01/02/2015
Para ser un siervo debes pensar como siervo. Dios está más interesado en por qué hacemos las cosas que en lo que hacemos. Los siervos piensan más en otros que en sí mismos. Se enfocan en los demás, no en ellos mismos. Esto es lo que significa “perder tu vida”, olvidándote de ti mismo para servir a otros. Jesús se despojó de sí mismo tomando forma de siervo (Filipenses 2:7 PAR). No puedes ser siervo si estás lleno de ti mismo. Solo cuando nos olvidamos de nosotros mismos podemos hacer cosas que merecen ser recordadas.
Colosenses 3:23 “Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo”
Jesús se especializó en tareas humillantes que otros evadían. Él nunca se consideró por encima de nada, porque vino a servir. Él hizo todas estas cosas y no fueron molestia para su grandeza, lo hizo porque quiere que sigamos su ejemplo.
“Póngase el delantal de humildad para servirse unos a otros”