29/08/2026
EL ENEMIGO QUIERE A TU FAMILIA. ¿Y TÚ, POR QUIÉN ESTÁS LUCHANDO?
En Éxodo 10, Faraón hizo una propuesta aparentemente razonable: que Moisés y los hombres fueran a adorar a Dios, pero que los niños se quedaran en Egipto.
Moisés no negoció, su respuesta fue contundente:
«Iremos con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas» (Éxodo 10:9).
La batalla por la fe de nuestros hijos no siempre llegará en forma de persecución. Muchas veces llegará silenciosamente: a través de lo que consumen, lo que escuchan, lo que normalizan y aquello que ocupa su corazón.
Por eso, no podemos delegar completamente la formación espiritual de nuestros hijos al mundo.
Nuestros hijos necesitan padres que oren con ellos, que les enseñen la Palabra, que conozcan sus luchas, que supervisen sus influencias y, sobre todo, que vivan una fe auténtica delante de ellos.
No se trata de criar hijos perfectos, se trata de construir un hogar que pertenezca a Dios.
🔥 No negocies a tu familia con Egipto, haz tuya esta declaración:
«Yo y mi casa serviremos a Jehová.»
— Josué 24:15
📖 Guarda este carrusel y vuelve cuando necesites recordar cuál es tu responsabilidad como padre, madre o líder de familia.
🔄 Compártelo con otros padres que necesitan escuchar este mensaje.