16/05/2026
A medida que se acercan elecciones locales o nacionales, muchos católicos se preguntan cómo decidir a qué candidato dar su voto. Ante este desafío, el sacerdote Duberley Salazar ha creado el método “Discernir”, una propuesta concreta para ayudar a formar la conciencia en el ámbito político.
“Discernir” se presenta en una serie de videos cortos disponibles en la cuenta de Instagram de Clínica del Alma. El P. Salazar lo describe como un instrumento práctico para guiar y educar la conciencia, de modo que los cristianos puedan tomar decisiones políticas responsables, iluminadas por la fe y la razón.
D: “Dios primero”
Invita a orar y poner el voto en manos de Dios antes de decidir, porque “no se trata de elegir lo que me conviene, sino lo que glorifica a Dios y promueve el bien común”.
I: “Infórmate”
Llama a no votar “a ciegas”, sino a informarse previamente sobre la realidad del país o localidad, sobre cada candidato, sus programas y “su respeto por el Estado de derecho, la constitucionalidad y las reglas democráticas”.
S: “Servicio”
La Iglesia enseña que el compromiso político, vivido como servicio al bien común, constituye una expresión elevada de la caridad cristiana, en la medida en que se orienta a la dignidad de toda persona y a la atención preferente de los más vulnerables.
C: “Coherencia”
Examina si el candidato por quien deseas votar defiende con fidelidad las verdades reveladas en la Sagrada Escritura, los valores no negociables y los principios de la doctrina social de la Iglesia: la vida, la familia, la libertad, la justicia social y la dignidad humana, protegiendo especialmente a los más vulnerables.
E: “Escucha interior”
Después de orar e indagar con sinceridad, entra en silencio. Escucha la voz de tu conciencia, donde el Espíritu Santo ilumina lo que es justo y verdadero. Escuchar a quienes piensan con claridad, y buscan la justicia sin intereses personales, es también dejarse guiar por el espíritu.
R: “Responsabilidad”
Tu voto no es solo un derecho, es también un acto moral y una responsabilidad temporal y celestial, con repercusiones concretas en la sociedad, en la historia y en nuestra relación con Dios. La responsabilidad no termina al votar, continúa después en la vigilancia, la exigencia de transparencia y el compromiso con la verdad.
N: “Notable en virtud”
Ser notable no significa ser visible, significa ser virtuoso. La política no es una mera técnica de poder, sino una escuela de virtudes.El político virtuoso no se limita a predicar principios, los sostiene incluso cuando todo lo invita a traicionarlos. Así, el católico no vota por palabras bonitas sino por quienes demuestran virtud probada.
I: “Inspiración”
Significa despertar lo mejor de una sociedad, elevar el horizonte común y movilizar a las personas hacia aquello que vale la pena construir juntos. Nace de una palabra que orienta, de un ejemplo que convoca y de un liderazgo que da sentido.
R: “Resilencia”
La resiliencia se vive participando y construyendo, no destruyendo.
Al ganar, implica servir y trabajar por el bien común; al perder, mantener una oposición firme, constructiva y sin violencia, siempre comprometidos con el país.