safety and well-being. This war does not represent the promotion of this just order but rather its failure.

The costs in lives and safety of this failure will be borne by those least able to avoid it — children, families and those without the means to flee. Its deadly toll has been, and will continue to be, paid with the lives of our neighbors, including our siblings in Christ in the Middle East.

This moment underscores the urgent need for robust, well-resourced diplomatic and humanitarian efforts. Our companions in the Evangelical Lutheran Church in Jordan and the Holy Land have asked our church to pray fervently for peace and safety and to advocate for the dignity and security of all people. ELCA Witness in Society will continue to provide opportunities for this advocacy.

As members of the body of Christ, join me in prayerful, hopeful solidarity with our siblings and neighbors who suffer today.
Together,
We mourn the rush to war and the combatants and noncombatants who have lost their lives.
We yearn for creation’s fulfillment in “a new heaven and a new earth” where death and pain “will be no more” (Revelation 21:1, 4).
We strive for justice and peace in all the earth, strengthened by faith in the crucified and risen Lord to persist.
We trust that, through God who sustains us, our weariness and fear will not overcome us.

In Christ,

The Rev. Yehiel Curry
Presiding Bishop
Evangelical Lutheran Church in America

https://www.elca.org/news/bishop-curry-issues-statement-on-iran-war?fbclid=IwdGRjcAQVwQljbGNrBBW_U2V4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkDDM1MDY4NTUzMTcyOAABHrKFUFQnqP8hNNMJ97W7xmeVGsFSyoJ1a2VmUCiLzWi2WNytfir5Y5Zw55P7_aem_Cy3xlvhR57_puY-TcgdlwA

The Evangelical Lutheran Church in America (ELCA) is grounded in ancient and timely teachings about a powerful and patient God.

https://www.facebook.com/share/1B7iT3XYx2/https://www.facebook.com/share/1B7iT3XYx2/UN LLAMADO A TODOS/AS LOS/AS CRISTIA...
24/02/2026

https://www.facebook.com/share/1B7iT3XYx2/

https://www.facebook.com/share/1B7iT3XYx2/UN LLAMADO A TODOS/AS LOS/AS CRISTIANOS/AS EN LOS ESTADOS UNIDOS, EN MEDIO DE UNA CRISIS DE FE Y DEMOCRACIA

(Carta firmada por más de 4,000 líderes de diferentes confesiones cristianas ante la actual situación política, social, económica, espiritual y emocional en los Estados Unidos de América)

(Se acompaña el acceso a la página web, con el contenido de la carta en inglés, un video introductorio de la misma, y enlaces sobre esta iniciativa)

_______________________________________________________________________

Hay momentos que exigen arrepentimiento y resistencia, valentía y convicción, fe y fortaleza. Este es uno de esos momentos.
La pregunta es: ¿qué haremos ahora?

Nos enfrentamos a un gobierno cruel y opresivo; a ciudadanos e inmigrantes demonizados, desaparecidos e incluso asesinados; a la erosión de derechos y libertades duramente conquistados; y a un esfuerzo calculado para revertir la creciente diversidad racial y étnica de Estados Unidos; todo lo cual nos empuja hacia un régimen autoritario e imperial. Lo que nos enfrenta no es solo una democracia en peligro y el auge de la tiranía. Es también una fe cristiana corrompida por la ideología herética del nacionalismo cristiano blanco, y una iglesia que a menudo no ha capacitado a sus miembros para modelar las enseñanzas de Jesús y cumplir su llamado profético como guía humanitaria, compasiva y moral para la sociedad.

Por lo tanto, como cristianos en Estados Unidos, que representamos la amplitud de las tradiciones cristianas y una parte de la sociedad religiosamente plural de nuestra nación, nos vemos obligados a alzar la voz con mayor valentía en este momento.
Hacemos un llamamiento a todos los cristianos a unirse a nosotros en mayores actos de valentía para resistir las injusticias y el peligro antidemocrático que azota a la nación. En momentos como este, el silencio no es neutralidad; es una decisión activa de permitir el daño.

Este llamamiento es particularmente urgente ahora que nuestra nación conmemora el 250.º aniversario de la firma de la Declaración de Independencia, un momento de celebración y reflexión sobre nuestros históricos avances y retrocesos en materia racial y de derechos humanos, mientras buscamos una renovación democrática y cívica. En cambio, las tendencias y fuerzas actuales atentan contra nuestros derechos y libertades fundamentales y amenazan con descarrilar, e incluso destruir, nuestra democracia. Este no es un peligro lejano ni una posibilidad futura. Es una realidad presente y urgente.

La crueldad y la violencia patrocinadas por el gobierno que presenciamos se oponen totalmente a las enseñanzas de Jesús. Nos negamos a permanecer en silencio mientras demasiadas personas que se llaman cristianas ayudan, incitan o simplemente se quedan de brazos cruzados y permiten estas atrocidades.
Esta crisis política está impulsada por personas que han caído en la tentación del poder absoluto, socavando los controles y equilibrios democráticos, afianzando la desigualdad económica, exacerbando las divisiones y normalizando la corrupción y el uso indiscriminado de la violencia.

Libertades y derechos que antes se asumían seguros están siendo despojados, redefinidos o aplicados selectivamente. Se están desmantelando protecciones de derechos civiles que datan de décadas. La verdad está siendo reemplazada por mentiras y propaganda. La gobernanza está siendo vaciada y reemplazada por la corrupción, las pruebas de lealtad, la intimidación y la normalización de la anarquía. La arquitectura de la democracia y los derechos garantizados por la separación de poderes se están erosionando desde dentro, mientras se nos dice que los aceptemos como "ley", "orden" o "voluntad de Dios".

Lamentablemente, la crisis no es solo política, sino que está impulsada por un colapso moral y espiritual que se manifiesta en niveles alarmantes de polarización. Nuestra fe está siendo puesta a prueba. Los cristianos no pueden fingir lo contrario y deben tomar la decisión de actuar.

Nos negamos a bautizar la dominación. Nos negamos a santificar la crueldad. Nos negamos a confundir el poder autoritario con la autoridad divina. Elegimos resistir, invocando las justas exigencias de nuestra fe, arraigada en las enseñanzas de Jesús. La religión no debe usarse para deificar a los políticos ni justificar sus abusos. Cuando esto sucede, la fe deja de ser fiel y se convierte en un arma de herejía e hipocresía.

Como cristianos, nunca debemos predicar el nacionalismo como discipulado, confundir la identidad estadounidense y cristiana con la blancura, ni confundir la lealtad a los Césares modernos con la fidelidad a Cristo. Nunca debemos renunciar a nuestra voz profética alineándonos con poderes y principados en lugar de con Aquel que nos llama a ser proveedores de justicia y rectitud.
Ahora es el momento de abrazar con valentía la fidelidad al mensaje de Jesús: defender la imagen de Dios en cada persona; amar a nuestro prójimo sin excepción; rechazar la retribución; extender gracia, misericordia y compasión; Reflejar la contracultura radical de las Bienaventuranzas y vivir el llamado de Mateo 25, con especial atención a las personas pobres, vulnerables y marginadas.

Como seguidores de Jesús, debemos tomar en serio estos principios al buscar renovar, profundizar y fortalecer nuestra fe, resistir la religión falsa, construir una Comunidad Amada y convertirnos en una democracia verdaderamente multirracial e inclusiva.

La Soberanía de Dios

En cada generación, la Iglesia está llamada a declarar sin temor ni favoritismo: «Así dice el Señor», dando testimonio de la soberanía de Dios sobre todo sistema, partido y poder.

Como cristianos, nuestra lealtad máxima pertenece solo a Dios, y creemos que cualquier líder político que exija poder absoluto se opone a la soberanía de Dios.

La lealtad a tales líderes es idolatría y manipula la enseñanza de Jesús como una herramienta de poder opresivo, reemplazando la compasión por el control y la unidad por la división. Un fiel testimonio cristiano.

Es fundamentalmente incompatible con el poder nacionalista y el sufrimiento que produce en nuestra nación y en todo el mundo.
La Palabra de Dios

Creemos que Jesucristo es la Palabra de Dios hecha carne. Su vida y sus enseñanzas revelan el camino de Dios y deben moldear nuestras vidas, nuestra conducta y nuestro testimonio público, especialmente en este momento. Jesús se hizo humano para reconciliarnos con Dios y entre nosotros. Este momento es una prueba crucial de nuestra lealtad primordial a Él.

Jesús anuncia su misión en su primer sermón: llevar la buena nueva a los pobres, la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos, la libertad a los oprimidos y proclamar el año del favor del Señor (Lucas 4:18-19). Cualquier evangelio que contradiga esto no es el evangelio de Jesucristo.

Jesús enseña en la parábola del Buen Samaritano que el amor al prójimo no conoce fronteras políticas, sociales ni étnicas (Lucas 10:25-37). Este amor se opone directamente a una política de exclusión y discriminación. Jesús declara que la verdad y la libertad son inseparables: «Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8:32). Sin embargo, a diario escuchamos mentiras y distorsiones que buscan dividir y demonizar. La verdad nos libera del cautiverio de la mentira y nos lleva a una relación más profunda con Dios y con los demás.

Jesús bendice a los pacificadores, llamándolos hijos de Dios (Mateo 5:9). Las palabras hebreas y griegas para paz, Shalom y eirene, significan la resolución y restauración de relaciones rotas. Todas las formas de violencia política contradicen el camino de Cristo, y los cristianos deben rechazarlas en todo momento.

Jesús da su prueba final de discipulado en Mateo 25:31-46, dejando claro que la medida de nuestra fe se revela en cómo tratamos a los hambrientos, los sedientos, los enfermos, los extranjeros o los encarcelados. Decir, como hacen algunos, que este pasaje solo trata sobre el cuidado de los hermanos cristianos es una interpretación teológica incorrecta. Es para las naciones, ethnoi, para todos los pueblos. Este pasaje menciona a personas que, incluso ahora, están siendo atacadas y perjudicadas de forma directa y deliberada por quienes ostentan el poder político. Servir y defender a los más vulnerables es servir y defender a Cristo mismo.

El Espíritu de Dios

En este momento, creemos que el Espíritu Santo nos impulsa a defendernos, a hablar y a actuar con mayor valentía para servir a los más vulnerables y promover el reino de justicia y paz de Dios.
Por lo tanto, nos comprometemos a:

1. Proteger y apoyar a las personas vulnerables: Defenderemos a los inmigrantes, refugiados, personas de color y a todos aquellos que se encuentran en peligro; resistiremos las políticas crueles, injustas e ilegales y la aplicación violenta de la ley, y rodearemos a quienes sufren ataques con cuidado pastoral, solidaridad y testimonio público profético.

2. Amar a nuestro prójimo: En obediencia a Jesús, amaremos a nuestro prójimo sin excepción, especialmente a quienes son diferentes a nosotros, y rechazaremos las políticas del miedo, la exclusión y la deshumanización. Rechazaremos el lenguaje de "otros" y "nosotros y ellos", y recordaremos que Cristo vino "para que todos seamos uno" (Juan 17:21).

3. Decir la verdad al poder: Confrontaremos las mentiras y el odio hacia los inmigrantes, las personas de color, los judíos, los musulmanes y otras minorías religiosas, así como hacia los oponentes políticos; nos opondremos al retroceso de los derechos civiles y las protecciones de la justicia racial; denunciaremos el racismo como un pecado del que debemos arrepentirnos y alejarnos; y resistiremos la supresión de la historia y la verdad. El silencio en este momento es complicidad.

4. Buscar la paz: Nos comprometemos a construir la paz y a buscar la justicia con perseverancia, incluso actuando de forma no violenta para proteger a quienes se ven amenazados por la violencia y abogando por una política exterior que favorezca la diplomacia, respete la soberanía nacional y apoye la democracia, los derechos humanos, la ayuda humanitaria y la consolidación de la paz.

5. Hacer justicia: Guiados por los profetas, desafiaremos las leyes injustas, defenderemos a las personas pobres y marginadas, y persistiremos en la labor de erradicar el racismo y el nacionalismo cristiano blanco. Nos comprometeremos a actuar con justicia, amar la bondad y humillarnos ante Dios (Isaías 10:1; Miqueas 6:8).

6. Fortalecer la democracia: Honrar la imagen de Dios —imago dei— en cada persona (Génesis 1:26) en una democracia significa que el voto de cada persona es su voz. Por lo tanto, defenderemos el derecho al voto, resistiremos la supresión e intimidación del voto, fomentaremos una mayor participación en nuestro proceso democrático y capacitaremos al clero y a los líderes laicos para que apoyen elecciones libres y justas. Defenderemos los derechos y las libertades constitucionales, incluyendo la libertad de expresión y de reunión, el debido proceso, el estado de derecho y la libertad religiosa, y defenderemos las normas y prácticas democráticas.

7. Practicar la esperanza: En tiempos de miedo, intimidación y desesperación, elegiremos la esperanza, que es más que optimismo. Es confiar y creer que Dios sigue obrando. «La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve» (Hebreos 11:1).

Fundamentamos nuestro discipulado: sabiendo que seguir a Jesús en este tiempo requiere fuentes profundas de coraje espiritual, estaremos arraigados y cimentados en la oración y el amor (Efesios 3:17-19), desarrollando prácticas y compromisos para cultivar la resiliencia en nuestro camino interior hacia el testimonio exterior que abrazamos como nuestro llamado.

Eligiendo la Fidelidad

“Escoged hoy a quién sirváis.” —Josué 24:15

La fe y la democracia no mueren en un instante; se erosionan cuando cambiamos la valentía por la conformidad, sustituimos el evangelio por el poder y guardamos silencio ante las malas acciones.

Esta carta se escribe con un espíritu de humildad y solidaridad. Es una invitación a que cada uno de nosotros se pregunte qué exige, en un momento como éste, la fidelidad a Cristo y el amor al prójimo.

Si como cristianos no hablamos ni actuamos ahora —con claridad, valentía y proféticamente—, seremos recordados no solo por las injusticias cometidas en nuestro tiempo, sino también por las justas posibilidades que dejamos morir en nuestras manos. La historia y las generaciones futuras registrarán nuestras decisiones, pero el Dios del cielo y de la tierra juzgará nuestra fidelidad.

Ahora es el momento de arriesgarnos por el Evangelio y nuestros derechos y libertades democráticas.

Hacemos un llamado a los cristianos para que recordemos que servimos a un Dios poderoso y admirable, soberano sobre las naciones y los gobernantes.

Servimos a un Dios, a través de nuestro Señor y Libertador Jesucristo, que nos dota de la valentía y la fortaleza para defender la justicia y la paz. Siempre nos solidarizaremos con los más vulnerables.

Ahora es el momento de hablar y actuar.

Que Dios nos guíe, nos fortalezca y nos dé poder.

Traducción al español y edición en estilo: Angel Luis Rivera Agosto

https://acalltochristians.org/?fbclid=IwY2xjawQJpd1leHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeFUUx8kAi6i5xLL-B-PyMmx0VmTA8Gqx5KnfVEPRMdUmUOR5F49YEXRz1NQ8_aem_pyvaPQ59h2qGfJ_d6IuRgA

Sínodo Luterano Latinoamericano y Caribeño Evangelical Lutheran Church in America Iglesia Luterana Intercultural - Perú Marco Ruiz Gómez Iglesias Evangélicas Luteranas de Nicaragua Ielnic The Lutheran World Federation

Join Christians in resisting the rise of authoritarianism, defending democracy, and living out faith through justice, compassion, and biblical principles in challenging times.

21/02/2026

+ Philipp Melanchthon, Confessor +

16 February

Philip Melanchthon (1497-1560) was a brilliant student of the classics and a humanist scholar. In 1518 he was appointed to teach along with Martin Luther at the University of Wittenberg. At Luther's urging, Melanchthon began teaching theology and Scripture in addition to his courses in classical studies. In April of 1530, Emperor Charles V called an official meeting between the representatives of Lutheranism and Roman Catholicism, hoping to effect a meeting of minds between two opposing groups. Since Luther was at that time under papal excommunication and an imperial ban, Melanchthon was assigned the duty of being the chief Lutheran representative at this meeting. He is especially remembered and honored as the author of the Augsburg Confession, which was officially presented by the German princes to the emperor on June 25, 1530, as the defining document of Lutheranism within Christendom. Melanchthon died on April 19, 1560. - Treasury of Daily Prayer

Dirección

Piedecuesta
681011

Horario de Apertura

Martes 8am - 6pm
Miércoles 8am - 6pm
Jueves 8am - 6pm
Viernes 8am - 4pm
Sábado 10am - 11am
Domingo 9am - 12pm

Teléfono

+573160439450

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Buenas Nuevas. Comunidad Luterana Inclusiva publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Buenas Nuevas. Comunidad Luterana Inclusiva:

Compartir