30/06/2020
LA JACTANCIA
¿Dónde queda, pues, la jactancia?: Queda excluida. Rom.3:27ª
La jactancia es una manifestación de la naturaleza pecaminosa del hombre. ¿Dónde queda la jactancia de quien se justifica por las obras de la ley, ante la justificación por fe en la obra perfecta de Jesucristo? ¿Dónde queda la jactancia del hombre imperfecto, ante la perfección de Jesucristo? ¿Dónde queda la jactancia del hombre débil, ante el poder del Señor Jesucristo? ¿Dónde queda la jactancia de la belleza humana, ante la hermosura inigualable de nuestro Dios? ¿Dónde queda la jactancia de la inteligencia del hombre, ante la sabiduría y ciencia profunda e infinita de Dios? ¿Dónde queda la jactancia del hombre moralista y religioso, ante la gracia inmensurable y el favor no merecido de Dios?, Dónde queda la jactancia del hombre en su pecado, ante la justicia y santidad de Jesucristo? ¿Dónde? QUEDA EXCLUIDA. Jesús la excluyó. Aquel, que ahora es el diablo y satanás, cayó de su elevada posición por la jactancia. Hizo caer a Adán y a Eva en el pecado de la jactancia y perdieron el paraíso. Lo que el diablo incluyó, Jesucristo lo excluyó; porque para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. La jactancia te excluye del cielo, la jactancia te distancia de tu prójimo, la jactancia te engaña y te hace perder la gracia de Dios. Cristo vino para que la jactancia quede excluida. No incluyamos lo que ya Cristo excluyó. A la jactancia digámosle FUERA y a Jesucristo digámosle gracias, todo lo debo a ti.