El Encuentro

El Encuentro Somos una iglesia que ama a Dios sobre todas las cosas y ama al prójimo como así mismo.

31/05/2026
24/05/2026

El fruto del Espíritu; evidencia de una vida transformada

17/05/2026

Pautas prácticas para la vida de la Iglesia

Cuando Elías quiso renunciar a todo, Dios no le pidió más fe. Le pidió que descansara.​Elías, uno de los hombres más fue...
10/12/2025

Cuando Elías quiso renunciar a todo, Dios no le pidió más fe. Le pidió que descansara.

​Elías, uno de los hombres más fuertes de la Biblia, tocó fondo. Se fue al desierto, se sentó bajo un árbol y fue honesto: "Ya no quiero seguir". Estaba totalmente drenado.
​¿Y qué hizo Dios? ¿Lo regañó por su debilidad? No.
​Lo dejó descansar y le dio de comer.

​El ángel solo le dijo: "Levántate y come, porque el camino es largo".
​A veces confundimos una crisis interna con simple agotamiento físico. Dios sabía que Elías no podía cumplir su propósito con el tanque vacío.

​El recordatorio de hoy:
No renuncies a tu destino solo porque estás cansado. A veces, lo más "espiritual" que puedes hacer hoy es desconectar y cuidar de ti.
​Tu historia no ha terminado, solo necesitas una pausa.

Para el varón, ser cabeza de la mujer implica amarla sacrificialmente, tal como Cristo amó a la Iglesia (Ef 5:25). Signi...
05/12/2025

Para el varón, ser cabeza de la mujer implica amarla sacrificialmente, tal como Cristo amó a la Iglesia (Ef 5:25). Significa nutrirla y cuidarla (Ef 5:29), honrarla como coheredera de la gracia (1 Pe 3:7) y vivir con ella con comprensión. Ser cabeza es liderar sirviendo, no ser una persona que busca que le sirvan; siendo el primero en pedir perdón, en humillarse, en proteger y en proveer (1 Tim 5:8). Un esposo fiel guía espiritualmente su hogar, instruyendo con la Palabra (Ef 6:4), cuidando el culto familiar, orando por su esposa y buscando su santidad y bienestar como prioridad. En suma, la autoridad del esposo es una autoridad cruciforme, en amor, y mansedumbre.

Así también, ser cabeza implica asumir el peso del liderazgo final en el hogar. Esto incluye tomar decisiones difíciles cuando no hay consenso, ejerciendo la «última palabra» no como imposición, sino como quien dará cuentas primero ante Dios (Heb 13:17, aplicado al principio de responsabilidad). Significa cargar con la responsabilidad de la dirección espiritual, económica y moral del hogar; ser quien se adelanta a los problemas y quien intercede por su familia. Significa salir en defensa de su esposa asumiendo sus fallas y pecados y no como Adán que se excusó de Eva. Significa cubrir sus faltas en lugar de exponerla frente a otros. Significa amar a sus hijos y poner su relación con ellos como prioridad, pero no sobre su esposa. Significa honrar y anhelar el lecho conyugal (Prov 5:15-19). Este liderazgo es comparable al de un jefe de familia en la Escritura (1 Cor 11:3), no para mandar con dureza, sino para ordenar, dirigir, administrar y velar por el bien de todos.

El varón de hogar no hace valer su autoridad por la fuerza, ni por los gritos, sabe que su autoridad viene de Dios y a Él debe rendir cuentas. El esposo que entiende su llamado no busca comodidad, sino servir, proteger y responder por su casa aun cuando cueste, siguiendo el modelo del Buen Pastor que guía a los suyos con firmeza y ternura.

HABITADOS POR EL ESPÍRITURomanos 8:9–11“Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espír...
01/12/2025

HABITADOS POR EL ESPÍRITU

Romanos 8:9–11

“Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está mu**to a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de Aquel que levantó de los mu**tos a Jesús mora en vosotros, el que levantó a Cristo de los mu**tos vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”

En estos versículos, Pablo nos muestra una de las verdades más gloriosas y a la vez más ignoradas de la vida cristiana: El Espíritu Santo no visita al creyente… lo habita.
No es un huésped que entra y sale; es un residente permanente.
No es una presencia simbólica; es una presencia real.

“Si el Espíritu de Dios mora en vosotros…”.
Aquí no habla de emociones, sensaciones o momentos de exaltación espiritual. Habla de una realidad objetiva, una marca invisible, una posesión divina:
El Espíritu habita en nosotros como sello, garantía, guía, poder y vida.

Y Pablo va más lejos:
El que mora en nosotros es el mismo Espíritu que levantó a Jesús de entre los mu**tos.
No una versión reducida.
No una sombra.
No una influencia.
El mismo.

Esto significa que el poder que resucitó a Cristo es el poder que opera en el creyente hoy.
Por eso, aunque nuestro cuerpo todavía siente la debilidad, la tentación y las consecuencias del pecado, nuestro espíritu vive.
Ya poseemos vida eterna, porque el Espíritu ya la plantó en nosotros.

Y no solo eso:
Así como Cristo fue resucitado corporalmente, nosotros también seremos resucitados.
El Espíritu no solo vivifica nuestra alma hoy; dará vida a nuestro cuerpo mañana.
La salvación no es solo espiritual, sino completa, integral, eterna.

Pablo quiere que el creyente entienda algo:
La victoria no depende de tu fuerza.
La santificación no depende de tu disciplina.
La perseverancia no depende de tu capacidad.
Depende del Espíritu que mora en ti.

“Yo no persevero porque soy fuerte, sino porque el Espíritu que levantó a Cristo vive en mí.” — Pedro Pérez

¿Eres consciente de que el Espíritu Santo habita en ti de manera real y permanente?

¿Qué áreas de tu vida actuarían diferente si recordaras que dentro de ti vive el poder que levantó a Jesús de los mu**tos?

¿Estás viviendo según la carne o según la vida que el Espíritu produce?

Espíritu Santo, gracias por habitar en mí con poder y fidelidad. Hazme vivir cada día consciente de Tu presencia, de Tu fuerza y de Tu obra. Vivifica mi mente, mis afectos, mis decisiones y mi vida entera. Que Tu poder de resurrección transforme lo que aún está débil en mí. En el nombre glorioso de Cristo Jesús, amén.

👉Hay días en que llegas al final del día  y te das cuenta de que tocaste más la pantalla que la Biblia.  No fue un pecad...
29/11/2025

👉Hay días en que llegas al final del día
y te das cuenta de que tocaste más la pantalla que la Biblia.

No fue un pecado “escandaloso”.
Solo “un episodio más”.
Solo “un ratito en redes”.
Solo “mañana leo”.

Pero, sin darte cuenta,
ese “inofensivo” hábito te robó el hambre por la Palabra.
Te llenó de ruido.
Te vació de verdad.

La Escritura no compite.
La Escritura gobierna.
Y todo lo que se interpone entre tu corazón y la Biblia
no es neutro: es enemigo de tu alma.

Hoy no se trata de culpa.
Se trata de guerra.
Su Espíritu te llama de vuelta al libro que da vida.

“Lámpara es a mis pies tu palabra,
y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105).

Dirección

Ibagué

Horario de Apertura

9am - 5pm

Teléfono

+573124157877

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando El Encuentro publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Categoría