10/05/2026
Domingo 10 de Mayo 2026.
RECORDACIÓN DE LA HERMOSA CARTA APOSTÓLICA.
A mi amada iglesia, esposa del Señor Jesucristo, fiel colaboradora de Dios en todo tiempo y en toda circunstancia, distinguida por su grande amor, qué son por su servicio exclusivo y santo.
La paz infinita de mi santo Dios y la poderosa gracia de mi Señor Jesucristo, sean derramadas abundantemente en vuestros corazones.
La verdadera felicidad tiene un origen más alto y puro: ¡nace en la comunión con Dios! Él la concede conforme a su voluntad, se sustenta en su presencia, y se perfecciona en una vida rendida a su servicio y consagrada a buscar su bendición.
Él expresa: ¡En este día, para mí no hay regalo más valioso, ni riqueza más grande, que experimentar esa paz profunda del alma, esa alegría serena que no depende de las circunstancias, sino de la certeza gloriosa de que Dios está con nosotros!.
Quien tiene a Dios, no necesita nada más. Y quien no lo tiene, aunque lo posea todo, sigue estando vacío.