03/05/2026
Las madres son reflejo vivo del amor de Dios: entregan sin medida, cuidan en silencio y sostienen con fe incluso en los momentos más difíciles, en cada gesto suyo hay ternura, sacrificio y esperanza. Honrarlas es reconocer ese amor que nunca se agota, y agradecer a Dios por su presencia que guía, protege y bendice nuestras vidas cada día.