HISTORIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE MONGUI PATRONA
Los orígenes de la tradición de la Virgen de Mongui remontan al rey-emperador Carlos I de España, que tras su abdicación en 1555 se retiró al Monasterio de Yuste en la provincia española de Cáceres para prepararse a la muerte, retirado del poder tras su abdicación en su hijo Felipe II. Allí se dedicaba a pintar imágenes de la Virgen María b
ajo diversas advocaciones españolas y vestida según los trajes correspondientes a cada una de ellas. Una copia del original, pintado por el emperador fue traído desde España a Pamplona por el Obispo Boyacense José Luis Niño, quién hacia 1861 la ofreció como regalo al darle la ordenación sacerdotal a Secundino Jacome, hijo natural de Simón Bolívar. Fue este último, nombrado para fundar la parroquia de Gramalote, quien la aportó al municipio. La imagen ornó la puertilla del tabernáculo que se encontraba en la nave izquierda de la iglesia y que antes se encontraba en el retablo del altar mayor. Al momento de la destrucción de la iglesia en diciembre del 2010, la imagen fue rescatada. Esta representación muestra a la Virgen del Rosario e intenta unir los misterios del Rosario con los de la Navidad. La Sagrada Familia es representada en preparación para su huida a Egipto y la Virgen muestra ya el santo rosario, de forma anacrónica, pues esta tradición católica solo se desarrolló a partir del siglo VIII. La Virgen, coronada, se ve ataviada como las campesinas extremeñas con un vistoso traje escarlata, un manto azul y adornada con un prendedor que reproduce las armas de la familia de Carlos I, el águila bicéfala de la casa Habsburgo. La Virgen, sentada; envuelve en pañales al Niño Jesús, también coronado, para el viaje a través del desierto; camino a Egipto. A San José le acomodó el emperador un sombrero de estilo andaluz y un poncho de invierno.