31/08/2026
«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga» (Mt 16,24)
Perder la vida por Cristo no es un sacrificio, es ganarlo todo.
En la contemplación, la fraternidad y el silencio, descubrimos que una vida entregada por entero a Dios es la única que llena de verdad el corazón. ¡No sigas caminando sin sentido! Ven y verás…