25/08/2026
Si hoy sientes que te equivocaste, que perdiste el rumbo o que ya es demasiado tarde, recuerda esto: con Dios, siempre existe una nueva oportunidad. No importa cuántas veces hayas caído, Él puede tomar tus pedazos y convertirlos en un nuevo comienzo. No te castigues por lo que ya pasó. Abraza lo que aprendiste, toma la mano de Dios y vuelve a intentarlo. Tu historia todavía tiene mucho por escribir.