26/01/2026
La vida de Jacob fue una vida significativa que mostró su pacto y compromiso con Dios. Al morir no solamente José, sus hermanos y familia lo lloraron, sino toda una nación, “y lo lloraron los egipcios setenta días” (v.3). Jacob fue enterrado en la Tierra Prometida, en Canaán, tal como le hizo jurar a José que haría, mostrando su relación de pacto con Dios a las futuras generaciones.
La vida de compromiso y devoción a Dios de Jacob fue un ejemplo para José quien hizo al Dios de su padre Jacob su Dios y a quien fielmente obedeció. José pudo haberse ido a enterrar a su padre sin rendir cuentas y decirle a nadie, al fin y al cabo era el gobernador de Egipto, pero José era un hombre que mostró gran fidelidad a Dios y que estaba bajo la autoridad de Dios y del Faraón, por eso mostrando una gran humildad y respeto pudo enviar a decir a Faraón “ruego, pues, que vaya yo ahora y sepulte a mi padre, y volveré”. (v.5) José aprendió a sujetarse a las autoridades que Dios había puesto en su vida (Jacob, Potifar, el carcelero, Faraón) y por eso era un hombre bajo la autoridad de Dios que no hacía nada que no estuviera de acuerdo a la voluntad de Dios.
Dios era la prioridad de José, su enfoque siempre estuvo en ÉL por eso nunca se quejó, nunca cuestionó, simplemente obedeció en cada paso. José nunca se sintió la victima porque el enfoque nunca estuvo en si mismo sino en su fidelidad a Dios. José siempre supo que no era Dios quien estaba detrás de su sufrimiento, pero que algo bueno saldría de allí.
La voluntad de Dios nunca fue que los hermanos hicieran lo que hicieron, Dios no necesitaba que pecaran contra José para que su plan se llevara a cabo. Dios no participa del pecado ni incita al pecado para llevar a cabo sus planes, sus planes no se cumplen mejor con el pecado. Sin embargo, así como ocurrió con José, Dios puede usar las malas intenciones, las acciones pecaminosas de otros para transformarlas y usarlas para buenos propósitos, y eso fue lo que entendió José. José después de morir su padre sustentó a sus hermanos porque siguió siendo fiel a Dios. Hoy es un buen día para ser recipientes de la gracia y la misericordia de Dios y poder mostrarla a otros.