13/12/2014
Queridos Hermanos
¡En estas fechas tan especiales, sentiremos más vivo el Espíritu de Cristo si comprendemos que la esencia de la Navidad, es el conocimiento del amor infinito de Nuestro Padre Celestial “… de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a Su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él crea, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Que al conmemorar su nacimiento, recordemos su sacrificio Expiatorio, pues solo por su gracia podemos ser redimidos, encontrar paz y felicidad eterna. Permitamos que Su Luz brille en nuestros corazones, para que nuestros hogares estén protegidos del orgullo, el rencor y sean llenos de sentimientos de amor, compasión y perdón, pues solo así llegaremos a establecer Sion!
Que este año que empieza sea una nueva oportunidad para alcanzar milagros y para recordar las cosas más importantes de la vida como compartir el conocimiento del evangelio restaurado de Nuestro Salvador Jesucristo, que nos llena de esperanza y nos hace cantar con los ángeles “Gloria a Dios en el Cielo y Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad.”
“El Obedecer trae bendiciones…
El Obedecer con exactitud produce milagros”