02/05/2026
se enciende en fe: Inicia la Gran Misión Mariana bajo el amparo de Nuestra Señora de Lourdes.
En el marco del inicio del mes consagrado a la Virgen María, la Catedral Metropolitana Nuestra Señora de Lourdes se vistió de gala este primero de mayo. En una solemne eucaristía cargada de fervor y esperanza, presidida por el Padre Juan Pablo Villarraga, la comunidad parroquial dio apertura oficial a la Gran Misión Mariana, un despliegue de fe que busca renovar el espíritu cristiano en los hogares florencianos.
Bajo el lema inspirador "Misioneros: vamos a encontrarnos con Dios", el Padre Ariel Torres Sanza, párroco de la Catedral, presidió el rito de envío de más de 30 misioneros y misioneras. Estos hombres y mujeres han aceptado el llamado de caminar hacia seis sectores estratégicos de la parroquia, no solo como portadores de una palabra, sino como testigos del amor vivo de la Santísima Virgen María.
Un encuentro con el Cristo sufriente y resucitado:
La profundidad de esta misión trasciende la simple visita domiciliaria. En sus palabras de envío, el Padre Torres Sanza enfatizó que el propósito fundamental es "encontrarnos con Jesucristo Resucitado presente en cada hermano". La misión está diseñada para ser un ejercicio de empatía y caridad cristiana, donde los delegados están llamados a experimentar de cerca "la ternura, la sed y el hambre de Cristo en cada rostro".
Este enfoque mariano subraya la figura de la Virgen como el camino más corto hacia Jesús. Al igual que María corrió presurosa a ayudar a su prima Isabel, hoy los misioneros de Florencia salen al encuentro del prójimo para reconocer en el otro la presencia del Salvador.
Una luz en cada hogar:
La parroquia ha extendido una invitación especial a toda la comunidad diocesana: convertir cada casa en un santuario. Se ha pedido a las familias encender una luz en sus hogares a partir de hoy y unirse en oración mediante el rezo diario del Santo Rosario durante todas las noches de mayo.
"Bajo el manto de la Santísima Virgen, corramos al encuentro de Cristo Jesús", fue la exhortación final que resonó en las naves de la Catedral, marcando el inicio de un mes donde la fe saldrá de los templos para instalarse en el corazón de los barrios.
Con esta Misión Mariana, la Catedral de Florencia reafirma su compromiso de ser una Iglesia "en salida", que busca consolar, acompañar y encender la llama de la esperanza en cada rincón de su jurisdicción. Infinitas bendiciones para cada familia.