12/08/2026
Gente bella buenos días
Un pajarito le dijo a otro pajarito 👇
Si los humanos tuvieran un Dios como el de nosotros
No se preocuparan tanto
Como Dios es nuestro Padre no tenemos que vivir gobernados por el afán, ni por la angustia, tampoco por la preocupación.
“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”
1. “Mirad las aves del cielo”
Jesús comienza con una invitación:
“Mirad”.
No dice simplemente “sepan” o “recuerden”, sino observen. Jesús convierte algo cotidiano en una enseñanza espiritual.
Las aves no tienen graneros, cuentas de ahorro ni control sobre el clima. Sin embargo, Dios las sostiene.
La creación se convierte en un aula:
si Dios cuida de aquello que creó, cuánto más cuidará de aquellos que creó a su imagen y llamó hijos.
2. “No siembran”
Aquí Jesús no está promoviendo la pereza.
Las aves sí trabajan: buscan alimento, construyen nidos, alimentan a sus crías y se mueven constantemente.
Lo que no hacen es vivir bajo la ansiedad de pensar:
“¿Qué voy a comer mañana? ¿Y si mañana no encuentro alimento?”
La diferencia está entre responsabilidad y ansiedad.
Adri
Podríamos expresarlo así:
La fe no elimina el trabajo; elimina la angustia de creer que todo depende de nosotros.
3. “Ni siegan”
Sembrar y segar representan el ciclo agrícola: trabajo, espera y cosecha.
El ser humano puede sembrar, pero no puede controlar absolutamente la cosecha.
Hay cosas que hacemos responsablemente y otras que debemos entregar a Dios.
Por eso la fe dice:
“Yo hago lo que me corresponde;
Dios se ocupa de aquello que está fuera de mi control.”
4. “Ni recogen en graneros”
El granero representa provisión almacenada y seguridad futura.
Jesús no está condenando tener recursos, ahorrar o planificar.
La Biblia misma presenta la prudencia y la previsión como virtudes.
El problema aparece cuando el granero deja de ser una herramienta y se convierte en la fuente de nuestra seguridad.
Hay una diferencia enorme entre:
“Tengo provisión”
y
“Mi provisión me garantiza el futuro.”
El discípulo puede tener un granero, pero no debe convertir el granero en su dios.
5. “Vuestro Padre celestial las alimenta”
Aquí está el corazón del pasaje.
Jesús no dice simplemente:
“La naturaleza las alimenta.”
Dice:
“Vuestro Padre celestial las alimenta.”
La mirada pasa de las aves al Padre.
Las aves son la ilustración;
La paternidad de Dios es el argumento.
Jesús está diciendo:
“Si el Padre cuida de sus criaturas, no puedes pensar que se ha olvidado de ti.”
6. “¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”
Esta es la conclusión lógica.
No se trata de que las aves tengan poco valor. Tienen valor porque Dios las creó y las cuida.
Pero el ser humano posee una dignidad particular: fue creado a imagen de Dios.
Por eso Jesús establece un razonamiento:
Aves → Dios las alimenta.
Ustedes → valen mucho más.
Entonces → pueden confiar en el cuidado del Padre.
7. La enseñanza no es “no hagas nada”
Este punto es importantísimo.
Mateo 6 no enseña:
“Como Dios provee, no trabajes.”
Enseña:
“Como Dios es tu Padre, no vivas dominado por la ansiedad.”
De hecho, unos versículos después Jesús dice:
“Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mt 6:33
La prioridad cambia:
No vivo para conseguir seguridad; vivo buscando primero el Reino.
Y mientras cumplo mi responsabilidad, confío en el Padre que sostiene mi vida.
8. La diferencia entre preocupación y responsabilidad
9. Una manera muy práctica:
Responsabilidad:
“Hoy haré lo que me corresponde.”
Preocupación:
“Necesito controlar también lo que solamente Dios puede controlar.”
Fe:
“Haré mi parte y descansaré en el carácter de mi Padre.”
Por eso Mat 6:26 no es una invitación a cruzarse de brazos.
Es una invitación a dejar de cargar el futuro como si Dios no estuviera presente en él.
“Las aves no tienen graneros, pero tienen un Creador que las alimenta; nosotros podemos tener graneros, pero nuestra seguridad nunca debe estar en ellos, sino en el Padre que los provee.”
Y hay una conexión preciosa con el versículo 25: “No os afanéis por vuestra vida”.
Jesús no está diciendo que las necesidades no existan; está diciendo que nuestras necesidades no son evidencia de que Dios nos haya abandonado.
La pregunta de Jesús sigue siendo penetrante:
“¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”
El fundamento de la tranquilidad cristiana no es que no habrá necesidades, sino que en medio de ellas seguimos teniendo un Padre celestial.
Les amamos sin afán🙏🏻🙏🏻🙌🙌🙌👊🫶🤚🏻🙋♂️🫠🤗😊😉🤠😎😘😘😘😘