22/05/2026
Devocional diario ICC.
San Juan 8:1-11.
(1) y Jesús se fue al monte de los Olivos.
(2) Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba.
(3) Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio,
(4) le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.
(5) Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?
(6) Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.
(7) Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.
(8) E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.
(9) Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.
(10) Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?
(11) Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.