07/05/2026
✨ Congreso Eucarístico y Mariano ✨
La jornada del sábado continuó en horas de la tarde con distintos espacios de encuentro y formación dentro del Congreso Eucarístico y Mariano. Más adelante, se celebró la Santa Eucaristía presidida por Monseñor Óscar José Vélez Isaza, obispo de Valledupar. Antes de la celebración, se realizó un homenaje especial por sus 50 años de vida sacerdotal, dando gracias a Dios por su ministerio y entrega generosa al servicio de la Iglesia.
En horas de la noche se desarrolló la tercera ponencia del congreso, dirigida por el padre Germán Acosta, director de Radio María, titulada “Reconciliación con Dios para una verdadera comunión eucarística: Eucaristía y sacramento de la penitencia”, invitando a redescubrir la reconciliación como camino para vivir plenamente el encuentro con Cristo en la Eucaristía.
La jornada concluyó con una Vigilia Eucarística y Mariana, vivida en un ambiente de oración, adoración y alabanza, con la participación de Julián Ruiz, Jorge Estrada Londoño “Jael” y John Edison García “El Chato”, permitiendo a los asistentes vivir un encuentro profundo con Jesús Sacramentado y ponerse bajo el amparo de la Santísima Virgen María.
El domingo, el congreso continuó con el rezo de las Laudes y la cuarta ponencia titulada “El amor eucarístico, fundamento de la familia”, dirigida por el padre Juan Francisco de la Inmaculada, quien profundizó en la familia como lugar donde el amor de Dios se fortalece y permanece vivo desde la Eucaristía.
Más adelante, se llevó a cabo el testimonio familiar presentado por Rafael Banus y Blanca Nieves, titulado “De la herida a la gracia: nuestra familia salvada por Dios”, compartiendo una experiencia marcada por la acción sanadora y transformadora del Señor en medio de la vida familiar.
Como comunidad, damos gracias a Dios por todo lo vivido durante este Congreso Eucarístico y Mariano, por cada persona que participó, por quienes sirvieron con entrega y disponibilidad, y por todos aquellos que hicieron posible este tiempo de gracia. Que el Señor permita que cada enseñanza, cada momento de oración y cada encuentro vivido continúen dando fruto abundante en los corazones, fortaleciendo nuestra fe,