pasos de fe y santidad

pasos de fe y santidad somos un equipo de servidores de Dios listos para orar y evangelizar

PERMANECER FIELES MIENTRAS ESPERAMOS AL SEÑORLas lecturas de hoy jueves 27 de agosto nos presentan un mensaje muy claro:...
27/08/2026

PERMANECER FIELES MIENTRAS ESPERAMOS AL SEÑOR

Las lecturas de hoy jueves 27 de agosto nos presentan un mensaje muy claro: la vida cristiana consiste en permanecer fieles a Dios, vigilantes y disponibles para servir, mientras esperamos la venida del Señor.

San Pablo comienza su carta a los Corintios dando gracias por la gracia que Dios ha concedido a esa comunidad. Antes de corregir sus problemas, reconoce que Dios ya está actuando en ellos. Esto nos recuerda algo fundamental: la perseverancia cristiana no depende únicamente de nuestras fuerzas; Dios es quien nos sostiene y nos llevará hasta el final.

El salmo nos invita a proclamar cada día la grandeza del Señor. La memoria agradecida de sus obras alimenta nuestra confianza y nos ayuda a permanecer firmes.

En el Evangelio, Jesús nos dice: «Estén en vela». El cristiano no puede vivir distraído ni postergar indefinidamente su conversión. El Señor puede venir en cualquier momento, y la pregunta decisiva será qué hemos hecho con la misión que nos confió.

El siervo fiel no es simplemente quien espera, sino quien mientras espera sigue sirviendo. No sabe cuándo llegará su Señor, pero sabe cómo debe encontrarlo: trabajando, amando y cumpliendo su responsabilidad.

Hoy recordamos a Santa Mónica, mujer de una perseverancia extraordinaria. Durante años oró con esperanza y lágrimas por la conversión de su familia, especialmente de su hijo Agustín. No abandonó la confianza en Dios cuando las respuestas parecían tardar. Su vida nos enseña que esperar en Dios no significa quedarse de brazos cruzados: significa perseverar en la oración, amar y seguir haciendo el bien.

Tal vez llevas tiempo esperando una respuesta de Dios. No te canses. Sigue orando, sigue sirviendo, sigue confiando.

¿Si Jesús llegara hoy a tu vida, encontraría tu corazón vigilante y tus manos ocupadas en hacer el bien?

Santa Mónica, enséñanos a perseverar en la oración y a confiar en los tiempos de Dios.

Déjanos tu comentario y comparte esta Palabra con alguien que esté esperando una respuesta del Señor y necesite recordar que la perseverancia también es una forma de fe. Bendiciones

UNA FE QUE SE CONVIERTE EN VIDALas lecturas de hoy miércoles 26 de agosto nos dan una enseñanza muy concreta: la fe auté...
26/08/2026

UNA FE QUE SE CONVIERTE EN VIDA

Las lecturas de hoy miércoles 26 de agosto nos dan una enseñanza muy concreta: la fe auténtica no se queda en las palabras ni en las apariencias; se demuestra con una vida coherente, responsable y comprometida.

San Pablo es muy directo con la comunidad de Tesalónica: quien puede trabajar no debe vivir irresponsablemente a costa de los demás. El apóstol no presenta el trabajo como un castigo, sino como parte de una vida cristiana ordenada y digna. Él mismo da ejemplo trabajando para no ser una carga. La fe no nos saca de nuestras responsabilidades; nos enseña a asumirlas con amor y honestidad.

El salmo proclama: «Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos». La verdadera felicidad no está en aparentar una vida perfecta, sino en caminar diariamente según la voluntad de Dios.

En el Evangelio, Jesús continúa denunciando la incoherencia de los escribas y fariseos. Los compara con sepulcros blanqueados: hermosos por fuera, pero llenos de muerte por dentro. El problema no es la apariencia exterior en sí misma, sino pretender mostrar una santidad que no corresponde con el corazón.

La Palabra de hoy nos invita a revisar nuestra vida. ¿Somos los mismos en la iglesia, en la familia, en el trabajo y cuando nadie nos está mirando? Porque la santidad verdadera no necesita maquillaje: se reconoce en la coherencia de una vida entregada a Dios.

No se trata de ser perfectos, sino de permitir que Cristo vaya transformando nuestro interior para que nuestras palabras y nuestras acciones caminen en la misma dirección.

¿Hay alguna área de tu vida en la que estás cuidando más las apariencias que la verdadera conversión del corazón?

Señor Jesús, líbranos de una fe superficial. Haznos cristianos coherentes, trabajadores, responsables y sinceros, para que nuestra vida sea un verdadero testimonio de tu Evangelio.

Déjanos tu comentario y comparte esta Palabra con alguien que necesite recordar que la verdadera santidad no consiste en parecer buenos, sino en dejar que Dios nos transforme desde dentro. Bendiciones

UNA FE QUE NO SE QUEDA EN LAS APARIENCIASLas lecturas de hoy martes 25 de agosto nos presentan una enseñanza muy concret...
25/08/2026

UNA FE QUE NO SE QUEDA EN LAS APARIENCIAS

Las lecturas de hoy martes 25 de agosto nos presentan una enseñanza muy concreta: Dios no busca una vida cristiana de apariencias, sino un corazón transformado por la verdad, la justicia y la misericordia.

San Pablo pide a los cristianos de Tesalónica que no se dejen confundir ni alarmar. Frente a quienes anuncian acontecimientos extraordinarios y pretenden hablar en nombre de Dios, el apóstol los invita a permanecer firmes en la enseñanza recibida. La fe necesita raíces, porque un cristiano sin fundamento puede dejarse llevar fácilmente por cualquier mensaje.

El salmo proclama que el Señor viene a juzgar al mundo con justicia. Su juicio no se limita a lo exterior: Dios mira la verdad de nuestro corazón y nuestras obras.

En el Evangelio, Jesús pronuncia palabras muy fuertes contra los escribas y fariseos. Cumplen escrupulosamente ciertos detalles religiosos, pero descuidan «lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad».

Jesús no está condenando la práctica religiosa; está denunciando una religión que se queda en lo externo mientras el corazón permanece lejos de Dios. Por eso dice: «Limpia primero por dentro la copa y el plato, para que también por fuera queden limpios».

Esta Palabra nos confronta profundamente. Podemos cuidar mucho nuestra imagen, participar en actividades religiosas, pronunciar palabras bonitas y, sin embargo, tener un corazón lleno de orgullo, resentimiento o indiferencia.

Dios no quiere simplemente que parezcamos buenos; quiere hacernos buenos desde dentro.

La pregunta de hoy es:

¿Estoy cuidando más la imagen que los demás tienen de mi fe, o estoy permitiendo que Cristo transforme realmente mi corazón?

Señor Jesús, purifica nuestro interior. Danos un corazón sincero, capaz de vivir la justicia, practicar la misericordia y permanecer fiel a tu Evangelio.

Déjanos tu comentario y comparte esta Palabra para que otros recuerden que la verdadera conversión comienza siempre por dentro. Bendiciones

«VEN Y VERÁS»: ENCONTRAR A CRISTO Y DARLO A CONOCERLas lecturas de hoy lunes  24 de agosto en la fiesta de San Bartolomé...
24/08/2026

«VEN Y VERÁS»: ENCONTRAR A CRISTO Y DARLO A CONOCER

Las lecturas de hoy lunes 24 de agosto en la fiesta de San Bartolomé, apóstol, nos presentan un mensaje muy hermoso: quien se encuentra verdaderamente con Jesús descubre en Él la plenitud de Dios y se convierte en testigo para los demás.

El Apocalipsis contempla la Jerusalén celestial asentada sobre doce cimientos que llevan los nombres de los doce apóstoles. No son simples nombres del pasado: representan a aquellos que fueron llamados por Cristo y se convirtieron en fundamento del testimonio apostólico de la Iglesia.

El salmo proclama la grandeza del Señor: «Que todas tus criaturas te den gracias, Señor». La experiencia de Dios no puede quedarse encerrada en el corazón; quien descubre su bondad está llamado a anunciarla.

En el Evangelio, Felipe encuentra a Natanael —identificado tradicionalmente con Bartolomé— y le anuncia que ha encontrado a aquel de quien hablaron Moisés y los profetas: Jesús de Nazaret. Natanael duda: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?». Felipe no entra en una discusión interminable. Le responde sencillamente: «Ven y verás».

Esta frase contiene una profunda pedagogía evangelizadora. La fe no se transmite solamente con argumentos; sobre todo se comunica llevando a las personas al encuentro con Cristo.

Cuando Natanael se encuentra con Jesús, descubre que el Señor ya lo conocía. Y entonces su duda se convierte en profesión de fe: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».

San Bartolomé nos recuerda que detrás de cada apóstol hay una historia de encuentro, llamada y transformación. Jesús nos conoce antes de que nosotros terminemos de comprender quién es Él.

Y también nosotros somos llamados a decirle a otros: «Ven y verás». No para llevarlos hacia nosotros, sino hacia Cristo.

¿Tu encuentro con Jesús ha transformado tu vida hasta el punto de que puedas invitar a otros a «venir y ver»?

San Bartolomé, apóstol y testigo de Cristo, ruega por nosotros y ayúdanos a anunciar el Evangelio con nuestra vida.

Déjanos tu comentario y comparte esta Palabra para que alguien más pueda recibir hoy una invitación sencilla pero poderosa: «Ven y verás». Bendiciones

¿QUIÉN ES JESÚS PARA TI?Las lecturas de hoy Domingo  23 de agosto tienen una enseñanza muy profunda: Dios confía una mis...
23/08/2026

¿QUIÉN ES JESÚS PARA TI?

Las lecturas de hoy Domingo 23 de agosto tienen una enseñanza muy profunda: Dios confía una misión y una autoridad a quienes llama, pero todo tiene su origen y su fundamento en Cristo.

En Isaías encontramos la figura de Eliaquim, a quien Dios entrega las llaves como signo de autoridad y responsabilidad. No se trata de un privilegio para beneficio personal, sino de una misión al servicio del pueblo.

San Pablo, ante la grandeza del misterio de Dios, exclama: «¡Qué abismo de riqueza, de sabiduría y de conocimiento el de Dios!». Todo procede de Él, existe por Él y está orientado hacia Él. La autoridad cristiana, por tanto, nunca puede convertirse en propiedad personal: siempre es don recibido para servir.

En el Evangelio llegamos al centro de la revelación. Jesús pregunta a sus discípulos: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?». Pedro responde: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo».

Esta profesión de fe cambia todo. Jesús confía a Pedro las llaves del Reino y le entrega una misión concreta en la comunidad. Pero la autoridad recibida no nace del poder humano; nace de Cristo y debe ejercerse como servicio a su Iglesia.

La pregunta de Jesús no es solamente para Pedro. Es una pregunta dirigida hoy a cada uno de nosotros.

Podemos saber muchas cosas sobre Jesús, escuchar homilías, rezar oraciones y participar en la Iglesia. Pero la cuestión decisiva es mucho más personal:

¿Quién es realmente Jesús para mí?

¿Es solamente una tradición, una costumbre, alguien a quien recurro cuando tengo problemas? ¿O es verdaderamente el Señor de mi vida, aquel en quien pongo mi confianza y al que quiero seguir?

Señor Jesús, aumenta nuestra fe para que podamos reconocerte como el Mesías, el Hijo del Dios vivo, y ayúdanos a vivir nuestra fe con coherencia y servicio.

Deja tu comentario, con tus propias palabras: ¿quién es Jesús para ti? Y comparte esta reflexión para que otros también se hagan la pregunta que puede transformar toda una vida. Bendiciones

CUANDO DIOS VUELVE A HABITAR EN MEDIO DE SU PUEBLOLas lecturas de hoy sábado 22 de agosto nos conducen por un mismo cami...
22/08/2026

CUANDO DIOS VUELVE A HABITAR EN MEDIO DE SU PUEBLO

Las lecturas de hoy sábado 22 de agosto nos conducen por un mismo camino: Dios quiere habitar en medio de su pueblo, pero esa presencia exige un corazón humilde, coherente y dispuesto a vivir la verdad.

En la visión de Ezequiel, el profeta contempla cómo la gloria del Señor vuelve al templo. Después de la infidelidad de Israel, Dios no abandona definitivamente a su pueblo: regresa y vuelve a ocupar el centro. Es una imagen poderosa de la misericordia divina: Dios siempre desea restaurar su presencia allí donde el pecado había dejado vacío.

El salmo anuncia que la salvación está cerca y que la misericordia y la fidelidad se encuentran. Cuando Dios reina en el corazón, la vida comienza a recuperar su verdadero orden.

En el Evangelio, Jesús denuncia la incoherencia de quienes enseñan la Ley pero no la viven. El problema no es enseñar, sino decir una cosa y hacer otra. Por eso Jesús advierte contra la búsqueda de títulos, honores y reconocimiento: en el Reino de Dios, el verdadero liderazgo no consiste en estar por encima de los demás, sino en servir.

Y aquí encontramos una enseñanza esencial para todos: la autoridad cristiana solo tiene sentido cuando se convierte en servicio.

Al contemplar hoy a la Bienaventurada Virgen María, encontramos el contraste perfecto con la actitud que Jesús denuncia. María no buscó privilegios ni protagonismo; se llamó a sí misma «la esclava del Señor». Su grandeza está precisamente en su humildad y disponibilidad para Dios.

La pregunta para nosotros es:

¿Mi vida refleja realmente lo que digo creer, o existe una distancia entre mis palabras, mi fe y mis acciones?

María, mujer humilde y servidora, enséñanos a poner a Dios en el centro y a servir a nuestros hermanos sin buscar reconocimiento.

Déjanos tu comentario y comparte esta Palabra para que más personas descubran que la verdadera grandeza cristiana no está en ser servido, sino en aprender a servir. Bendiciones

DEL VALLE DE LOS HUESOS SECOS AL CORAZÓN QUE AMALas lecturas de hoy viernes 21 de agosto tienen una enseñanza poderosa: ...
21/08/2026

DEL VALLE DE LOS HUESOS SECOS AL CORAZÓN QUE AMA

Las lecturas de hoy viernes 21 de agosto tienen una enseñanza poderosa: Dios puede devolver la vida a lo que parece definitivamente perdido, y esa vida nueva se manifiesta en el amor.

En la visión de Ezequiel, el profeta contempla un valle lleno de huesos secos. Es la imagen de un pueblo que ha perdido la esperanza y se siente acabado. Pero Dios pregunta: «¿Podrán revivir estos huesos?». La respuesta de Ezequiel es humilde: «Señor Dios, tú lo sabes». Y entonces el Espíritu de Dios sopla sobre ellos y los devuelve a la vida.

El mensaje es claro: donde nosotros vemos final, Dios puede abrir un comienzo. Hay situaciones, familias, comunidades y corazones que parecen secos, pero el Espíritu de Dios todavía puede renovarlos.

En el Evangelio, Jesús nos muestra cuál es el signo concreto de una vida renovada: amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a nosotros mismos. No son dos caminos separados. El amor a Dios se verifica en la manera como tratamos, servimos, perdonamos y cuidamos a los demás.

San Pío X, cuya memoria celebramos hoy, trabajó intensamente por la renovación espiritual de la Iglesia y puso especial énfasis en acercar a los fieles a Cristo, particularmente mediante la Eucaristía. Su vida nos recuerda que toda verdadera renovación de la Iglesia comienza por volver el corazón a Dios.

Tal vez hoy llevas dentro un «valle de huesos secos»: una esperanza perdida, una relación herida, una vocación debilitada o una fe que necesita ser renovada.

¿Qué área de tu vida necesitas poner hoy bajo la acción del Espíritu Santo para que Dios vuelva a darle vida?

Señor, sopla sobre nuestros corazones y danos un espíritu nuevo, capaz de amarte y de amar verdaderamente a nuestros hermanos.

Déjanos tu comentario y comparte esta Palabra con alguien que necesite recordar que, para Dios, ninguna historia está demasiado seca para volver a florecer. Bendiciones

UN CORAZÓN NUEVO PARA ENTRAR EN LA FIESTA DE DIOSLas lecturas de hoy jueves 20 de agosto tienen una  enseñanza muy profu...
20/08/2026

UN CORAZÓN NUEVO PARA ENTRAR EN LA FIESTA DE DIOS

Las lecturas de hoy jueves 20 de agosto tienen una enseñanza muy profunda: Dios no solo quiere perdonar nuestros pecados; quiere transformar nuestro corazón para que podamos vivir en comunión con Él.

Por medio del profeta Ezequiel, Dios promete algo extraordinario a su pueblo: «Derramaré sobre ustedes un agua pura y quedarán purificados». Pero la obra de Dios va todavía más lejos: «Les daré un corazón nuevo y pondré en ustedes un espíritu nuevo». La renovación que Dios ofrece no es simplemente exterior; es una transformación interior realizada por su gracia.

El salmo recoge precisamente ese deseo: «Oh Dios, crea en mí un corazón puro». La conversión auténtica comienza cuando reconocemos que necesitamos que Dios cambie aquello que nosotros no podemos cambiar por nuestras propias fuerzas.

En el Evangelio, Jesús compara el Reino de los cielos con un banquete de bodas. La invitación es generosa y está abierta a todos, pero uno de los invitados aparece sin el vestido adecuado. El problema no es haber sido invitado; el problema es no haber permitido que la invitación transformara su vida.

La gracia es gratuita, pero no es superficial. Dios nos llama tal como somos, pero nos invita a dejarnos transformar por Él.

San Bernardo, cuya memoria celebramos hoy, comprendió que la vida cristiana es un camino de conversión del corazón. Su amor apasionado por Cristo lo llevó a buscar la santidad no en las apariencias, sino en una profunda unión con Dios.

También nosotros hemos recibido una invitación al banquete del Reino. La pregunta es si estamos respondiendo con una vida renovada.

¿Qué necesita transformar hoy Dios en tu corazón para que puedas vivir plenamente la invitación que Él te está haciendo?

Señor, crea en nosotros un corazón nuevo, purifica nuestras intenciones y danos un espíritu dispuesto a vivir según tu voluntad.

Déjanos tu comentario y comparte esta Palabra para que otros descubran que Dios no se cansa de invitarnos a su mesa y a comenzar una vida nueva. Bendiciones

DIOS NO SE OLVIDA DE SUS OVEJASHermanos las lecturas de hoy miércoles 19 de agosto nos presentan una enseñanza profundam...
19/08/2026

DIOS NO SE OLVIDA DE SUS OVEJAS

Hermanos las lecturas de hoy miércoles 19 de agosto nos presentan una enseñanza profundamente pastoral: Dios no abandona a su pueblo y su justicia está marcada por la misericordia.

En Ezequiel, Dios denuncia con fuerza a los malos pastores de Israel. En lugar de cuidar a las ovejas, se han aprovechado de ellas: buscan su propio beneficio y olvidan a los débiles, heridos y extraviados. Por eso Dios mismo anuncia: «Yo mismo buscaré a mis ovejas y las cuidaré». Cuando quienes tienen la misión de servir dejan de hacerlo, Dios no abandona a su pueblo; Él mismo sale a buscarlo.

El salmo nos ayuda a comprender el corazón de esta promesa: «El Señor es mi pastor, nada me falta». No tenemos un Dios distante, sino un Pastor que acompaña, alimenta, conduce, restaura y permanece junto a nosotros incluso en los valles oscuros.

En el Evangelio, Jesús presenta el Reino mediante la parábola de los trabajadores de la viña. Los que llegaron al final reciben también el salario acordado. Esto desconcierta a quienes habían trabajado más horas, pero Jesús revela una verdad esencial: la gracia de Dios no funciona con nuestros cálculos humanos. Dios no ama más al que llegó primero ni menos al que llegó tarde. Su misericordia es gratuita y su deseo es que todos entren en su Reino.

San Juan Eudes y San Ezequiel Moreno, que hoy recordamos, fueron pastores que entendieron que el ministerio no es un privilegio para servirse de los demás, sino una llamada a entregar la vida por las ovejas y llevarlas hacia Cristo.

La Palabra también nos confronta: podemos sentirnos como los que «llegaron primero» y pensar que merecemos más que los demás. Pero el Reino no se construye desde la comparación, sino desde la gratitud.

¿Estoy viviendo mi fe como un servicio generoso o estoy comparándome constantemente con los demás para sentir que merezco más?

Señor, danos un corazón de pastor: capaz de buscar al perdido, levantar al caído y alegrarnos cuando otro recibe tu misericordia.

Déjanos tu comentario y comparte esta Palabra para recordar que, en la viña del Señor, nadie está demasiado lejos para ser llamado y nadie llega demasiado tarde para recibir su gracia. Bendiciones

Dirección

Dosquebradas

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando pasos de fe y santidad publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Atajos

Compartir

Categoría