21/08/2026
Jonás tenía una misión y decidió huir. 🌊
Compró el pasaje, abordó el barco y se alejó todo lo que pudo. Pero hubo algo que Jonás no entendió: puedes cambiar de dirección, pero no puedes escapar de la presencia de Dios.
El mayor obstáculo para obedecer a Dios no estaba en su camino. Estaba en su corazón. Y muchas veces, también en el nuestro.
💬 ¿A qué te ha llamado Dios?
¿Estás huyendo o cumpliendo la misión?
¿De qué zona de confort necesitas salir hoy?
📖 Jonás 1:3