18/08/2026
¿Sientes que lo que tienes no alcanza para empezar? Un sueldo pequeño, un ahorro modesto, una idea que parece insignificante.
Jesús contó la parábola de los talentos: un hombre repartió su dinero entre tres siervos, según la capacidad de cada uno. Dos invirtieron y multiplicaron lo recibido. El tercero, por miedo a perder lo poco, lo enterró.
Cuando el dueño regresó, no premió la cantidad. Premió la fidelidad. El problema nunca fue tener poco — fue el miedo que paraliza.
Hoy eso se traduce en algo simple: administra bien lo que ya tienes, sin esperar tener más. Un presupuesto. Un ahorro pequeño pero constante. Una deuda que empiezas a atacar, aunque sea con lo mínimo.
Dios no pide resultados perfectos. Pide fidelidad con lo que ya está en tus manos.