Hacia los años de mil novecientos cincuenta y seis (1956), Monseñor LUIS PEREZ HERNANDEZ, primer obispo empezaba a organizar la diócesis de San José de Cúcuta, siendo presidente de Colombia el general GUSTAVO ROJAS PINILLA. Quien en una visita de sobrevuelo en helicóptero y acompañado de nuestro obispo destina un plan piloto del instituto de crédito territorial para vivienda. Hacia el año de mil
novecientos sesenta (1960) se abren entre las plantaciones de caña con ayuda de moto niveladoras las primeras calles del barrio, encontrándose en medio de estas una imagen destruida del divino niño Jesús, que había sido hurtada del templo del sagrado corazón y abandonada allí por los ladrones en su huida de la policía. Es por esta misma época que Monseñor LUIS ALEJANDRO JAIMES, celebra la primera misa bajo un árbol; luego el padre CARLOS MARTINEZ celebra otras eucaristías en un garaje y así el barrio Guaimaral va tomando forma y creciendo. Ante la necesidad apremiante de poseer un lugar para el culto y atención de los fieles, el doctor JOSE ANTONIO RUBIO, alcalde de la ciudad regala una inmensa armadura de hierro, que había servido de hangar a los ferrocarriles, armándose así el templo dedicado a San Juan Bautista.