01/04/2026
¿CUÁNTOS DIAS ESTUVO MU**TO JESÚS?
En Mt 12,40 leemos lo siguiente: «Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches.»
Jesús murió el viernes hacia la hora nona (Mt 27,46-50), que en nuestro actual reloj viene a ser cerca de las tres de la tarde. Si contamos veinticuatro horas después de Su muerte, estaremos a las tres de la tarde del sábado. Y doce horas después estaremos a las tres de la madrugada del domingo. Unas cuantas horas más tarde las mujeres llegaron al sepulcro, para encontrarlo vacío. Si nos damos el permiso de especular, en total habían transcurrido unas treinta y seis horas. Eso nos deja con apenas un día y medio. O sea que ni siquiera llegamos a dos días completos, ya no digamos a tres con sus noches.
¿Jesús se equivocó? ¿Acaso mintió? ¿Qué pasó que los tres días con sus noches, resultaron ser apenas un día y medio? Para entender esto, tenemos que viajar a la época en que Jesús vivió. Tenemos que ver las cosas con los ojos y la mente de los judíos de aquellos tiempos. Tenemos que entender cómo medían el tiempo, en particular las horas del día y los días.
🔹️ La frase “tres días con sus noches” es una frase idiomática, que tan sólo se refiere a tres días, de forma enfática, a la vez que no denota una cantidad exacta de horas. Ejemplo de esa frase la podemos ver en Génesis 40, cuando José le interpreta el sueño al jefe de panaderos, y le dice que al cabo de tres días, o sea al concluir un lapso de tres días, será ejecutado. Sin embargo, las Escrituras dicen que fue ejecutado “al tercer día”. Es decir que no transcurrieron tres días completos, sino que fue ejecutado antes de terminar el tercer día.
Gén 40,18-22: "Las tres cestas son tres días. A vuelta de tres días levantará Faraón tu cabeza y te colgará en un madero, y las aves se comerán la carne que te cubre.» Al tercer día, que era el natalicio de Faraón, dio éste un banquete para todos sus servidores, y levantó la cabeza del jefe de escanciadores y la del jefe de panaderos en presencia de sus siervos. Al jefe de escanciadores le restituyó en su oficio, y volvió a poner la copa en manos de Faraón. En cuanto al jefe de panaderos, le colgó: tal y como les había interpretado José."
También tenemos este otro ejemplo:
1 Sam 30,11-13: "Encontraron en el campo a un egipcio y lo llevaron a David. Le dieron pan, que él comió, y agua para beber. Diéronle también un trozo de pan de higos secos y dos racimos de pasas. Cuando hubo comido, recobró su espíritu, pues había estado tres días y tres noches sin comer pan ni beber agua. David le preguntó: «¿A quién perteneces y de dónde eres?» Respondió: «Soy un muchacho egipcio, esclavo de un amalecita, pero mi dueño me abandonó porque me puse enfermo hace tres días."
Que en las Escrituras se hable de “tres días” no implica que tienen que transcurrir 72 horas exactas. Se trata de un período de tiempo que no es preciso, ya que al tercer día es que ocurre un evento. Por ejemplo, Ester ayunó durante “tres días con sus noches”, antes de presentarse ante el rey. Pero se presentó ante él al tercer día:
Ester 4,16; 5,1: "«Vete a reunir a todos los judíos que hay en Susa y ayunad por mí. No comáis ni bebáis durante tres días y tres noches. También yo y mis siervas ayunaremos. Y así, a pesar de la ley, me presentaré ante el rey; y si tengo que morir, moriré.» Y aconteció que al tercer día se vistió Ester con su vestidura real y entró en el patio interior del palacio del rey, frente a los aposentos del rey; y estaba el rey sentado en su trono real en la sala real, frente a la entrada del palacio."
También tenemos otro pasaje, donde el rey Roboam pide al pueblo regresar a él dentro de tres días. El pueblo regresó al tercer día. Para los hebreos no se trataba de una medición de tiempo estricta, sino de un margen dentro del cual debía darse un acontecimiento. Se trataba de expresiones idiomáticas, no de un conteo matemático de horas.
1 Reyes 12,5,12: "Él les dijo: «Id, y dentro de tres días volved a mí», y el pueblo se fue. Vino Jeroboam con todo el pueblo a Roboam al tercer día, según lo había dicho el rey: «Volved a mí al tercer día.»"
🔹️ Los judíos contaban las horas con luz solar desde la primera hasta la doceava, lo que en nuestro reloj moderno sería desde las 6:00am hasta las 6:00pm. Las doce horas de luz solar estaban repartidas en bloques de tres horas: prima, tercia, sexta, y nona. Al terminar la hora nona, que sería las 6:00pm, que es cuando se ocultaba el sol, para los judíos empezaba un nuevo día. O sea que, al caer la noche del martes, según nuestra medición del tiempo, para los judíos era ya el inicio del siguiente día, es decir que para ellos habría sido la noche del miércoles.
🔹️ Jesús no estaba hablando de cantidad de horas, ni de cantidad de días, sino que hablaba de dos cosas importantes. Hablaba de su muerte, la cual marcaría tres días de forma muy particular. También estaba refiriéndose principalmente a Su resurrección, la cual iba a acontecer al tercer día.
«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le matarán, y al tercer día resucitará.» (Mt 17,22-23)
Cuando Jesús fue apresado la noche del jueves, en realidad ya era el día viernes, según el conteo de las horas de los hebreos. Su muerte de cruz se dio hacia la hora nona, o sea a eso de las tres de la tarde del día viernes. Unas tres horas después iba a comenzar el shabbat, y por eso José de Arimatea se dio prisa en llevarse el cuerpo de Jesús, ya que durante el shabbat no era lícito efectuar ninguna clase de labor, ni siquiera la piadosa labor de preparar el cuerpo de un fallecido.
Jesús fue colocado en el sepulcro cuando aún no empezaba el shabbat. O sea que cuando su cuerpo fue dejado en el sepulcro, aún era viernes. Eso contaba como viernes “con su noche”, ya que ese día entero quedó marcado por Su muerte y en ese día fue colocado en el sepulcro. Llevamos un día. Luego tenemos el shabbat, que empezó al caer la noche. Con eso Jesús ya contaba su segundo día “con su noche” marcado por Su muerte, y con Él dentro del sepulcro. El shabbat concluía al caer la siguiente noche. Ahí comenzaba el primer día de la semana, que hoy nosotros llamamos domingo. Ese fue el tercer día "con su noche", marcado por la muerte de Jesús, pero principalmente marcado también por Su gloriosa resurrección.
Es más que obvio que, para poder resucitar, Jesús primero debía estar mu**to. De modo que cuando el primer día de la semana comenzó, o sea el tercer día de la muerte de Jesús, que fue al caer la noche, Él aún estaba mu**to y dentro del sepulcro. Luego en alguna hora de la noche, o tal vez de la madrugada del domingo, Jesús resucitó.
Como puede verse, Jesús no estaba hablando de alguna cantidad de horas, sino que hablaba de que lo iban a matar, y que ese acontecimiento, Su muerte, iba a marcar para siempre a tres días: viernes, sábado y domingo. También se refería a Su gloriosa resurrección, acontecimiento que marcó el día domingo de forma trascendental.
Ave María Purísima