22/02/2023
La invitación de manera especial es que ajustemos nuestra conducta a los mandatos de Dios y así, obedeciendo a sus palabras, nos comportemos siempre con toda humildad.
Como dice la palabra de Dios: En ése pondré mis ojos: en el humilde y el abatido que se estremece ante mis palabras.
De este modo, imitando las obras de tantos otros, grandes e ilustres Santos, corramos de nuevo hacia la meta que se nos ha propuesto desde el principio y que es la paz; no perdamos de vista al que es Padre y Creador de todo el mundo, y tengamos puesta nuestra esperanza en la munificencia y exuberancia del don de la paz que nos ofrece.