10/11/2020
La paradoja de Epicuro está formulada lógicamente, que va más o menos así:
1- Dios o bien quiere evitar el mal y no puede;
2- O puede y no quiere;
3- O no puede ni quiere;
4- O puede y quiere.
Cada una de estas opciones tiene sus propias consecuencias. Veamos algunas de ellas:
1- Si quiere y no puede, es débil, lo cual no es propio de Dios;
2- Si puede y no quiere, es malvado, lo cual tampoco es propio de Dios;
3- Si ni puede ni quiere, es tanto malvado como débil, claramente no es Dios;
4- Y si quiere y puede, que es lo más propio de Dios…
¡¿De dónde proviene todo el Mal en el Mundo?!
En una primera reacción, podríamos decir: ¡jaque mate creyentes! Hemos probado la inexistencia de Dios.
El argumento contra la existencia de Dios derivada de la Paradoja de Epicuro contiene ciertos fallos de orden lógico que la hace insuficiente para demostrar su punto.
El dilema de Epicuro plante que, si Dios existe, y si es benevolente y todopoderoso, no debería existir el mal. Pues, siendo que el mal existe, concluimos que lógicamente, Dios no.
esta contradicción no es explícita a simple vista, la contradicción podría salvarse añadiendo una tercera suposición a la premisa:
- Dios es omnipotente y benévolo
- El mal existe
- Dios tiene razones moralmente suficientes para permitir el mal en el mundo.
De esta forma, se salva la contradicción lógica, por lo que desde el ateísmo se debería probar que es lógicamente imposible que Dios tenga razones morales para permitir que el mal exista. Debido a que no es posible demostrar esto, la versión lógica demuestra fallos.
Ahora, ¿Qué razones tendría un ser como Dios para permitir el mal? un Dios, que trasciende lo material, en teoría, podría mirar el pasado y el futuro de manera simultánea, toda la historia de principio a fin en su totalidad, por lo que, desde su perspectiva omnisciente, tendría razones suficientes para permitir el mal, mientras que nosotros por nuestra condición de finitud y nuestro marco epistémico parcial, no llegaríamos a contemplar y mucho menos comprender.
En conclusión: La lógica está limitada en responder preguntas de fondo, que requieren de una conexión con la realidad, demostrar algo lógicamente no la convierte automáticamente en una verdad incuestionable.