27/06/2024
PARA IR AL CIELO ES NECESARIO NACER DE NUEVO
Introducción.
Del pecado la biblia dice: Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Rm. 6:23).
El primer hombre (Adán) desobedeció a Dios violando el pacto de no comer del árbol prohibido (Gn 3:6), inmediatamente murió espiritualmente, y por la misma razón fue expulsado del paraíso y alejado de toda posibilidad de alcanzar la vida eterna por su propia fuerza, iniciativa o mérito. (Gn. 3:22-24).
Con su pecado Adán traspasó la herencia del pecado y la muerte espiritual, a todos sus descendientes sin posibilidad de recuperar la vida espiritual por su propios medios o méritos (Gn 3:22-24; Rm 5:14-19; 1Cor 15:21-22).
Es por esa razón que Jesucristo el Hijo de Dios, descendiente de Adán, se hizo carne para poder pagar el precio del pecado de Adán y libertar a la humanidad que aquel pecado esclavizó. (1 Jn 4:9-10).
La promesa de un reino de sacerdotes
La oración guía del Padre Nuestro enseñada por el Señor Jesús, incluye la petición de: “Venga tu Reino”, Cristo enseñó a sus discípulos a rogar y desear la llegada del reino de sacerdotes prometido al pueblo de Israel (Ex 19:4-6).
Con la vida, muerte y resurrección de Jesús, Dios Padre dio cumplimiento a lo prometido al pueblo de Israel, de hacerlos un reino donde sean sacerdotes, ministros del Señor. Pedro y Juan reconocen que Dios aun a los gentiles o no judíos también nos ha hecho reyes y sacerdotes, siendo el sumo sacerdote de este nuevo reino, el Señor Jesucristo (Hb 5:10; 7:11, 21; 10:19-21; 1Ped 2:4-5; 2:9-10; Ap 1:6: 5:10)
Trabajo de los sacerdotes
Los hombres de la tribu de Aarón y los levitas servían a Dios y al pueblo de Israel como sacerdotes, su rol esencial era el de ser mediadores entre Dios y el pueblo (Nm 3:40-51), su trabajo tenía una relación únicamente con las cosas sagradas (Nm 4:4), ellos ayudaban al pueblo a armonizar su vida, comunión, trabajo y familia con la ley y los propósitos de Dios. Eran los encargados del orden en el templo, sacrificaban animales y presentaban ofrendas a Dios. (Ex 27:21: Dt 17:9-11).
¿Qué es el Nuevo Nacimiento?
Nuevo nacimiento o Regeneración es una obra exclusiva de la gracia de Dios, donde su Santo Espíritu produce vida espiritual al hombre mu**to por el pecado, pero elegido desde la eternidad para creer en Cristo (Ef 1:4; Hch 9:15; Rm 9:11, 11:5-6; 2 Tes 2:13; 1Tes 1:4; 2 Ped 1:3-4.
Sin este Nuevo Nacimiento es imposible entrar o ser miembro del Nuevo Reino prometido por Dios Padre y y establecido por su Hijo Jesucristo. (Mt 4:17; 11:11-12; 13:11,31-32; 19:23-24; Mr 1:14-15; Ap 20:1-6).
¿Cuándo ocurre el Nuevo Nacimiento?
La Regeneración o Nuevo Nacimiento ocurre cuando el Espíritu Santo cumple la promesa del Padre y cambia el corazón del pecador (Jer 24:7, 31:31-33; Ez 11:19, 36:26).
Con el cambio en el corazón la persona queda capacitada para oír y entender la verdad del evangelio. inmediatamente la persona puede creer en Cristo, arrepentirse o cambiar la manera de pensar y inicia su nueva vida como un sacerdote del Reino eterno.
¿A qué se parece el Nuevo Nacimiento?
La Regeneración se puede comparar con el nacimiento de un bebé, que no decide nacer, tampoco elige quienes serán sus padres, igual sucede en la Regeneración, es una labor del Espíritu, la persona es totalmente pasiva.
Jesús lo ilustró perfectamente a Nicodemo (Jn 3:5-8). Es una obra gratuita del Espíritu (Tito 3:5).
Porque es prioritario el Nuevo Nacimiento.
Jesús le dijo a Nicodemo que NADIE puede ser salvo o entrar a su reino, sin ser cambiado, Regenerado o Nacido de Nuevo (Jn 3:5).
Necesitamos ser Regenerados o Nacidos de Nuevo porque Adán nuestro antepasado fue creado santo y sin relación con el pecado, pero con su transgresión corrompió la imagen y semejanza que Dios había puesto en él, las sagradas Escrituras dicen que el pecado cometido por Adán ha sido heredado por toda la humanidad. (Rm. 5:12; Rm. 3:23; Ef. 2:4-5; Col. 2:13)
De estos pasajes, aprendemos tres verdades importantes sobre la regeneración:
Primero: La humanidad necesita la regeneración o Nuevo Nacimiento para ser parte del Nuevo Reino de Sacerdotes.
Segundo: La regeneración es solo un acto divino, no humano.
Tercero: La regeneración es una obra del Espíritu Santo en los elegidos por el Padre
El Espíritu y la regeneración
La regeneración no es una obra progresiva, el Espíritu de Dios nos regenera en un abrir y cerrar de ojos, inmediatamente el regenerado recupera el Libre Albedrío perdido por Adán en el Edén. Sólo después de la regeneración la persona empieza a disfrutar del libre albedrío y puede elegir el bien, cosa imposible para el hombre, desde la caída de Adán (Gn 6:5).
¿A qué se parece el Nuevo Nacimiento?
la Regeneración se puede comparar con el nacimiento de un bebé, que no decide nacer, tampoco elige quienes serán sus padres, igual sucede en la Regeneración, es una labor del Espíritu, la persona es totalmente pasiva.
Jesús lo ilustró perfectamente a Nicodemo (Jn 3:5-8). Es una obra gratuita del Espíritu (Tito 3:5).
Porque es prioritario el Nuevo Nacimiento.
Jesús le dijo a Nicodemo que NADIE puede ser salvo o entrar a su reino, sin ser cambiado, Regenerado o Nacido de Nuevo (Jn 3:5).
Necesitamos ser Regenerados o Nacidos de Nuevo porque Adán nuestro antepasado fue creado santo y sin relación con el pecado, pero con su transgresión corrompió la imagen y semejanza que Dios había puesto en él, las sagradas Escrituras dicen que el pecado cometido por Adán ha sido heredado por toda la humanidad. (Rm. 5:12; Rm. 3:23; Ef. 2:4-5; Col. 2:13)
De estos pasajes, aprendemos tres verdades importantes sobre la regeneración:
Primero: La humanidad necesita la regeneración o Nuevo Nacimiento para ser parte del Nuevo Reino de Sacerdotes.
Segundo: La regeneración es solo un acto divino, no humano.
Tercero: La regeneración es una obra del Espíritu Santo en los elegidos por el Padre
El Espíritu y la regeneración
La regeneración no es una obra progresiva, el Espíritu de Dios nos regenera en un abrir y cerrar de ojos, inmediatamente el regenerado recupera el Libre Albedrío perdido por Adán en el Edén. Sólo después de la regeneración la persona empieza a disfrutar del libre albedrío y puede elegir el bien, cosa imposible para el hombre, desde la caída de Adán (Gn 6:5).
Lo que no es Nuevo Nacimiento
El Nuevo Nacimiento no es un proceso doloroso, no es un sentimiento o una emoción, no es un lavamiento o bautismo, tampoco es una decisión humana, es un cambio espiritual en el corazón, que solo el Espíritu Santo puede hacer en el pecador. (Ef 2:8-9).
La vida eterna la inicia el Espíritu Santo
La vida eterna no es mejorar, no es cambiar, no es aceptar, no es saber, no es solo creer. Es nacer de arriba, del cielo, por obra del Espíritu Santo, es un nacimiento milagroso, espiritual. (Jn 1:13). Este es el cumplimiento de la promesa del Nuevo Reino hecha a Israel. (Jer 31:31-34).
¿Cómo saber si has Nacido de Nuevo o del cielo?
La señal inequívoca de haber Nacido de Nuevo, es cuando la persona después de oír o leer la biblia, empieza a entender las Escrituras y a experimentar amor por Dios, por su palabra y por su prójimo. (1 Jn 4:7-8).
Conclusión.
Amigo lector si usted entiende este mensaje y siente en su corazón que Dios lo está llamando por medio de su palabra y del Espíritu, le recomiendo que pida a Dios lo regenere. Dios es el único que puede regenerarlo con su Santo Espíritu. (Lc 11:13).
Blas Negrete Soto. Cel. 300 277 6729.
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