11/05/2022
SONIDO CONFUSO Y DESAFINADO
“Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?” 1 Corintios 14:8.
Atalaya es un sustantivo, es una persona que protegía un lugar desde un lugar elevado, su función era sonar la alarma ante el peligro.
En la historia del pueblo de Israel los atalayas eran los responsables de vigilar los muros de Sion, de ellos dependía que los enemigos no sitiaran la ciudad, cuando miraban indicios del enemigo, ellos eran los responsables de tocar trompeta de alarma, listos para la batalla. El sonido de la trompeta debía ser claro y directo, si la trompeta daba otro sonido, era sinónimo de ser sorprendidos por el enemigo y ser vencidos.
“Y dije a los nobles, y a los oficiales y al resto del pueblo: La obra es grande y extensa, y nosotros estamos apartados en el muro, lejos unos de otros. En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros. Nosotros, pues, trabajábamos en la obra; y la mitad de ellos tenían lanzas desde la subida del alba hasta que salían las estrellas. También dije entonces al pueblo: Cada uno con su criado permanezca dentro de Jerusalén, y de noche sirvan de centinela y de día en la obra.” Nehemías 4:19-22 RVR1960
Antes del cautiverio Babilonico Dios dijo al pueblo “Porque el Señor me dijo así: Ve, pon centinela que haga saber lo que vea.” Isaías 21:6 RVR1960
EL PUEBLO NO ESCUCHA POR SU CEGUERA
“Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.” Jeremías 6:17 RVR1960
LA APLICACIÓN
Hoy los centinelas en los muros de Sion representan los lideres, ancianos y pastores, ellos son los encargados de velar por el bienestar de la iglesia, Pablo dice: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.” (Hechos 20:28-30).
“Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.” Efesios 4:1-7 RVR1960
“Que los centinelas que están en los muros de Sión no se unan con los que están invalidando la verdad tal como es en Cristo. Que no se unan en la confederación de la incredulidad, el papado y el protestantismo, para exaltar la tradición por encima de las Escrituras; la razón por encima de la revelación, y el talento humano por encima de la influencia divina y del poder vital de la piedad”. (RH 24-3-1896), citado en el tomo 4 del Comentario Bíblico Adventista, p. 1163
La trompeta que tienen que sonar es el mensaje, su mensaje no tiene que ser confuso, o débil o sin conocimiento, tiene que ser un mensaje claro de directo que advierta al pueblo sobre los enemigo, que den a la trompeta un sonido certero. El profeta dice “Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano”. (Joel 2:1).
Lastimosamente muchos de nuestros ministros, ancianos y laicos no están haciendo que la trompeta suene, el sonido es confuso y distorsionado. Elena White dijo:
“Mi corazón se llena de angustia cuando pienso en los mensajes tibios que dan algunos de nuestros ministros, cuando llevan un mensaje de vida o muerte. Los ministros están dormidos; los miembros laicos también; y el mundo perece en el pecado. Dios ayude a su pueblo a despertarse”. – {3JT 220.2}
Este ha sido el problema que afrontamos como iglesia, nuestros pueblo está siento afectado por infinidad de doctrinas falsas, y es porque nuestro pueblo está muriendo por falta de pan, los centinelas no están dando a la trompeta un sonido certero.
“Hay hombres que se presentan en el púlpito como pastores, profesan alimentar el rebaño, mientras las ovejas están pereciendo por falta del pan de vida. Hay discursos largos y fastidiosos, mayormente compuestos de relatos y anécdotas...El Señor Dios del cielo no puede aprobar mucho de lo que traen al púlpito aquellos que profesan hablar la Palabra del Señor. No inculcan ideas que serán una bendición para los que la escuchan. Hay forraje barato, muy barato colocado ante el pueblo”.—Testimonios para los Ministros, 342 (1896). – {Ev 156.1}
LA VERDAD PRESENTE
“Vi la necesidad especial que tienen los mensajeros de velar y detener todo fanatismo dondequiera que se levante. Satanás está apremiando por todos lados, y a menos que seamos vigilantes al respecto, y tengamos los ojos abiertos para ver sus lazos y trampas, y llevemos puesta toda la armadura de Dios, los dardos de fuego del maligno nos alcanzarán. Son muchas las preciosas verdades que contiene la Palabra de Dios, pero es “la verdad presente” lo que el rebaño necesita. He visto el peligro que existe de que los mensajeros se desvíen de los puntos importantes de la verdad presente para espaciarse en temas que no tienden a unir el rebaño ni santificar el alma. En esto, Satanás aprovechará toda ventaja posible para perjudicar la causa”. – {PE 63.1}
Pero los temas como el santuario, en relación con los 2300 días, los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, son perfectamente adecuados para explicar el movimiento adventista pasado y cuál es nuestra posición actual, establecer la fe de los que dudan, y dar certidumbre al glorioso futuro. He visto con frecuencia que éstos eran los temas principales en los cuales deben espaciarse los mensajeros. – {PE 63.2}
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