19/03/2026
El Beato Esteban Maya Gutierrez, nació el 19 de marzo de 1907, día de San José, en Pácora Caldas, ese mismo día fue bautizado en la Parroquia San José, con el nombre de *Gabriel José*. Su partida de nacimiento se encuentra en el despacho parroquial de Pácora en el libro 21, folio 425.
Sus padres fueron Teresa y Baudilio. El Beato tuvo tres hermanos José María, Cira y Soledad. Actualmente viven algunos sobrinos del Beato en Armenia, Bogotá, Cali y Medellin.
En 1992, Doña Carina Jaramillo y Doña Martha Gutierrez relataron que lo conocieron de niño, que era muy juicioso, de misa diaria y que, hacia los mandados muy rápido, que era un niño muy alegre y que a veces jugaban con otros niños en el parque.
En 1922, cuando tenía 15 años viajó a Manizales en compañía de :Bernardo Ruiz Londoño, Rafael Jaramillo Mejía, Gonzalo Gutiérrez Gutiérrez, para solicitar al Obispo Salazar y Herrera el ingreso al seminario menor, fueron aceptados tres, menos él, narran sus compañeros que lloró toda la noche.
A la edad de 18 años se trasladó con su familia a vivir a Calarcá, Caldas hoy Quindío,
Gabriel José, continúo con su vocación hasta que logró, en mayo de 1932 a la edad de 25 años, ser aceptado en la Orden Hospitalaria San Juan de Dios a la cual ingresEl Beato Esteban Maya Gutierrez, nació el 19 de marzo de 1907, día de San José, en Pácora Caldas, ese mismo día fue bautizado en la Parroquia San José, con el nombre de *Gabriel José*. Su partida de nacimiento se encuentra en el despacho parroquial de Pácora en el libro 21, folio 425.
Sus padres fueron Teresa y Baudilio. El Beato tuvo tres hermanos José María, Cira y Soledad. Actualmente viven algunos sobrinos del Beato en Armenia, Bogotá, Cali y Medellin.
En 1992, Doña Carina Jaramillo y Doña Martha Gutierrez relataron que lo conocieron de niño, que era muy juicioso, de misa diaria y que, hacia los mandados muy rápido, que era un niño muy alegre y que a veces jugaban con otros niños en el parque.
En 1922, cuando tenía 15 años viajó a Manizales en compañía de :Bernardo Ruiz Londoño, Rafael Jaramillo Mejía, Gonzalo Gutiérrez Gutiérrez, para solicitar al Obispo Salazar y Herrera el ingreso al seminario menor, fueron aceptados tres, menos él, narran sus compañeros que lloró toda la noche.
A la edad de 18 años se trasladó con su familia a vivir a Calarcá, Caldas hoy Quindío,
Gabriel José, continúo con su vocación hasta que logró, en mayo de 1932 a la edad de 25 años, ser aceptado en la Orden Hospitalaria San Juan de Dios a la cual ingresó el 15 de junio de 1932, en la casa de formación, Hospital Psiquiátrico Nuestra Señora de las Mercedes de Bogotá, ubicado en esa época en la calle 6 con carrera 10.
Al ser aceptado envió la siguiente carta a Fray Doroteo, de su puño y letra:
“Armenia mayo 27 de 1932
Reverendo Padre Fray Doroteo Ma. Garro
Bogotá
Alabado sea Dios en todos sus designios. Su carta de fecha 23 de los corrientes con destino a Sor Villegas, está en mi poder y es a mí a quien me toca dar el Dios le pague por ella a su Reverencia.
De gozo calla mi lengua al saber que soy acogido por Ud. Y llamado por Dios a tan digno lugar y a tan sublime misión Dios le pague. Mi viaje queriendo Dios lo haré el 20 del entrante, pues como no soy nacido en ésta, tengo que pedir a Pácora mi fe de bautismo y mi certificado de confirmación, los que ya he pedido, y al tiempo arreglar algunas cuenticas que, aunque de ninguna importancia, es para no tener que tocar más con el mundo quiero no dejar nada por volver. Espero en Dios que el 20 estoy listo para irme.
Su hijo que lo soy yo, soy muy pobre, no sé si Sor Villegas le manifestó, pero en casa papá y mamá no reúsan al llamamiento que Dios me ha hecho. El dinero no son sino $10,oo?, cual es el ajuarcito?, porque de esto no nos dijo nada, supo que soy muy viejo que cuento 25 años cumplidos el 19 de marzo?.
Estoy seguro que me amañare mucho estudiando lo que me proponga y mucho he pedido a Dios le ilumine y bendiga para que me dé el fruto deseado cual es la santificación del alma de los pobres y el cielo para mí y los míos.
Mucho agradezco a su reverencia el simpático saludo que en la cartica a Sor Villegas me manda. Yo lo pienso como a mi futuro padre y como a mi Benjamín hermano.
Cuénteme mucho de mis hermanos con Dios, y bendiga a su hijo en Dios como Misericordioso en este mundo y cantar eternamente a Dios en compañía de nuestro Santo Padre San Juan de Dios.
Para los Padres dirigentes muchos recuerdos y para Ud., mis humildes oraciones le remiten su alto y seguro servidor e hijo
Gabriel Maya Gutiérrez”
El 23 de septiembre de 1932 cuando recibió el hábito que lo identificaba como miembro de su congregación y, como un anuncio velado lo que le iba a suceder, le fue cambiado su nombre de Gabriel José, por el de Fray Esteban, primer Diácono mártir del cristianismo. Hizo los Votos Simples el 24 de septiembre de 1933, mediante sus votos de caridad, pobreza, obediencia y hospitalidad, manifestó públicamente su donación a Dios y expreso su voluntad de servir con toda libertad a Cristo y a su iglesia.
De esta manera, el joven Pacoreño, Caldense y Colombiano, siguió las huellas de San Juan de Dios, Fundador de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios (1.495 – 1.550), llamado el Loco de Granada, España, quien vivió entregado como buen samaritano a servicio de los pobres y de los enfermos en quienes veía a Cristo mismo.
Fray Esteban Maya con su gran capacidad de trabajo hizo de todo: enfermero, asistente social, cocinero, barrendero, relacionista público, pero sobretodo se desempeñó como evangelizador con el testimonio de su vida y de sus consejos.
El éxito de Fray Esteban Maya Gutiérrez en su vida religiosa, se debió sin lugar a dudas, a la constante relación que el mantenía como hijo de Dios, con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo.
Cada mañana muy temprano, participaba en la oración de su comunidad, después de las plegarias propias de la orden, entonaban los salmos de alabanza al creador en el rezo de los Laudes y participaba con fervor en el Santo Sacrificio de la Eucaristía, actualización del ministerio de la salvación en la cual se acercaba devotamente a recibir al Señor en la Sagrada Comunión quien le daba fortaleza y entusiasmo para realizar los penosos trabajos del día al servicio de los pobres y enfermos. Encomendaba a Dios diariamente a los pobres, la salud de sus enfermos y una sentida suplica por los difuntos.
Cada día recitaba la plegaria Mariana del Santo Rosario que permitía contemplar los misterios del Señor mientras honraba a su santísima Madre. Al final de la jornada no faltaba el examen de conciencia y las peticiones de perdón.
Esteban Maya siguió el camino trazado por Jesús cuando dejó su tierra natal Pácora para irse a Bogotá y luego recibir el mandato de dirigirse a España a cumplir la misión religiosa en aquella nación en donde soplaban vientos de revolución que amenazaban martirio.
Esteban estuvo disponible para atender la voz del Señor, quien, por medio de sus superiores, lo enviaron el 8 de septiembre de 1934 al viejo mundo a evangelizar con el ejemplo de su vida y con su palabra, especialmente a los enfermos y a los pobres en la Clínica San José en Ciempozuelos, cerca de Madrid.
A sus oídos llegaban los rumores de la barbarie de la guerra civil de España a principios de 1936, y con tristeza recibía la noticia de la muerte de miles de cristianos, jerarcas, religiosos, laicos, martirizados simplemente por pertenecer al a iglesia de Cristo a la que los comunistas pretendían aniquilar; a menudo intuía que también Él daría testimonio de amor a Cristo con el derramamiento de su propia sangre.
El amor al Señor del Beato Esteban Maya Gutiérrez, lo proyectaba en el servicio a los enfermos, a los pobres y a los necesitados. Supo leer en los ojos de ellos sus alegrías, sus tristezas, sus necesidades, sus gozos y sus esperanzas. Aprendió a descubrir en ellos la misma imagen de Cristo.
El amor, la acogida, la dulzura, la caridad con que Esteban atendió a los pobres, hizo presente la acción salvadora de Cristo, como bálsamo que mitiga las amarguras.
De esta manera nuestro Beato Esteban se acercó a la perfección de la caridad, y creció en santidad y justicia hasta el lugar en donde la iglesia lo ha colocado como modelo de entrega a Dios y al servicio de los necesitados hasta la cumbre del martirio expresión máxima de generosidad y valor.
Durante la guerra civil Española 1936 -1939, fueron asesinados 6.832 cristianos católicos así: victimas del clero diocesano 4.184, victimas religiosos 2.365, victimas religiosas 283 (Montero Ob. Ct. P.762). El 1 de abril de 1939 el General Francisco Franco Bahamonde daba por terminada la guerra civil más atroz de la Historia.
Fray Esteban profesó la fe sin ambigüedad, cumplió sus deberes religiosos sin importar las amenazas de los enemigos de la iglesia, siguió cuidando junto con los compañeros mártires a los enfermos del hospital, persevero en su testimonio de fe en Cristo y de amor a sus hermanos.
En Julio de 1936, ante la alarmante situación, los superiores decidieron repatriarlos, y tomaron contacto con la embajada de Colombia en Madrid, para que resolviera las cuestiones burocráticas.
Con un brazalete que decía que eran colombianos, el 7 de agosto de 1936 fueron acompañados por un conductor dependiente de la embajada colombiana hasta que tomaron el tren de Madrid a Barcelona, donde debían tomar un barco para Colombia. En Barcelona los esperaba el cónsul colombiano. Antes de llegar en la ciudad Condal, cerca de Barcelona, los milicianos los apresaron y los condujeron a la prisión de la calle Balmes.
Al cónsul al ver que no llegaron en el tren, el día 8 de agosto temprano solicito información, le prometieron que los vería al día siguiente. Pero esa mañana temprano cuando fue a verlos le dijeron que los habían llevado al hospital Clínico, el comprendió de inmediato que los habían matado.
El portero del edificio donde se encontraba el comité popular y la cárcel testifico el admirable comportamiento de los jóvenes colombianos: rezaban y fueron consuelo de los otros encarcelados
El 9 de agosto de 1936 a las 6 de la mañana, se le arrebató su vida a Dios después de ser torturado y vilmente fusilado con sus compañeros fue su victoria, su honor y su gloria, sus últimas palabras fueron “Viva Jesucristo”. Los cadáveres previamente identificados por sus documentos y no haber podido ser repatriados fueron arrojados en la Fosa Común la Pedrera, en el cementerio de Montjuich de Barcelona, (fosa Agrupación San Jaime 9-11).
Fray Esteban en una de las cartas dirigidas a sus superiores decía, “Alabado sea Dios en todos sus designios”, estaba dispuesto a lo que fuera, solo quería era agradar a su Señor, lo cual hizo hasta su muerte en compañía de: 1) Juan Bautista Velásquez Peláez de Jardín Antioquia, 2) Eugenio Ramírez Salazar de la Ceja, Antioquia, 3) Arturo Ayala Niño, de Paipa, Boyacá, 4) Melquíades Ramírez de Sonsón, Antioquia, 5) Gaspar Páez Perdomo, de Tello Huila, y 6) Rubén de Jesús López Aguilar de Concepción Antioquia.
A su muerte tenía 29 años y había permanecido por espacio de un año y diez meses en España.
El 25 de octubre de 1992, fueron Beatificados por el Papa Juan Pablo II. Y este día la iglesia católica Colombiana conmemora su Día.
Que su ejemplo de vida al servicio de los pobres y enfermos nos estimule a aumentar nuestra fe en Cristo y su evangelio y solidarizarnos para compartir lo que Dios nos ha dado con los más necesitados.
FUNDACION BEATO ESTEBAN MAYA GUTIÉRREZ.
El 9 de agostos de 2016, a los 80 años del martirio se crea en Pácora Caldas la Fundación Beato Esteban Maya Gutierrez, con el fin de perpetuar la obra de nuestro paisano, de ayuda a los pobres y a necesitados. Se escogió esta fecha para conmemorar la fecha del Martirio de los hoy Beatos Mártires, es decir que ese día muere el Esteban Maya Gutiérrez y sus compañeros por Jesucristo y nace la Fundación, para reivindicar a los pobres Pacoreños y así cumplir como buenos cristianos con las obras de misericordia en el Año Santo o Jubilar de la Misericordia convocado por nuestro querido Papa Francisco que dice: “Sera un modo de despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza (…..), pues los pobres son los privilegiados de la misericordia divina. …. No basta con hacer obras de misericordia (dar, entregar), sino con ser misericordiosos (darse, entregarse),……al final de nuestras vidas seremos juzgados por Dios en el amor…..Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad” (Ex 34,6)”. Ver mensaje del papa en la página 90 de la novena que les entregue. Texto completo en : https://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-bula-del-papa-francisco-para-convocar-jubileo-de-la-misericordia-24882/
LA FUNDACION BEATO ESTEBAN MAYA GUTIÉRREZ, tiene objetivos religiosos, culturales, turísticos, sociales y de beneficencia, procura siempre del bien común y el interés por los pobres y vulnerables de nuestro municipio, para que recuperen la confianza de lograr mejorar calidad de vida.
LA FUNDACION BEATO ESTEBAN MAYA GUTIÉRREZ, tiene e ntre sus prioridades promover la devoción al Bienaventurado Esteban Maya Gutiérrez, ayudar a la población pobre y vulnerable y fomentar la educación de los jóvenes Pacoreños con énfasis en campesinos pobres con ganas de mejorar la calidad de vida de ellos y sus familias a través de educación, técnica, tecnológica o profesional.aó el 15 de junio de 1932, en la casa de formación, Hospital Psiquiátrico Nuestra Señora de las Mercedes de Bogotá, ubicado en esa época en la calle 6 con carrera 10.
Al ser aceptado envió la siguiente carta a Fray Doroteo, de su puño y letra:
“Armenia mayo 27 de 1932
Reverendo Padre Fray Doroteo Ma. Garro
Bogotá
Alabado sea Dios en todos sus designios. Su carta de fecha 23 de los corrientes con destino a Sor Villegas, está en mi poder y es a mí a quien me toca dar el Dios le pague por ella a su Reverencia.
De gozo calla mi lengua al saber que soy acogido por Ud. Y llamado por Dios a tan digno lugar y a tan sublime misión Dios le pague. Mi viaje queriendo Dios lo haré el 20 del entrante, pues como no soy nacido en ésta, tengo que pedir a Pácora mi fe de bautismo y mi certificado de confirmación, los que ya he pedido, y al tiempo arreglar algunas cuenticas que, aunque de ninguna importancia, es para no tener que tocar más con el mundo quiero no dejar nada por volver. Espero en Dios que el 20 estoy listo para irme.
Su hijo que lo soy yo, soy muy pobre, no sé si Sor Villegas le manifestó, pero en casa papá y mamá no reúsan al llamamiento que Dios me ha hecho. El dinero no son sino $10,oo?, cual es el ajuarcito?, porque de esto no nos dijo nada, supo que soy muy viejo que cuento 25 años cumplidos el 19 de marzo?.
Estoy seguro que me amañare mucho estudiando lo que me proponga y mucho he pedido a Dios le ilumine y bendiga para que me dé el fruto deseado cual es la santificación del alma de los pobres y el cielo para mí y los míos.
Mucho agradezco a su reverencia el simpático saludo que en la cartica a Sor Villegas me manda. Yo lo pienso como a mi futuro padre y como a mi Benjamín hermano.
Cuénteme mucho de mis hermanos con Dios, y bendiga a su hijo en Dios como Misericordioso en este mundo y cantar eternamente a Dios en compañía de nuestro Santo Padre San Juan de Dios.
Para los Padres dirigentes muchos recuerdos y para Ud., mis humildes oraciones le remiten su alto y seguro servidor e hijo
Gabriel Maya Gutiérrez”
El 23 de septiembre de 1932 cuando recibió el hábito que lo identificaba como miembro de su congregación y, como un anuncio velado lo que le iba a suceder, le fue cambiado su nombre de Gabriel José, por el de Fray Esteban, primer Diácono mártir del cristianismo. Hizo los Votos Simples el 24 de septiembre de 1933, mediante sus votos de caridad, pobreza, obediencia y hospitalidad, manifestó públicamente su donación a Dios y expreso su voluntad de servir con toda libertad a Cristo y a su iglesia.
De esta manera, el joven Pacoreño, Caldense y Colombiano, siguió las huellas de San Juan de Dios, Fundador de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios (1.495 – 1.550), llamado el Loco de Granada, España, quien vivió entregado como buen samaritano a servicio de los pobres y de los enfermos en quienes veía a Cristo mismo.
Fray Esteban Maya con su gran capacidad de trabajo hizo de todo: enfermero, asistente social, cocinero, barrendero, relacionista público, pero sobretodo se desempeñó como evangelizador con el testimonio de su vida y de sus consejos.
El éxito de Fray Esteban Maya Gutiérrez en su vida religiosa, se debió sin lugar a dudas, a la constante relación que el mantenía como hijo de Dios, con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo.
Cada mañana muy temprano, participaba en la oración de su comunidad, después de las plegarias propias de la orden, entonaban los salmos de alabanza al creador en el rezo de los Laudes y participaba con fervor en el Santo Sacrificio de la Eucaristía, actualización del ministerio de la salvación en la cual se acercaba devotamente a recibir al Señor en la Sagrada Comunión quien le daba fortaleza y entusiasmo para realizar los penosos trabajos del día al servicio de los pobres y enfermos. Encomendaba a Dios diariamente a los pobres, la salud de sus enfermos y una sentida suplica por los difuntos.
Cada día recitaba la plegaria Mariana del Santo Rosario que permitía contemplar los misterios del Señor mientras honraba a su santísima Madre. Al final de la jornada no faltaba el examen de conciencia y las peticiones de perdón.
Esteban Maya siguió el camino trazado por Jesús cuando dejó su tierra natal Pácora para irse a Bogotá y luego recibir el mandato de dirigirse a España a cumplir la misión religiosa en aquella nación en donde soplaban vientos de revolución que amenazaban martirio.
Esteban estuvo disponible para atender la voz del Señor, quien, por medio de sus superiores, lo enviaron el 8 de septiembre de 1934 al viejo mundo a evangelizar con el ejemplo de su vida y con su palabra, especialmente a los enfermos y a los pobres en la Clínica San José en Ciempozuelos, cerca de Madrid.
A sus oídos llegaban los rumores de la barbarie de la guerra civil de España a principios de 1936, y con tristeza recibía la noticia de la muerte de miles de cristianos, jerarcas, religiosos, laicos, martirizados simplemente por pertenecer al a iglesia de Cristo a la que los comunistas pretendían aniquilar; a menudo intuía que también Él daría testimonio de amor a Cristo con el derramamiento de su propia sangre.
El amor al Señor del Beato Esteban Maya Gutiérrez, lo proyectaba en el servicio a los enfermos, a los pobres y a los necesitados. Supo leer en los ojos de ellos sus alegrías, sus tristezas, sus necesidades, sus gozos y sus esperanzas. Aprendió a descubrir en ellos la misma imagen de Cristo.
El amor, la acogida, la dulzura, la caridad con que Esteban atendió a los pobres, hizo presente la acción salvadora de Cristo, como bálsamo que mitiga las amarguras.
De esta manera nuestro Beato Esteban se acercó a la perfección de la caridad, y creció en santidad y justicia hasta el lugar en donde la iglesia lo ha colocado como modelo de entrega a Dios y al servicio de los necesitados hasta la cumbre del martirio expresión máxima de generosidad y valor.
Durante la guerra civil Española 1936 -1939, fueron asesinados 6.832 cristianos católicos así: victimas del clero diocesano 4.184, victimas religiosos 2.365, victimas religiosas 283 (Montero Ob. Ct. P.762). El 1 de abril de 1939 el General Francisco Franco Bahamonde daba por terminada la guerra civil más atroz de la Historia.
Fray Esteban profesó la fe sin ambigüedad, cumplió sus deberes religiosos sin importar las amenazas de los enemigos de la iglesia, siguió cuidando junto con los compañeros mártires a los enfermos del hospital, persevero en su testimonio de fe en Cristo y de amor a sus hermanos.
En Julio de 1936, ante la alarmante situación, los superiores decidieron repatriarlos, y tomaron contacto con la embajada de Colombia en Madrid, para que resolviera las cuestiones burocráticas.
Con un brazalete que decía que eran colombianos, el 7 de agosto de 1936 fueron acompañados por un conductor dependiente de la embajada colombiana hasta que tomaron el tren de Madrid a Barcelona, donde debían tomar un barco para Colombia. En Barcelona los esperaba el cónsul colombiano. Antes de llegar en la ciudad Condal, cerca de Barcelona, los milicianos los apresaron y los condujeron a la prisión de la calle Balmes.
Al cónsul al ver que no llegaron en el tren, el día 8 de agosto temprano solicito información, le prometieron que los vería al día siguiente. Pero esa mañana temprano cuando fue a verlos le dijeron que los habían llevado al hospital Clínico, el comprendió de inmediato que los habían matado.
El portero del edificio donde se encontraba el comité popular y la cárcel testifico el admirable comportamiento de los jóvenes colombianos: rezaban y fueron consuelo de los otros encarcelados
El 9 de agosto de 1936 a las 6 de la mañana, se le arrebató su vida a Dios después de ser torturado y vilmente fusilado con sus compañeros fue su victoria, su honor y su gloria, sus últimas palabras fueron “Viva Jesucristo”. Los cadáveres previamente identificados por sus documentos y no haber podido ser repatriados fueron arrojados en la Fosa Común la Pedrera, en el cementerio de Montjuich de Barcelona, (fosa Agrupación San Jaime 9-11).
Fray Esteban en una de las cartas dirigidas a sus superiores decía, “Alabado sea Dios en todos sus designios”, estaba dispuesto a lo que fuera, solo quería era agradar a su Señor, lo cual hizo hasta su muerte en compañía de: 1) Juan Bautista Velásquez Peláez de Jardín Antioquia, 2) Eugenio Ramírez Salazar de la Ceja, Antioquia, 3) Arturo Ayala Niño, de Paipa, Boyacá, 4) Melquíades Ramírez de Sonsón, Antioquia, 5) Gaspar Páez Perdomo, de Tello Huila, y 6) Rubén de Jesús López Aguilar de Concepción Antioquia.
A su muerte tenía 29 años y había permanecido por espacio de un año y diez meses en España.
El 25 de octubre de 1992, fueron Beatificados por el Papa Juan Pablo II. Y este día la iglesia católica Colombiana conmemora su Día.
Que su ejemplo de vida al servicio de los pobres y enfermos nos estimule a aumentar nuestra fe en Cristo y su evangelio y solidarizarnos para compartir lo que Dios nos ha dado con los más necesitados.
FUNDACION BEATO ESTEBAN MAYA GUTIÉRREZ.
El 9 de agostos de 2016, a los 80 años del martirio se crea en Pácora Caldas la Fundación Beato Esteban Maya Gutierrez, con el fin de perpetuar la obra de nuestro paisano, de ayuda a los pobres y a necesitados. Se escogió esta fecha para conmemorar la fecha del Martirio de los hoy Beatos Mártires, es decir que ese día muere el Esteban Maya Gutiérrez y sus compañeros por Jesucristo y nace la Fundación, para reivindicar a los pobres Pacoreños y así cumplir como buenos cristianos con las obras de misericordia en el Año Santo o Jubilar de la Misericordia convocado por nuestro querido Papa Francisco que dice: “Sera un modo de despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza (…..), pues los pobres son los privilegiados de la misericordia divina. …. No basta con hacer obras de misericordia (dar, entregar), sino con ser misericordiosos (darse, entregarse),……al final de nuestras vidas seremos juzgados por Dios en el amor…..Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad” (Ex 34,6)”. Ver mensaje del papa en la página 90 de la novena que les entregue. Texto completo en : https://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-bula-del-papa-francisco-para-convocar-jubileo-de-la-misericordia-24882/
LA FUNDACION BEATO ESTEBAN MAYA GUTIÉRREZ, tiene objetivos religiosos, culturales, turísticos, sociales y de beneficencia, procura siempre del bien común y el interés por los pobres y vulnerables de nuestro municipio, para que recuperen la confianza de lograr mejorar calidad de vida.
LA FUNDACION BEATO ESTEBAN MAYA GUTIÉRREZ, tiene e ntre sus prioridades promover la devoción al Bienaventurado Esteban Maya Gutiérrez, ayudar a la población pobre y vulnerable y fomentar la educación de los jóvenes Pacoreños con énfasis en campesinos pobres con ganas de mejorar la calidad de vida de ellos y sus familias a través de educación, técnica, tecnológica o profesional.
El Papa Francisco leyó y entregó la Bula Misericordiae Vultus (“El rostro de la misericordia”) en la tarde de este sábado en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, con motivo del próximo Jubileo de la Misericordia que comenzará el 8 de diciembre y concluirá el 20 de noviembre de 2016.