13/08/2026
El dolor que vive el occidente de nuestro país nos recuerda lo frágiles que somos, pero también nos revelan nuestra mayor certeza al descansar en un Dios soberano, infinitamente bueno y lleno de gracia. Nuestra esperanza está en el Señor, reconociendo que el Evangelio es fuente de consuelo y esperanza inamovible.
Como iglesia, el Evangelio nos mueve a responder orando y actuando. Nuestra oración es por consuelo para las familias en el Chocó, el Valle y el Eje Cafetero. Oramos para que en medio del dolor muchos conozcan a Cristo, procedan al arrepentimiento, y que el Señor renueve las fuerzas de quienes siguen rescatando vidas.
También queremos amar con hechos.
Que Colombia pueda ver la gracia y el consuelo de Cristo a través de nuestra iglesia.