24/08/2026
Evangelio de Hoy Lunes 24 de Agosto.
¿Has compartido tu fe y tu amistad con Jesús?
Si es así, ¡qué bien!, sigue compartiendo a Jesús y continúa transformando y salvando vidas a través de Él. Quizás ahora no veas recompensas terrenales por lo que haces por Jesús, pero sin duda recibirás de Él una recompensa que superará tu comprensión algún día.
Una y otra vez hemos escuchado testimonios personales sobre cómo Jesús transformó sus vidas descarriadas. De una vida sin sentido a una vida con propósito y significado, todo gracias a Jesús. De una vida de adicción a una vida libre de cualquier tipo de adicción, y así sucesivamente.
Nuestra fe e intimidad con Jesús se vuelven más vivas, significativas y productivas cuando las compartimos. Por ejemplo, nos convertimos en un faro de luz para Jesús al compartir nuestra relación personal con Él. Al hacerlo, salvamos vidas descarriadas, creando así un nuevo sentido y propósito en la vida de una persona.
PRIMERA LECTURA. Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan 21, 9b-14.
Uno de los ángeles me habló y me dijo:
«Ven,
que te voy a enseñar a la novia,
a la esposa del Cordero».
Entonces me transportó en espíritu
a una montaña elevada y me mostró a Jerusalén,
la ciudad santa,
que descendía del cielo,
resplandeciente con la gloria de Dios.
Su fulgor era semejante al de una piedra preciosa,
como el de un diamante cristalino.
Tenía una muralla ancha y elevada,
con doce puertas monumentales,
y sobre ellas,
doce ángeles y doce nombres escritos,
los nombres de las doce tribus de Israel.
Tres de estas puertas daban al oriente,
tres al norte,
tres al sur
y tres al poniente.
La muralla descansaba sobre doce cimientos,
en los que estaban escritos
los doce nombres de los apóstoles del Cordero.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL del salmo l44.
R. Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Que te alaben, Señor, todas tus obras
y que todos tus fieles te bendigan
que proclamen la gloria de tu reino
y den a conocer tus maravillas. R.
Que muestren a los hombres tus proezas,
el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre
y tu imperio, por todas las generaciones. R.
Siempre es justo el Señor en sus designios
y están llenas de amor todas sus obras.
No está lejos de aquellos que lo buscan;
muy cerca está el Señor, de quien lo invoca. R.
EVANGELIO.
Del santo Evangelio según san Juan 1, 45-51.
En aquel tiempo,
Felipe se encontró con Natanael
y le dijo:
«Hemos encontrado a aquel de quien
escribió Moisés en la ley y también los profetas.
Es Jesús de Nazaret,
el hijo de José».
Natanael replicó:
«¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?»
Felipe le contestó:
«Ven y lo verás».
Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba,
dijo:
«Este es un verdadero israelita
en el que no hay doblez».
Natanael le preguntó:
«¿De dónde me conoces?»
Jesús le respondió:
«Antes de que Felipe te llamara,
te vi cuando estabas debajo de la higuera».
Respondió Natanael:
«Maestro,
tú eres el Hijo de Dios,
tú eres el rey de Israel».
Jesús le contestó:
«Tú crees,
porque te he dicho que te vi debajo de la higuera.
Mayores cosas has de ver».
Después añadió:
«Yo les aseguro que verán el cielo abierto
y a los ángeles de Dios subir y bajar
sobre el Hijo del hombre».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
REFLEXIÓN.
Celebramos hoy la fiesta de San Bartolomé Apóstol y mártir. Con motivo de esta celebración la liturgia interrumpe la continuidad del Evangelio de San Mateo y nos presenta el de San Juan donde vemos el llamado de Natanael, también conocido como Bartolomé.
Felipe le lleva la noticia a Natanael. Y en Natanael observamos dos posturas distintas. A Felipe no le creé, e incluso nos refiere a la fama que tenía Nazaret. ¿Acaso puede salir algo bueno de ahí?
Pero no se quedó con su imagen. Le concede a Felipe el derecho a la duda y lo acompaña. Es así como, con una simple visión de Jesús, Natanael cree en Jesús. Y el testimonio de cómo es el encuentro de Natanael con Jesús nos debe a nosotros motivar a creerle a quien nos traiga noticias de Jesús.
"Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Al expresarse Jesús de esta manera se está refiriendo a la autenticidad de Natanael. Una persona en la que no existe la hipocresía. No existe falsedad en su vivir. Quizá en sus ideas o conceptos podrá estar equivocado, pero no esconde sus pensamientos. La verdad lo hace libre. Esa transparencia fue la que le permitió expresar: “¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?”
Por otra parte vemos la imagen de Felipe. Todos los que hemos tenido una experiencia de Jesús queremos compartirla. Queremos que todos tengan la experiencia del amor del Señor. Y cierto es que muchas veces no nos creen. El problema es que no conceden el derecho a la duda como Natanael lo concedió.
A pesar de la duda, Natanael fue dócil y siguió las inspiraciones del Espíritu Santo. Dejémonos también nosotros ser dóciles al Espíritu Santo y cuando nos inviten a vivir una experiencia con Jesús no la desaprovechemos y grandes cosas habremos de ver. Recordemos esa experiencia puede ser la invitación a la Boda del Cordero y al banquete celestial, así como lo vimos hace unos días.
Pero, conociendo un poco más de San Bartolomé, vemos que fue uno de los doce apóstoles que Jesús llamó. Después de la Ascensión del Señor predicó el Evangelio, dónde según la tradición viajó a la India y Armenia, donde finalmente murió martirizado.
Bartolomé es mencionado en los tres Evangelios sinópticos (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14), siempre en compañía de Felipe, y en los Hechos de los Apóstoles (1:13) donde se hace presente en Pentecostés. En el Evangelio de San Juan, que es el que hoy nos presenta la Liturgia, aparece con el nombre de Bartolomé, dónde la Tradición de la Iglesia lo identifica como Natanael (que significa "regalo de Dios"), y también aparece siempre junto a Felipe.
Bartolomé nació en Caná de Galilea y fue llamado por Jesús a través de Felipe para ser su apóstol (Juan 1, 45-51). También fue uno de los discípulos a los que Jesús se apareció en el mar de Galilea después de su resurrección (Juan 21:2).
Según una tradición recogida por el llamado “padre de la historia de la Iglesia”, Eusebio de Cesarea, Bartolomé marchó a predicar el evangelio a la India, donde dejó una copia del Evangelio de Mateo en arameo.
Por otro lado la tradición armenia lo considera, junto a San Judas Tadeo, como santo patrono de la Iglesia Apostólica en Armenia por ser cofundador del cristianismo en ese país.
Se cree que su martirio ocurrió en Abanópolis (Armenia) en la costa occidental del Mar Caspio, después de haber predicado también en Mesopotamia, Persia y Egipto. Allí le arrancaron la piel cuando estaba aún con vida y fue decapitado por el Rey Astyages en Derbend.
Bartolomé es representado en el arte desollado y sosteniendo su piel con sus propias manos; sin embargo es más común verlo representado con barba, un libro y un cuchillo. Sus reliquias se cree que están conservadas en la iglesia de San Bartolomé en la Isla Tiberina, en Roma.
San Bartolomé tiene múltiples “patronazgos”: es patrono de los carniceros, fabricantes de libros, guantes, pieles, zapateros, sastres, mercaderes de queso, viñadores, albañiles y otros. También se le invoca contra desórdenes nerviosos.
Que San Bartolomé apóstol interceda por nosotros y por nuestras familias.