02/10/2026
Cambia la manifestación externa de esta misma entrega: en el Calvario, a través de la Pasión y Muerte de Jesús; en la Misa, por la separación sacramental, no cruenta, del Cuerpo y de la Sangre de Cristo mediante la transustanciación del pan y del vino.
(Meditación de "Hablar con Dios"; Cuaresma 4ª semana, jueves).
*Crédito:A.S.M.D.*
Es así que se hace presente su Sacrificio: el primero, irrepetible; y el segundo, para algunos, increíble.
Jesucristo, en su Oblación, entrega Alma, Cuerpo y Corazón. Cada día, durante la Santa Eucaristía, su Sacrificio se hace presente sacramentalmente, porque murió una vez y para siempre. Sepan todos esta realidad: ahora se hace presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.
-EV-