29/10/2022
¿𝗤𝘂𝗶é𝗻 𝗶𝗻𝗳𝗹𝘂𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝘁𝘂 𝘃𝗶𝗱𝗮?
¿𝗤𝘂é 𝘃𝗼𝗰𝗲𝘀 𝗲𝘀𝗰𝘂𝗰𝗵𝗮𝘀?, ¿𝗤𝘂é 𝗺𝗲𝗻𝘀𝗮𝗷𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗿𝘁𝗲𝘀?
¿𝗤𝘂𝗶é𝗻 𝘁𝗲 𝗲𝗻𝘀𝗲ñ𝗮 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗲𝗹 𝗮𝗺𝗼𝗿?
¿𝗖𝘂á𝗹𝗲𝘀 𝘀𝗼𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗲𝗱𝗶𝘁𝗮𝘀?
¿𝗗𝗲 𝗾𝘂𝗶é𝗻 𝗲𝗿𝗲𝘀 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗶𝗱𝗼𝗿?
• “Jesús dijo: Yo soy la luz del mundo. El que 𝗺𝗲 𝘀𝗶𝗴𝘂𝗲 nunca andará en la oscuridad, sino que tendrá la luz que da vida”
𝗝𝘂𝗮𝗻 8: 12
• “No sigan los caminos de este mundo; por el contrario, sean transformados por la renovación espiritual de sus mentes, a fin de que puedan demostrar cómo es realmente la voluntad de Dios: buena, agradable, y perfecta.” 𝗥𝗼𝗺𝗮𝗻𝗼𝘀 12: 2
La palabra que brota por medio de los ídolos terrenales a quienes hemos normalizado no trae vida. 𝗘𝘀𝘁𝗮 𝗽𝗮𝗹𝗮𝗯𝗿𝗮 𝗲𝘀 𝗺𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮, estos mensajes y ejemplos nos apartan de nuestro presente, de la verdad, de nuestra propia vida.
Ansiedad, temor, frustración, inseguridades…
• “Tengan cuidado. No presten atención a los que 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿𝗲𝗻 𝗲𝗻𝗴𝗮ñ𝗮𝗿𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗶𝗱𝗲𝗮𝘀 𝘆 𝗿𝗮𝘇𝗼𝗻𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗰𝗲𝗻 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗲𝗿 𝘀𝗮𝗯𝗶𝗱𝘂𝗿í𝗮, pero que son enseñanzas humanas. 𝗘𝘀𝗮 𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗼𝗯𝗲𝗱𝗲𝗰𝗲 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗲𝘀𝗽í𝗿𝗶𝘁𝘂𝘀 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗺𝘂𝗻𝗱𝗼 𝘆 𝗻𝗼 𝗮 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼.”
𝗖𝗼𝗹𝗼𝘀𝗲𝗻𝘀𝗲𝘀 2: 8
Con frecuencia adaptamos nuestras formas de pensar a las personalidades que el mundo nos dice que son correctas, modos de actuar y de vivir. Parece que olvidamos las enseñanzas de 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗣𝗮𝗱𝗿𝗲.
Solo 𝗺𝗲𝗱𝗶𝘁𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗽𝗮𝗹𝗮𝗯𝗿𝗮 podremos encontrar 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱𝗲𝗿𝗮 𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗽𝗿𝗼𝗽ó𝘀𝗶𝘁𝗼.
• “Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.”
𝗝𝘂𝗮𝗻 8: 31-32.
𝗟𝗮 𝗽𝗮𝗹𝗮𝗯𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼𝘀 𝗵𝗮 𝗱𝗮𝗱𝗼 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗣𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗿í𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗴𝘂𝗮 𝘃𝗶𝘃𝗮. Como hijos de nuestro Padre Celestial estamos dotados de dones, capacidades y poderío. Él nos ha realizado una transfusión de su sangre, 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼 𝗲𝘀 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗮𝗱, nuestra fuerza, nuestro gozo, todo se doblega en su presencia.
Acerquémonos a la presencia del Padre, 𝗲𝘀𝗰𝘂𝗱𝗿𝗶ñ𝗲𝗺𝗼𝘀 𝘀𝘂𝘀 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀, 𝗺𝗲𝗱𝗶𝘁𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗲𝗹𝗹𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗿𝗲𝗰𝗶𝗯𝗶𝗿 𝗹𝗮 𝗳𝗼𝗿𝘁𝗮𝗹𝗲𝘇𝗮 𝘆 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱𝗲𝗿𝗮 𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗮𝗱.
¡𝗦𝗼𝘆 𝗾𝘂𝗶é𝗻 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗶𝗰𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗼𝘆, 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗼 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗶𝗰𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗼 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿, soy bendecido!