25/05/2026
Después de Pentecostés, muchos dejan de mirar el Cirio Pascual.
Pero la Iglesia no lo retira por casualidad.
Esa gran vela encendida durante la Vigilia Pascual representa a Cristo Resucitado:
la Luz que venció la muerte, el pecado y toda oscuridad del mundo.
Durante el tiempo pascual permanece junto al altar, recordándonos que Jesús vive y camina con su Iglesia.
Sin embargo, al llegar Pentecostés, el Cirio Pascual suele apagarse y colocarse cerca del bautisterio o en un lugar digno del templo.
¿Significa esto que terminó su misión?
En absoluto.
Desde ese momento, el Cirio Pascual acompaña algunos de los instantes más sagrados de la vida cristiana.
🔥 En los bautizos, se enciende para recordar que quien recibe el Bautismo entra en la luz de Cristo y nace a una vida nueva.
🕊️ En las exequias y funerales, permanece junto al féretro como signo de esperanza, proclamando que Cristo ha vencido la muerte y nos promete la Resurrección.
Así, el Cirio Pascual continúa siendo un signo silencioso, pero profundamente elocuente:
Cristo sigue iluminando a su pueblo aún después de Pascua.
Y quizá allí se esconde una enseñanza que todos necesitamos recordar:
la Resurrección no es solo una celebración litúrgica de unos días.
Es una verdad viva que debe permanecer encendida en el corazón durante todo el año.
Porque aunque el cirio se apague…
la luz de Cristo jamás deja de brillar en su Iglesia ni en el alma de quienes creen en Él.
🙏 Señor Jesús, Luz del mundo, mantén viva nuestra fe en medio de toda oscuridad.
Que nunca olvidemos que tu Resurrección sigue transformando nuestras vidas, llenándonos de esperanza, amor y vida nueva cada día.