20/05/2026
Hoy nuestra Diócesis de Palmira ha sido testigo de una gracia profunda y conmovedora. Con el corazón rebosante de esperanza, contemplamos la entronización del Cristo de Bojayá en el Patio de la Memoria de nuestro cementerio central, un espacio sagrado que desde hoy lo acoge como faro de fe, consuelo y restauración para toda la región.
Esta significativa celebración litúrgica estuvo presidida por nuestro obispo, Monseñor Rodrigo Gallego Trujillo. Estuvo fraternalmente acompañado por Monseñor Winstón Mosquera Moreno, obispo de Quibdó, y por Monseñor Edgar de Jesús García Tobón, obispo emérito de nuestra diócesis Asimismo, se unió con su mensaje Mons. Héctor Fabio Henao, delegado de las relaciones Iglesia-Estado y la presencia significativa de la Pastoral Social Nacional, Cáritás Colombia, y los agentes de pastoral social de nuestra diócesis, también los directores de Pastoral Social de la provincia y representación del Pacífico, junto a sacerdotes que nos acompañaron con profundo sentido de Iglesia que abraza la paz.
Más que un acto institucional, la jornada se transformó en un altar vivo de memoria. Al pie del Crucificado se congregaron las madres buscadoras, sobrevivientes de Bojayá, firmantes de paz, comparecientes de la Fuerza Pública, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), instituciones del Estado a nivel nacional, departamental y municipal, así como representantes de la misión de verificación de la ONU, miembros de la academia, el arte nos envolvió con ayuda de tetaro vive y cantadoras, en un marco donde los sentidos se conectaron con el alma, estuvo la sociedad civil, periodistas, otras comunidades de fe como miembros de la Unibautista y sociedad civil en general. En un abrazo fraterno y sincero que unió la fe y el compromiso civil, todos nos encontramos bajo la mirada de un Cristo que, en su propia mutilación, recoge y dignifica nuestras heridas. Su presencia en este camposanto es un símbolo vivo para sus vidas; un bálsamo que alivia el camino recorrido y un testimonio profético de que la reconciliación y la paz son un horizonte posible.