01/08/2026
Sabado 1 de Agosto 2026.
CARTA APOSTÓLICA.
ES NAASÓN EL APÓSTOL Ñ, POR NOSOTROS HOY ELEVA SU ORACIÓN, A SU VOZ EL MAR SE ABRE Y KO HAY NADA QUE NO PUEDA SU ORACIÓN.
Salmo 48:1-2
Hay viajes que comienzan con los pies y hay otros que comienzan con el alma.
La provincia es hermosa porque su belleza no reside en su estructura, sino en que allí habitan los hijos de Dios.
Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra.
No vamos como turistas, sino como visitantes de la Fé.
La verdadera convocatoria de Dios se cumple cuando el alma decide perdonar.
Dios distingue a quien sabe valorar lo que recibe y derrama su bendición; mas de quien teniendo la oportunidad, viaja y desprecia el favor divino.
Que los matrimonios lleguen en paz, para que la bendición de Dios nos abarque a todos.
Jóvenes, traigan su petición al Señor y díganle: No quiero vivir solo de la fé de mi familia, sino que deseo tener esa hermosa fé también en mi propio corazón.
Niños, contemplen esta hermosa provincia; algún día, cuando crezcan, podrán decir: Mis padres me llevaban a este lugar de bendición.
La familia que asiste unida a la Santa Cena, debe regresar aún más unida.
Si deseamos alcanzar una nueva bendición, debemos acercarnos con humildad y sinceridad.
A la Santa Cena no llegamos para demostrar nuestra propia pureza, sino para pedirle a Dios: Examíname y permite presentarme ante Ti con un corazón sincero.
Desde este lugar temporal, mi oración acompañará a nuestra amada iglesia. Que cada familia que regrese lo haga llevando consigo una oración de súplica.
Cada camión, cada avión, cada frontera que crucen despierte mi petición: Señor, llévalos con bien. Guarda a los niños, fortalece a los ancianos, concede prudencia a los conductores y haz que todos lleguen sanos y salvos.
Cada lágrima que derramo llega hasta la presencia del Señor: Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿no están ellas escritas en tu libro?
Hoy puedes emprender el vuelo, puedes salir en camino; esta hermosa provincia te espera. No son los transportes los que te guían, sino Dios quien custodia la vida: Él es el Todopoderoso.
Cuando regresemos, traeremos la fé renovada y una fuerza más viva.
Esta hermosa provincia nos reúne por unos días, pero la ciudad de Jerusalén nos unirá para siempre.