24/08/2026
Salmos 37:1-8
[1]No te inquietes a causa de los malvados
ni tengas envidia de los que hacen lo malo.
[2]Pues como la hierba, pronto se desvanecen;
como las flores de primavera, pronto se marchitan.
[3]Confía en el Señor y haz el bien;
entonces vivirás seguro en la tierra y prosperarás.
[4]Deléitate en el Señor,
y él te concederá los deseos de tu corazón.
[5]Entrega al Señor todo lo que haces;
confía en él, y él te ayudará.
[6]Él hará resplandecer tu inocencia como el amanecer,
y la justicia de tu causa brillará como el sol de mediodía.
[7]Quédate quieto en la presencia del Señor,
y espera con paciencia a que él actúe.
No te inquietes por la gente mala que prospera,
ni te preocupes por sus perversas maquinaciones.
[8]¡Ya no sigas enojado!
¡Deja a un lado tu ira!
No pierdas los estribos,
que eso solo trae daño.