26/12/2023
iglesia casa de Jesucristo para todas las naciones:
Declara
Ningún arma forjada contra mi prosperará, y condenaré toda
lengua que se levante contra mí en juicio (Isaías 54:17).
Con justicia seré adornado; estaré lejos
de la opresión (Isaías 54:14).
Porque las armas de nuestra milicia no son
carnales, sino poderosas en Dios para la
destrucción de fortalezas (2 Corintios 10:4).
Tomo el escudo de la fe y apago todos los dardos
de fuego del maligno (Efesios 6:16).
Tomo la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios
y la uso en contra del enemigo (Efesios 6:17).
Fui redimido de la maldición de la ley, soy redimido de la
enfermedad, soy redimido de la muerte espiritual (Gálatas 3:13).
Venceré sobre todo porque mayor es Él que está en
mí que el que está en el mundo (1 Juan 4:4).
Estoy firme, ceñidos mis lomos con la verdad, y vestido
con la coraza de justicia, y calzado los pies con el
calzado del evangelio de la paz. Tomo el escudo de
la fe. Y tomo el yelmo de la salvación, y la espada del
Espíritu, que es la palabra de Dios (Efesios 6:14-17).
Soy libre de la potestad de las tinieblas, y trasladado
al Reino de su amado Hijo (Colosenses 1:13).
Tengo potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre
toda fuerza del enemigo, y nada me dañará (Lucas 10:19).
No he recibido espíritu de cobardía, sino de poder,
de amor y de dominio propio (2 Timoteo 1:7).
Soybendito con toda bendición espiritual en los
lugares celestiales en Cristo (Efesios 1:3).
[26/12, 12:51 p. m.] iglesia casa de Jesucristo para todas las naciones: Soy parte de una nación santa, y soy bendecido (Salmos 33:12).
Dios, bendice mi final más que mi principio (Job 42:12).
Señor que tu presencia bendiga mi vida (2 Samuel 6:11).
Bebo de la copa de la bendición (1 Corintios 10:16).
Señor bendíceme y haz resplandecer tu rostro sobre mí,
para que sea conocido en la tierra tu camino, y tu salvación
sobre todas las naciones. Que aumenten los frutos de mi
tierra y que los confines de la tierra te teman (Salmo 67).
Sé que me favoreces porque mis enemigos no
han triunfado sobre mí (Salmos 41:11).
Señor, favorece mi tierra (Salmos 85:1).
Señor, dame vida y favor (Job 10:12).
En tu favor, Señor, haz que mi montaña
permanezca firme (Salmos 30:7).
Señor, imploro tu favor (Salmos 45:12).
Con tu buena voluntad acrecienta nuestro poder (Salmos 89:17).
Señor, ha llegado mi tiempo de misericordia (Salmos 102:13).
Recuérdame, oh Señor, con el favor que das a tus
hijos y visítame con tu salvación (Salmos 106:4).
Suplico tu misericordia de todo corazón (Salmos 119:58).
Que tu favor esté sobre mi vida como nube
de lluvia tardía (Proverbios 16:15).
Que tu belleza sea sobre mi vida y lléname
de favor (Génesis 29:17).
Soy muy favorecido (Lucas 1:28).
Señor, concédeme un favor extraordinario.