Cenfol Yopal Vida Nueva

Cenfol Yopal Vida Nueva Somos Centros de Formación y Liderazgo Cristiano, ubicado en el barrio Bicentenario

24/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

PROPÓSITO EN LA CAUSA DE DIOS

LEE: 1 Reyes 3:16-5:18

Salomón fue llamado a servir a la causa de Dios de una manera especial.

David había servido al propósito de Dios para su propia generación (Hechos 13:36), pero no le fue permitido construir el templo. Dios dio ese llamado a Salomón: «Tu hijo, a quien pondré en el trono como sucesor tuyo, construirá el templo en mi honor» (1 Reyes 5:5).

Salomón necesitaba de una gran sabiduría para cumplir su llamado y había orado para recibirla. Dios respondió a su oración de una manera más grande de lo que jamás podría haber imaginado o pedido. Dios promete darte ese mismo tipo de sabiduría si lo pides («Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie», Santiago 1:5). Pide sabiduría en estas tres áreas:

Sabiduría para tomar decisiones
«Tenía sabiduría de Dios para administrar justicia» (1 Reyes 3:28). Cuando se le da la imposible tarea de decidir a qué madre pertenece el niño, sale con una idea ingeniosa.

La amenaza de muerte del bebé sobreviviente es suficiente para revelar quién es la verdadera madre: «Cuando todos los israelitas se enteraron de la sentencia que el rey había pronunciado, sintieron un gran respeto por él, pues vieron que tenía sabiduría de Dios para administrar justicia» (v.28).

Sabiduría para elegir un equipo
Salomón reunió entorno a sí un equipo de liderazgo para su gobierno que incluía sacerdotes, administradores, amigos, secretarios, historiadores y el comandante de su ejército. En total eran once, formando un equipo de doce, similar al equipo nuclear de Jesús (los doce discípulos). Parece que ese es el tamaño correcto para un equipo de liderazgo.

Sabiduría para la delegación
Además, Salomón tenía otro equipo de doce administradores regionales distribuidos por todo Israel. En él se incluían dos de sus hijos políticos (4:11,15). La delegación es algo absolutamente clave para evitar que la gente en los puestos de liderazgo se queme.

Sabiduría para establecer la paz
Bajo el liderazgo de Salomón se dio un crecimiento tan grande que todo aquel lugar se pobló densamente (v.20a). Aun así, «abundaban la comida, la bebida y la alegría» (v.20b) y «disfrutaba de paz en todas sus fronteras... [y] vivieron seguros» (vv.24–25).

Sabiduría para comprender y discernir
«Dios le dio a Salomón sabiduría e inteligencia extraordinarias; sus conocimientos eran tan vastos como la arena que está a la orilla del mar (v.29) […] la fama de Salomón se difundió por todas las naciones vecinas (v.31) […] compuso tres mil proverbios y mil cinco canciones» (v.32). Los salmos 72 y 127, así como los Proverbios 10:1–22:16; 25:1–29:27 se le atribuyen a él. La gente de todas las naciones acudía para escuchar su sabiduría (1 Reyes 4:34).

Salomón tuvo la sabiduría de saber cuándo aceptar la ayuda de quienes no eran parte del pueblo de Dios (capítulo 5). «El Señor, cumpliendo su palabra, le dio sabiduría a Salomón» (5:12).

Sabiduría para la continuación de la causa de Dios
Salomón tuvo la visión de construir el templo para ver el nombre de Dios honrado (vv.4–5). Una de las maneras en las que hoy puedes procurar la realización de la causa de Dios es buscando que la iglesia (el nuevo templo) sea edificada para dar honra al nombre de Dios.

Punto de Acción: 1 Reyes 4:24–25

«El dominio de Salomón se extendía sobre todos los reinos al oeste del río Éufrates, desde Tifsa hasta Gaza, y disfrutaba de paz en todas sus fronteras. Durante el reinado de Salomón, todos los habitantes de Judá y de Israel, desde Dan hasta Berseba, vivieron seguros bajo su propia parra y su propia higuera».

Aquella tuvo que ser una de las pocas ocasiones en la historia de Israel y Judea en las que hubo paz y seguridad en toda la región. Verdaderamente, un gobierno sabio puede cambiar una nación. La paz y la seguridad se necesitan desesperadamente en muchos países en todo el mundo. Tenemos que seguir orando para tener en Colombia líderes sabios y temerosos de Dios.

Señor, te pedimos que nos des la sabiduría para cumplir con nuestro llamado. Ayúdanos a dar honra a Tu nombre y hacer que avance la causa de Jesús en la tierra.

¡Que tengas un hermoso día!
CENFOL YOPAL

22/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

PASIÓN POR LA CAUSA DE DIOS

LEE: Salmos 74:18-23

Las tres conversiones que toda persona necesita

«Susana, quien no era cristiana, asistía a una clínica de rehabilitación para gente con problemas respiratorios severos. Sufría de una enfermedad crónica, conocida como EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) que se agravaba progresivamente. Vino a la iglesia el domingo y regresó el miércoles siguiente. De repente, ¡Susana se dio cuenta de que Jesús es Dios!, lo cual era una gran pieza de rompecabezas para ella. Dio su vida al Señor de una forma radical y llamó a su hermana para contarla que se había convertido en cristiana. ¡Su hermana estaba justo en medio de una reunión con una amiga en la que estaban orando por Susana! ¡Llevaba orando por ella veinticinco años!». «El domingo siguiente, Susana asistió a la iglesia y oraron por sanidad, y fue sanada de una manera notable de su EPOC. ¡Había dejado la medicación y ahora corría de arriba a abajo por las escaleras de su casa! Fue a visitar a su fisioterapeuta quien quedó estupefacta por lo que le había sucedido y lo cambiada que estaba. Había sido sanada y desde aquel momento ha orado por otras personas, las cuales también se han sanado, ¡incluso una de ellas de cáncer!». «El 30 de abril Susana fue bautizada y trajo familiares y amigos para celebrarlo. Está teniendo un gran impacto en la gente, ¡evangelizando a cualquiera que se detenga un momento para prestarle atención!».

John Wimber solía decir que todos necesitamos tres conversiones: convertirnos a Cristo, convertirnos a su iglesia y convertirnos a su causa. Obviamente, Susana no solo se convirtió a Cristo, ¡también se convirtió instantáneamente a su causa!

«Levántate, oh Dios, y defiende tu causa» (v.22), escribe el salmista quien está apasionado por la causa de Dios y ve, como pasa hoy en día, que la gente se burla (v.18a) e incluso ofende a Dios (v.18b). Clama a Dios diciendo: «No te olvides [...] de tus pobres, toma en cuenta tu pacto» (vv.19b–20a).

Puede ser fácil que nuestro corazón desfallezca cuando vemos que la gente ataca la causa de Dios. La mejor manera de responder es con una oración apasionada. Presenta tus frustraciones a Dios:

«Levántate, oh Dios, y defiende tu causa; recuerda que a todas horas te ofenden los necios. No pases por alto el griterío de tus adversarios, el creciente tumulto de tus enemigos» (vv.22–23).
Señor, al mirar hoy a nuestra sociedad, vemos cómo muchos se burlan y ultrajan Tu nombre. Levántate Señor y defiende Tu causa. Que Tu nombre sea glorificado y venga Tu reino. Te lo pido en el nombre de Jesús.

¡Que tengas un maravilloso día!
CENFOL YOPAL

21/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

ORA PIDIENDO SABIDURÍA

LEE: 1 Reyes 2:13-3:15

Salomón se aseguró de reinar largamente liquidando a sus enemigos al principio de su reinado (capítulo 2). Qué diferente fue la acción de aquel hijo de David comparada con Jesús, «el hijo de David», que trajo vida a todos y nos enseñó a ¡amar a nuestros enemigos! Él es aquel que reina eternamente.

Pero había al menos una cosa que Salomón hizo bien. Dios le dijo: «Pídeme lo que quieras» (3:5). Su respuesta demostró humildad y el reconocimiento de su necesidad de Dios. Salomón oró: «Te ruego que le des a tu siervo discernimiento para gobernar a tu pueblo y para distinguir entre el bien y el mal» (v.9).

Dios se deleitó con la respuesta de Salomón y replicó: «Al Señor le agradó que Salomón hubiera hecho esa petición, de modo que le dijo: ―Como has pedido esto, y no larga vida ni riquezas para ti, ni has pedido la muerte de tus enemigos, sino discernimiento para administrar justicia, voy a concederte lo que has pedido. Te daré un corazón sabio y prudente, como nadie antes de ti lo ha tenido ni lo tendrá después. Además, aunque no me lo has pedido, te daré tantas riquezas y esplendor que en toda tu vida ningún rey podrá compararse contigo. Si andas por mis sendas y obedeces mis decretos y mandamientos, como lo hizo tu padre David, te daré una larga vida» (vv.10–14).

Jesús dijo: «Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas» (Mateo 6:33). En efecto, al orar pidiendo sabiduría, Salomón estaba buscando primero el reino de Dios y como resultado, Dios le aseguró que todas las demás cosas serían también para él.

La oferta de sabiduría no se aplica solo a Salomón. Santiago escribe: «Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará» (Santiago 1:5).

Señor, necesito tu sabiduría. Te pido que me des un corazón sabio y con discernimiento en todas las situaciones a las que me enfrente. Señor, oro por la sabiduría que viene del cielo y es, lo primero de todo, pura, amante de la paz, considerada, sumisa, llena de misericordia y buen fruto, imparcial y sincera. Te lo pido en el nombre de Jesús.

¡Que tengas un magnífico día!
CENFOL YOPAL

20/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

ORA CON PASIÓN

LEE: Hechos 11:19-12:19ª

La ciudad griega de Antioquía era una de las ricas y cosmopolitas capitales del Este, conocida por sus edificios y su cultura, y constituía el equivalente de las actuales Londres, París o Nueva York. También era una ciudad de mala reputación, llena de prostitución y lugares de bebida, famosa por sus relajados estándares morales y una corrupción muy extendida.

La ciudad fue transformada y llegó a ser una ciudad cristiana distinguida y el trampolín para la misión cristiana en todo el mundo gentil. La mano del Señor estaba con ellos y «un gran número creyó y se convirtió al Señor» (11:21).

Dios usó a Bernabé, cuyo nombre significa en griego «hijo de la consolación (o del aliento)». Alentar no es adular o ensalzar de una manera vacía, sino que es como un brillo de sol verbal. No cuesta nada y enciende el corazón de la gente inspirándola con esperanza y confianza en su fe. Necesitamos que aquellos que nos rodean sean como Bernabé, y todos podemos ser como Bernabé para los demás.

Bernabé «animó a todos a hacerse el firme propósito de permanecer fieles al Señor, pues era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe. Un gran número de personas aceptó al Señor» (vv.23–24).

No era una visita de esas de presentarse para marcharse inmediatamente: «Durante todo un año se reunieron los dos con la iglesia y enseñaron a mucha gente. Fue en Antioquía donde a los discípulos se les llamó «cristianos» por primera vez» (v.26).

Hubo una liberación de recursos económicos. Cada uno ayudó a los necesitados «según los recursos de cada cual» (v.29). Este es un principio importante para la comunidad cristiana: aquellos que pueden permitírselo, pagan por aquellos que no pueden.

Aquel fue un periodo de gran bendición y de un crecimiento enorme de la iglesia; no obstante, también tuvieron que enfrentarse a la marea creciente de la oposición.

El rey judío, Herodes Agripa tuvo una vena cruel al decidir perseguir a los cristianos. Era un político sin escrúpulos que quería ganar popularidad ante el pueblo (12:1–3) haciendo que ejecutaran a Santiago y Pedro; además confinó a Pedro en prisión y planeaba un juicio público contra él (v.4).

Pedro estaba custodiado por dos pelotones de cuatro soldados cada uno (v.4) con ambas manos encadenadas (v.6) pero, Pedro «durmió como un bebé» (v.6, MSG). ¡No hay almohada más suave que una conciencia limpia!

La iglesia se enfrentaba a la que parecía una situación imposible. La existencia misma de la iglesia primitiva parecía estar en juego. ¿Qué es lo que hicieron? ¿Qué hacemos en situaciones que parecen imposibles? Vemos la respuesta en el versículo 5: «La iglesia oraba constante y fervientemente a Dios por él».

Ora juntos
«La iglesia» (v.5) se unió en oración. «Muchas personas estaban reunidas orando» (v.12). El Nuevo Testamento enseña un montón acerca de la oración privada, pero hay mucha más enseñanza acerca de la oración en común.

Ora intensamente
Hay dos razones por las que pudieron no haber orado en absoluto. La primera, porque Santiago había sido ejecutado (v.2). Dios no había respondido a sus oraciones por Santiago, desconocemos el porqué. Pero eso no impidió que siguieran orando.

La segunda, porque la situación de Pedro parecía imposible. Su dilema era o bien dejar de orar, u orar apasionadamente. La palabra griega ektenōs (traducida aquí como «intensamente») se usaba para describir cuando se hacía ir a un caballo a pleno galope. Denota la tensión muscular del esfuerzo agotador y continuado de un atleta.

El tiempo verbal imperfecto sugiere que oraron no solo una vez, sino durante una cantidad de tiempo considerable, perseverando.

Ora a Dios
Cuando oras no estás hablando contigo mismo o pronunciando oraciones elocuentes para impresionar a aquellos que te escuchan. La oración a Dios significa tener un diálogo con Dios. De hecho, significa venir a la presencia de Dios, pidiendo y recibiendo.

Ora por los demás
Oraron por Pedro (v.5). Hay muchos tipos de oración: adoración, alabanza, acción de gracias, petición, etc., pero aquí leemos acerca de la oración de intercesión. Oraron por él porque lo amaban; la oración de intercesión es un acto de amor.

Aquel fue un encuentro de oración asombroso y los resultados fueron evidentes (vv.6–15). Dios actuó sobrenaturalmente en respuesta a sus oraciones al liberar a Pedro la noche anterior al juicio. La respuesta de Dios supuso visiones, ángeles y las cadenas que se cayeron (vv.6–9). Los obstáculos fueron removidos y los guardias no pudieron impedir la fuga de los prisioneros; la puerta de hierro de la cuidad se abrió ante ellos (v.10).

Entonces Pedro apareció en la reunión de oración, pero la liberación fue tan extraordinaria que Rode, la muchacha que abrió la puerta, se olvidó de dejarlo pasar y ¡nadie creyó que de verdad fuera él (vv.12–15)! Le dijeron a Rode que estaba loca (v.15) pero de hecho Dios había realizado lo que parecía imposible en respuesta a sus intensas oraciones.

La palabra de Dios continuó creciendo y multiplicándose (v.24). Este capítulo comienza con Santiago mu**to, Pedro en prisión y un Herodes triunfante. Acaba con Herodes mu**to, Pedro liberado y la palabra de Dios triunfando.

Señor, enséñanos a orar como la iglesia primitiva. Oro para que tu mano esté con nosotros, que veamos un gran número de gente creer y volverse al Señor y veamos triunfar la palabra de Dios. Te lo pedimos en el nombre de Jesús.

¡Que tengas un hermoso día!
CENFOL YOPAL

19/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

ORA Y BENDICE

LEE: Proverbios 15:1-10

Tus oraciones tienen impacto
San Juan Crisóstomo (349–407) escribió: «La oración \[…\] es la raíz, la fuente, la madre de cientos de bendiciones \[…\] la potencia de la oración ha doblegado la fuerza del fuego, ha dominado la furia de los leones \[…\] ha terminado guerras, apaciguado a los elementos, expulsado demonios, quemado las cadenas de la muerte, expandido las puertas del cielo, aliviado enfermedades \[…\] rescatado a ciudades de la destrucción \[…\] y detenido el progreso del relámpago». En nuestra iglesia 8ojalá fuera en todas), tenemos una sala de oración 24-7. Para mí, ir a la sala y pasar tiempo a solas con Dios es uno de los momentos culminantes de la semana. Verdaderamente, la oración es la raíz y la fuente de todo lo que hacemos. Da mucho ánimo saber que cada hora, día y noche, hay alguien orando en aquella sala.

El autor de Proverbios pone en contraste a los «necios» con aquellos que oran: «En la casa del justo hay gran abundancia... se complace en la oración de los justos. El Señor aborrece el camino de los malvados, pero ama a quienes siguen la justicia» (vv.6a,8b,9). Si vivimos así atraeremos grandes bendiciones para los demás.

Un aspecto importante de esto, es lo que decimos, pues nuestras palabras pueden transformar vidas. Mientras que «la lengua que brinda alivio», «es árbol de vida» (v.4), se nos recuerda que incluso cuando los demás estén enojados con nosotros, «la respuesta amable calma el enojo» (v.1a). Usa tus palabras para sanar, ayudar y animar a los demás: «La lengua que brinda alivio es árbol de vida» (v.4).

Punto de Acción: Proverbios 15:3

«Los ojos del Señor están en todo lugar, vigilando a los buenos y a los malos».

Ya sea que pienses que eres bueno o malo, Dios te está viendo… ¿es algo que te llena de consuelo, o no?

Señor, ayúdame a orar y usar mis palabras para traer bendición a los demás. Te lo pido en el nombre de Jesús.

¡Que tengas un bonito día!
CENFOL YOPAL

18/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

LA UNCIÓN DE DIOS

LEE: 1 Reyes 1:12-2:12

Salomón fue el sucesor de David ungido por Dios. Sadoc y el profeta

Natán le ungieron rey de Israel (1:34).

Adonías cometió el error de intentar erigirse en Rey sin someterse a Dios. «Se llenó de ambición y dijo: “¡Yo voy a ser rey!”» (v.5). Es una cosa tonta ignorar a Dios; en este caso significaba oponerse a los planos de Dios para Salomón, por lo que no tuvo éxito.

David dio este encargo a su sucesor ungido: «Según el destino que a todos nos espera, pronto partiré de este mundo. ¡Cobra ánimo y pórtate como hombre! Cumple los mandatos del Señor tu Dios; sigue sus sendas y obedece sus decretos, mandamientos, leyes y preceptos, los cuales están escritos en la ley de Moisés. Así prosperarás en todo lo que hagas y por dondequiera que vayas» (2:2–3).

Las palabras de David son un gran recordatorio para nosotros. La unción de Dios con el Espíritu Santo para todos los creyentes no contradice tu necesidad de obedecer la palabra de Dios. La obediencia a la Palabra de Dios (v.3a) debe estar acompañada de la unción de Dios (v.3b). El Espíritu Santo te ha sido dado para darte la capacidad y el poder de obedecer la palabra de Dios.

Ni David ni Salomón, ni ningún otro rey de Israel, fueron capaces de guardar los mandamientos y decretos de Dios a la perfección. Solo lo hizo Jesús —el Rey definitivo— quien es el Rey ungido totalmente obediente y eterno. Él es quien es «fiel [a Dios] con toda el alma y de todo corazón» (v.4).

Como alguien escribe, el Libro de los Reyes es «una incesante exposición de fracasos». Pero Dios continúa haciendo que Su propósito soberano se cumpla, con frecuencia de una manera silenciosa y escondida. La soberanía de Dios nunca es anulada, ni siquiera por los líderes con los defectos y pecados más grandes (los reyes). Esto significa que puedes confiar en su soberanía en tu vida, tu iglesia y tu cultura.

Señor, ayúdame a seguir a Jesús, a quien Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder. Necesito el poder y la unción de tu Espíritu Santo para enfrentarme a la «oposición y los enemigos». Ayúdame a ser fuerte y a andar por tus caminos, marchando con fidelidad ante Ti con todo mi corazón y mi alma. Te lo pido en el nombre de Jesús.

¡Que tengas un bendecido día!
CENFOL YOPAL

17/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

EL ESPÍRITU DE DIOS

LEE: Hechos 10:23-11:18

El Espíritu Santo guio a Pedro hasta la casa de Cornelio mediante una visión. Cuando llegó allí, descubrió que Dios también había hablado a Cornelio mediante una visión. Al escuchar esto, Pedro «tomó la palabra» (10:34), «prorrumpió en anunciar la buena noticia» (10:34, MSG) [la buena noticia de la paz alcanzada por medio de Jesucristo que es Señor de todo (v.36)].

La palabra griega para «paz» recoge el significado de la palabra hebrea «Shalom». Significa mucho más que la ausencia de hostilidad. Significa «compleción», «solidez», «bienestar» y «todo tipo de bendiciones y parabienes». Significa armonía y concordia entre las personas, así como bienestar espiritual y vivir bajo el favor de Dios.

La buena noticia es que tienes paz con Dios por medio de Jesucristo. La muerte de Jesús en la cruz te reconcilió con Dios, pues él hizo la paz y tú la has recibido como don.

También deberías ser un pacificador al buscar llevar a otros a la paz con Dios a la vez que traes la paz a tu hogar, a tu lugar de trabajo, a tus vecinos y a tu nación.

Pedro prosigue hablando de «cómo lo ungió Dios con el Espíritu Santo y con poder, y cómo anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que estaban oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él» (v.38). Les habló acerca de la cruz y la resurrección, de la fe y el perdón de los pecados (v.43).

Mientras Pedro estaba aún proclamando la buena nueva de Jesús, el Espíritu Santo vino a todos los que escucharon el mensaje (v.44). «Los defensores de la circuncisión que habían llegado con Pedro se quedaron asombrados de que el don del Espíritu Santo se hubiera derramado también sobre los gentiles» (v.45).

Sabían que aquello era el derramamiento del Espíritu Santo porque lo que había sucedido a los apóstoles en el día de Pentecostés era lo que le estaba sucediendo ahora a aquel grupo: «pues los oían hablar en lenguas y alabar a Dios» (v.46).

La respuesta de Pedro fue: «¿Acaso alguien puede negar el agua para que sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros?» (v.47).

Las noticias se propagaron rápidamente, los creyentes judíos estaban preocupados porque «codearse» con aquellos «no judíos» pudiera arruinar su buen nombre (11:3, MSG).

Aquellos que no estuvieron allí en aquel momento lo «criticaron» (v.2). Pero Pedro lo explica (v.4) contado la historia de cómo fue guiado por el Espíritu: «El Espíritu me dijo…» (v.12).

Sigue así: «Cuando comencé a hablarles, el Espíritu Santo descendió sobre ellos tal como al principio descendió sobre nosotros. Entonces recordé lo que había dicho el Señor: “Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”. Por tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros al creer en el Señor Jesucristo, ¿quién soy yo para pretender estorbar a Dios?» (vv.15-17).

«Al oír esto, se apaciguaron y alabaron a Dios diciendo: ―¡Así que también a los gentiles les ha concedido Dios el arrepentimiento para vida!!”» (v.18).

La explicación de Pedro fue una respuesta a las críticas. A veces cuando eres criticado, la respuesta consiste simplemente en dar una explicación.

Señor, gracias porque vemos cómo el mismo don del Espíritu Santo es dado a todos los que creen en Ti, sin importar a qué parte de la iglesia pertenezcan o de qué organización vengan. Oro en el nombre de Jesús para que nunca nos hallemos en la situación de oponernos a Ti sino en la de seguir la guía de tu Espíritu Santo.

*ñ¡Que tengas un excelente día!
CENFOL YOPAL

16/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

EL PODER DE DIOS

LEE: Salmos 74:10-17

Seguir a Dios y no oponerse a Él
«Si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros al creer en el Señor Jesucristo, ¿quién soy yo para pretender estorbar a Dios?» (Hecot 11:17). Era el mismo Espíritu Santo que se derramaba en ellos igual que lo había hecho sobre nosotros. Me di cuenta de que, si no seguíamos trabajando juntos, nos estaríamos oponiendo a Dios. Oponerse a Dios es la cosa más tonta que puede hacer un ser humano. Jesús recibió oposición: «Lo mataron, colgándolo de un madero, pero Dios lo resucitó al tercer día y dispuso que se apareciera» (10:39–40). En contraste, el privilegio más maravilloso que un ser humano puede tener es ser seguidor de Jesús de Nazaret a quien «lo ungió Dios con el Espíritu Santo y con poder» (10:38).

Cuando te enfrentas a la oposición, es bueno recordar el poder de Dios. El salmista es confrontado por enemigos que están hiriendo el nombre de Dios (v.10). Recuerda el poder de Dios, primero en su propia vida (v.12) y después sobre toda la creación (vv.13–17).

Estos versículos se basan en la mitología del antiguo Oriente Próximo. La creación era vista como la victoria de los dioses sobre las fuerzas del caos y la destrucción, a menudo representadas como el mar enfurecido y el «monstruo», también llamado «Leviatán» (vv.13–14). El sol y la luna eran adorados como dioses. Pero en este salmo el autor se aparta de esos mitos y declara que fue Dios quien creó y desarrolló el mundo, poniendo orden en la nada y «estableciendo la luna y el sol» (v.16).

Siempre está presente la tentación de hacer «otras cosas» más importantes que tu relación con Dios. La devoción a «otros dioses» fue una de las tentaciones y debilidades principales del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento. Este salmo nos recuerda quién es Dios y por qué sería tonto oponerse a Dios yéndose tras de otros dioses.
Señor, gracias porque eres el único Dios verdadero que trae la salvación a la tierra. Ayúdame a resistir la tentación de hacer que otras cosas sean más importantes que Tú en mi vida. Te lo pido en el nombre de Jesús.

¡Que tengas un hermoso día!
CENFOL YOPAL

15/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

DESCONCERTADO POR DIOS

LEE: 2 Samuel 23:8-24:25

Este es uno de los pasajes más misteriosos de toda la Biblia. Parecía que todo iba bien, David estaba rodeado de gente buena, recibía mucha ayuda y apoyo de sus tres hombres más poderosos y también del más amplio círculo de «los treinta».

Pero sucedió algo terrible. ¿Quién incitó a David a contar cuántos guerreros tenía? En este pasaje parece que fue Dios, pero en el pasaje equivalente de Crónicas se nos dice: «Satanás conspiró contra Israel e indujo a David a hacer un censo del pueblo» (1 Crónicas 21:1). Esta es una de las tres veces en las que se menciona a Satanás en el Antiguo Testamento.

Aparentemente, David sabía que lo que estaba haciendo era incorrecto («le remordió a David la conciencia por haber realizado este censo militar», 2 Samuel 24:10), así que espoleado por su conciencia le dijo al Señor: «He cometido un pecado muy grande. He actuado como un necio. Yo te ruego, Señor, que perdones la maldad de tu siervo» (v.10).

A la vista de todas las opciones enumeradas por el profeta Gad, eligió caer en manos del Señor pues «grande es su misericordia» (v.14). Se negó a ofrecer un sacrificio de balde (v.24). Tras su sacrificio «el Señor tuvo piedad del país» (v.25).

Aún hay muchas cosas aquí que son difíciles de entender. Pero el pasaje termina con una nota de esperanza y una relación renovada.

Señor, ayúdame a confiar en ti incluso en medio de la confusión y la incertidumbre. Gracias porque un día tu sabiduría será revelada completamente, gracias porque eres bueno y tu amor dura para siempre.

¡Que tengas un glorioso día!
CENFOL YOPAL

14/05/2026

MI ENCUENTRO CON DIOS

ÁBRETE A DIOS

LEE: Hechos 9:32-10:23ª

Jesús mandó a sus discípulos que sanaran a los enfermos, resucitaran a los mu**tos y predicaran el evangelio. La iglesia primitiva continuó haciendo exactamente lo que Jesús les había mandado hacer. Tuvieron que sorprenderse muchísimo al ver lo que sucedía, pero estuvieron abiertos a la guía de Dios.

El misterio de la sanidad
Siguieron viendo el extraordinario poder de Dios operando. Pedro le dijo a un hombre que había estado postrado ocho años en cama: «Jesucristo te sana» (9:34). «Y al instante se levantó» (v.34). «Todos […] se convirtieron al Señor» (v.35).

Pero no fueron sanados todos. ¿Por qué no sana Dios a todo el mundo? No lo sé. A veces es realmente difícil de entender por qué Dios no ha sanado a alguien por quien se ha orado tanto; es un misterio.

El misterio de resucitar a los mu**tos
Lo siguiente que hace Pedro es ¡resucitar a los mu**tos! Los relatos de mu**tos resucitados son infrecuentes en la Biblia. Ocurren en dos ocasiones en el Antiguo Testamento (una con Elías y la otra con Eliseo). Jesús resucitó a mu**tos en tres ocasiones, Pablo en una y Pedro resucitó a Tabita de entre los mu**tos. El mandamiento de resucitar a los mu**tos se da una vez en Mateo 10:8.

Casi en todos los casos la persona resucitada fue una persona joven. Ninguno de ellos vivió para siempre, pero sus vidas no fueron interrumpidas prematuramente. Son contadas las ocasiones en que Dios interviene de esta manera. No sabemos por qué, es un misterio.

En este caso, Dios intervino. Tabita, quien «se esmeraba en hacer buenas obras y en ayudar a los pobres» (Hechos 9:36), se enfermó y murió. Pedro se arrodilló y oró. ¡Ella abrió los ojos, se sentó, y Pedro la tomó de la mano ayudándola a levantarse! Como consecuencia «muchos creyeron en el Señor» (v.42).

El misterio del evangelio
El apóstol Pablo explicaría más adelante que el misterio consiste en que «los gentiles son, junto con Israel, beneficiarios de la misma herencia, miembros de un mismo cuerpo y participantes igualmente de la promesa en Cristo Jesús mediante el evangelio» (Efesios 3:6).

Hasta aquel punto en el libro de los Hechos, todos los seguidores de Jesús habían sido judíos. De hecho, no creían que fuera posible hacerse cristiano sin ser judío. Pero Dios los sorprendió dando a Pedro una visión donde vio los cielos abiertos y se le ordenó que matara y comiera animales y pájaros «impuros» e «inmundos». Su reacción fue exclamar: «¡De ninguna manera, Señor!» (Hechos 10:14).

Esta visión y la voz de Dios que la acompañaba conminaban a Pedro para que no hiciera distinciones entre la comida pura e impura (vv.13–15). Pero Pedro se dio cuenta de que la visión también significaba que no debía hacer distinción entre personas «puras» e «impuras», o lo que es lo mismo, entre gente judía y no judía. Pedro proclama: «a nadie debo llamar impuro o inmundo» (v.28).
En aquel momento era un misterio: «Pedro no atinaba a explicarse cuál podría ser el significado de la visión» (v.17) y no se dio cuenta de lo que Dios estaba haciendo. Solo más tarde comprendió que los planes de Dios eran más grandes que los suyos. La buena noticia de Jesús no debía limitarse al pueblo judío, era para todo el mundo. Damos gracias porque Pedro tuvo la suficiente apertura para responder a la guía de Dios, ya fuera mediante una visión o cuando «el Espíritu le dijo […]» (v.19).

Señor, gracias porque aun cuando a veces no entiendo algunos misterios de la vida, Tú siempre tienes una razón para las cosas que acontecen. Tú eres soberano en todo lo que haces y un día entenderé a plenitud lo que hoy es un misterio. Gracias por tu fidelidad, en el nombre de Jesús.

¡Que tengas un grandioso día!
CENFOL YOPAL

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