23/05/2026
Muchos piensan que venir a Cristo significa vivir una vida sin problemas, sin lágrimas y sin tormentas… pero Jesús nunca prometió una vida sin lluvia.
En la parábola de la casa sobre la roca y la casa sobre la arena, la lluvia cayó sobre ambas casas, los vientos golpearon a las dos y los ríos vinieron contra ambas. La diferencia no fue la tormenta… fue el fundamento.
Porque estar en Cristo no evita las pruebas, pero sí evita que te derrumbes en medio de ellas.
El que edifica su vida sobre la arena confía en emociones, apariencias, dinero o personas, y cuando llegan los momentos difíciles, todo se viene abajo. Pero el que construye sobre la roca, que es Cristo, puede ser golpeado por la vida, puede pasar noches difíciles, puede atravesar dolor y aflicción… pero permanece firme, porque su fe no depende de las circunstancias, sino de Aquel que sostiene su vida.
La lluvia llegará.
Las tormentas vendrán.
Los vientos soplarán.
Pero cuando Cristo es tu fundamento, quizá te sacudan… pero no te destruirán. 🙏🏻