16/08/2022
ULTIMO AGRADECIMIENTO COMO PÁRROCO. ERASMO, CLAUDIA Y MATILDE
Dados mis agradecimientos durante las Misas de este domingo, a los fieles de esta parroquia, quiero agradecer, finalmente, a mis más cercanos colaboradores: Erasmo, Claudia y Matilde. Ustedes fueron no solo mi apoyo en el trabajo, sino también mi consuelo cuando tuve que afrontar incomprensiones y dificultades. Gracias Erasmo por su testimonio de santidad, por su cariño incondicional por su servicio silencioso. Es usted el modelo de vida cristiana, honestidad, servicio y prudencia. Siempre me sentí querido y respetado por usted. Mil gracias por ello. Gracias, Claudia, por soportar mi perfeccionismo, por haberme acompañado silenciosa, incondicional y prudentemente; por haberse cansado conmigo cuando había que madrugar, trasnochar, seguir sin almorzar, por recibir con paciencia insultos por seguir mis instrucciones con respecto a las políticas del cementerio, por ser una colabora leal. Gracias a usted, Mati, por hacerme sentir que Dios cumple la promesa de que cuando se deja una madre por amor a él y a su reino, él se encarga de poner en nuestros camino otras madres. Usted, como ninguna otra persona en Córdoba, supo mis p***s y mis alegrías. Nadie se preocupaba tanto como usted cuando dejaba de comer o cuando me enfermaba. Gracias por haber querido reír conmigo a carcajadas, sufrir con Claudia cuando tenían que comerse algo que había cocinado yo y no había quedado tan bien, gracias por sufrir con mi familia cuando el año pasado tuve que ser ingresado en el hospital. Gracias por haberme donado su tiempo: tantas y tantas horas. Gracias por haber hecho de la casa cural, mi hogar, mi refugio donde podía esconderme cuando afuera el mundo se me derrumbaba. Gracias por haber puesto siempre una flor en la mesa coqueta, por cuidar de mis balcones, por tener a quien saludar cada que llegaba a casa. Aunque los sacerdotes debemos acostumbrarnos a la soledad, usted y Claudia hicieron posible que nunca supiera lo que era sentirme solo en Córdoba. Las llevaré por siempre en mi corazón. Las quiero con el alma. Mil bendiciones.