20/04/2026
El Dios que restaura no solo repara aquello que se encuentra roto, sino que también renueva todo lo que somos.
Por esa razón, no podemos esperar un nuevo comienzo si seguimos aferrados a la misma mentalidad, habitos y decisiones del pasado, ya que la verdadera restauración exige rendición, cambio y un corazón dispuesto a volver a Dios.
De hecho, muchas veces pedimos sanidad, pero evitamos el proceso; así como pedimos restauración, y nos resistimos a una verdadera transformación. Sin embargo, es precisamente en medio de ese proceso donde Dios obra profundamente en nosotros.
📖 “Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré...’ (Jeremias 15:19)
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