02/06/2026
Muchas veces decimos que creemos en la gracia, pero terminamos viviendo como si todo dependiera de nosotros.
Nos esforzamos, luchamos e intentamos hacerlo mejor y, sin darnos cuenta, ponemos nuestra confianza en nuestras obras más que en Cristo.
Eso fue precisamente lo que estaba ocurriendo con los gálatas: habían recibido a Cristo, pero estaban regresando a la ley; habían abrazado la gracia, pero estaban volviendo a las obras.
Por eso Pablo les recuerda que la ley mostró nuestra condición, pero Cristo se convirtió en nuestra solución; la ley reveló el pecado, pero Cristo llevó el pecado; la ley mostró nuestra necesidad, pero Cristo la suplió por completo.
En una generación que habla constantemente de las promesas de Dios, corremos el riesgo de olvidar que Cristo mismo es la Promesa.
Y aunque todos anhelamos provisión, restauración y respuestas de parte de Dios, nuestra necesidad más profunda sigue siendo Jesús.
Al final, nuestra esperanza no descansa en lo que hacemos por Dios, sino en lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz. 📖 «Todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús» (Gálatas 3:26).
Link prédica Domingo:
https://www.youtube.com/live/fE8q_2yHBYY?si=2AJH0W5R3Sb5hySX