21/05/2026
Dones del Espíritu Santo
Pentecostés celebra la venida del Espíritu Santo, Tercera Persona de la Santísima Trinidad, cincuenta días después de la Resurrección. Con esta solemnidad culmina el tiempo pascual y la Iglesia recuerda el momento en que los Apóstoles recibieron la fuerza para anunciar el Evangelio al mundo.
La Sagrada Escritura muestra que el Espíritu Santo concedió dones que transformaron a los discípulos y los impulsaron a la misión. Estos dones, presentes también hoy, sostienen la vida cristiana y fortalecen el camino hacia la santidad en medio de los desafíos cotidianos.
Como explica Mons. José Ignacio Munilla, los dones del Espíritu Santo son disposiciones permanentes que nos hacen dóciles a su acción. No dependen solo del esfuerzo humano: son gracia de Dios que eleva el alma y la conduce con mayor plenitud hacia la vida moral y espiritual.
Consejo:
Nos ayuda a discernir entre el bien y el mal.
Sabiduría:
Nos permite ver el mundo desde la perspectiva de Dios.
Piedad:
Nos impulsa a amar a Dios y a obedecer sus mandamientos por amor.
Fortaleza:
Nos ayuda a superar las dificultades con fe.
Ciencia:
Nos permite descubrir la voluntad de Dios en todas las cosas.
Entendimiento:
Nos ayuda a comprender con mayor claridad los misterios de la fe.
Temor de Dios:
Nos mueve a huir del pecado y a elegir agradar a Dios.