05/09/2024
Terminadas las Birkot Hashajar, las bendiciones matutinas preliminares, nuestro Sidur comienza Psukei Dezimrá, los Cánticos Selectos, una serie de salmos que comienzan con “Baruj sheamar” y culminan con “Ishtabaj”. El Talmud (Brajot 32 a) justifica Psukei Dezimrá pues debemos alabar a D-s antes de hacerle pedidos. También sirven como preparación para recitar Shemá Israel y la Amidá en un estado más elevado de espiritualidad. Alabar a D-s nos da la humildad necesaria para pedir; los salmos, con sus textos y sus melodías, son una excelente plataforma desde donde acceder a la tefilá y una transición entre un estado mental mundano y uno sagrado. Decimos Baruj sheamar de pie, tomando los dos tzitzit delanteros con la mano derecha. Al finalizar, besamos los tzitzit y los soltamos.
“Baruj sheamar vehaiá haolam. Baruj Hu”, Bendito el que habló y el mundo se hizo. Bendito es Él.
“Baruj osé beresh*t”, Bendito el que hace la creación.
“Baruj omer veosé”, Bendito el que dice y hace.
“Baruj gozer umekaiem”, Bendito el que decreta y cumple.
“Baruj merajem al haaretz”, Bendito el que otorga misericordia a la Tierra.
“Baruj merajem al habriot”, Bendito el que otorga misericordia a Sus criaturas.
“Baruj meshalem sajar tov leirav”, Bendito el que recompensa a los que Lo veneran.
“Baruj jai laad vekaiam lanetzaj”, Bendito el que vive por siempre y existe hasta la eternidad.
“Baruj podé umatzil”, Bendito el que redime y salva.
“Baruj shemó”, Bendito Su nombre.
Concluimos bendiciendo: “Baruj Atá, Adon-ai, Mélej mehulal batishbajot”, Bendito eres Tú, Adon-ai, Rey loado con salmos y cánticos. Baruj sheamar agradece por siete aspectos de D-s. Para tomar conciencia y ponerlos como metas a alcanzar en nuestra vida, dado que la imitación de D-s es parte esencial de nuestro proyecto existencial.