13/09/2026
Padre celestial, hoy elevamos nuestro corazón en agradecimiento por los servicios que nos permitiste vivir en tu presencia. Gracias por la palabra que edificó nuestras vidas, por la alabanza que llenó de gozo nuestro espíritu y por la comunión que nos recuerda que somos un solo cuerpo en Cristo. Te damos gloria porque tu Espíritu Santo se movió con poder, fortaleciendo, consolando y guiando a tu iglesia. Que todo lo que hicimos hoy sea para tu honra y que cada semilla sembrada produzca fruto abundante en nuestras familias y ministerios. Amén.