06/10/2026
MARTES 6: ESCUCHA CON EL CORAZÓN
(Lc 10,38-42)
Por: Nubia Celis, Verbum Dei
Hoy Jesús viene de visita a nuestra casa (a nuestro corazón). Imagina cómo llega: llama a tu puerta, espera a que le abras y te saluda efusivamente ¡como cuando te saluda tu amigo más querido! ¿Cómo te encuentra? ¿Demasiado ocupado, preocupado, despistado, ansioso, indiferente? O por el contrario, atento, abierto, relajado, amoroso…
María dejó todo lo suyo y se quedó con Jesús para escucharlo y contemplarlo. Si ella pudiera hablarnos, seguramente nos diría: “no te despistes, no te enredes en lo que no es verdaderamente importante, no te pierdas del gozo de estar a solas con Jesús. ¿Qué te afana, por qué te preocupas? ¿Qué es más importante que estar con tu Señor? Ningún proyecto o actividad -por buena que sea- puede suplantar estos momentos de soledad con tu Dios; no cambies a Jesús por un momento de diversión, ni lo dejes por lo que a tus ojos es más eficaz”.
Y es que la actividad más eficaz es la que está apoyada en esos momentos de “aparente inactividad” en la oración. A veces, tardamos semanas y hasta meses, buscando la solución a un problema; le damos vueltas y vueltas hasta agotarnos y desesperarnos, porque no creemos en el poder de la oración; nos hemos dejado contaminar por el escepticismo y la apatía del mundo. María es la mujer creyente que sabe que lo más importante es estar con Jesús y escucharle.
Marta, en cambio, se afana por atenderle y al sentirse desbordada le reclama: "¿Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio?". Para ella, era más lógico y útil que su hermana la apoyara. Pero el reclamo de Marta lo podemos equiparar a esa queja que hay en lo más profundo de nuestro corazón.
Todos tenemos algo que reclamarle a la vida, un descontento; un sentimiento de orfandad, el sufrir ciertas injusticias, que se nos cargan más pesos de los que podemos, que no nos consideran, etc...
La respuesta de Jesús es como un bálsamo que suaviza nuestras asperezas: "Escoge la mejor parte, date cuenta que si me escuchas, todas tus cargas se aliviarán. Antes de emprender un proyecto o tomar una decisión, ora. Pregúntame, déjate querer, llénate de mí. Entonces, nadie te quitará tu paz ni tu alegría. Yo seré para ti y tú para mí"
Hna. Nubia CelisReligiosa de la Fraternidad Misionera Verbum DeiL...