25/03/2022
Ayúdame a recordar que mucho antes de que yo te piense, tu me soñaste desde una eternidad completa, y no está en tu plan dejarme a la deriva de mi soledad.
Que por muchos silencios que pasen, tu voz hace latir mi corazón aún cuándo mis miedos provoquen ruido en mi interior.
Y si yo dejo de arder, si mis miedos nublan la fuerza de mi alma y mis inseguridades me alejan de tu voluntad, si todo lo que siente mi corazón me lleva lejos de tu amor, ven arrebatarme de mis laberintos de confusión y sálvame de mi oscuridad.
Si el alma se me apaga y ya no te busco como antes, sálvame de mi misma necedad y llévame a buscarte otra vez, pero si mis fuerzas se agotan y olvido el camino, encuéntrame en mi desierto y háblame al corazón.
Y si todo se derrumba a mi alrededor, no me dejes olvidar que tú has vencido la más grande tempestad, que nada apaga lo que con amor se entrega y que tú ya lo has entregado todo por mí.
Que no esperas nada de lo que soy, ni mis fuerzas, capacidades o virtudes, porque todo lo que hay en mí tú lo has depositado.
Ayúdame a recordar que todos mis miedos tú los conoces, y jamás podría hablar de lo que desea mi corazón sin que tú ya conozcas las lágrimas que hay detrás de cada anhelo.