18/04/2023
𝗥𝗘𝗕𝗘𝗖𝗔, 𝗨𝗡𝗔 𝗠𝗨𝗝𝗘𝗥 𝗛𝗨𝗠𝗜𝗟𝗗𝗘 𝗬 𝗦𝗘𝗡𝗖𝗜𝗟𝗟𝗔
“𝘠 𝘢𝘤𝘰𝘯𝘵𝘦𝘤𝘪𝘰́ 𝘲𝘶𝘦 𝘢𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘦́𝘭 𝘢𝘤𝘢𝘣𝘢𝘴𝘦 𝘥𝘦 𝘩𝘢𝘣𝘭𝘢𝘳, 𝘩𝘦 𝘢𝘲𝘶𝘪́ 𝘙𝘦𝘣𝘦𝘤𝘢, 𝘲𝘶𝘦 𝘩𝘢𝘣𝘪́𝘢 𝘯𝘢𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘢 𝘉𝘦𝘵𝘶𝘦𝘭, 𝘩𝘪𝘫𝘰 𝘥𝘦 𝘔𝘪𝘭𝘤𝘢 𝘮𝘶𝘫𝘦𝘳 𝘥𝘦 𝘕𝘢𝘤𝘰𝘳 𝘩𝘦𝘳𝘮𝘢𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘈𝘣𝘳𝘢𝘩𝘢𝘮, 𝘭𝘢 𝘤𝘶𝘢𝘭 𝘴𝘢𝘭𝘪́𝘢 𝘤𝘰𝘯 𝘴𝘶 𝘤𝘢́𝘯𝘵𝘢𝘳𝘰 𝘴𝘰𝘣𝘳𝘦 𝘴𝘶 𝘩𝘰𝘮𝘣𝘳𝘰”. (Génesis 24:15)
Pasajes complementarios: Génesis 24:11-12; Salmos 51:1; Rut 2:6-7
En la Palabra de Dios encontramos la historia de una mujer sencilla y humilde, Rebeca. Recordemos cuando Abraham manda a su siervo a la tierra de su parentela para conseguirle mujer a Isaac, su hijo, quien estaba un poco solterón, pues tenía más de cuarenta años. El siervo se va a la tierra de su señor Abraham, hehizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad junto a un pozo de agua. Los pozos son lugares estratégicos, ya que es donde se encuentra la gente, pero algo importante, a esos lugares también llegaban las doncellas por agua.
El siervo de Abraham confiaba en que Dios estaba con él y lo había bendecido, pero sabía que no se podía quedar esperando a que Dios le diera lo que estaba buscando. El Siervo se percata de la hora exacta en que salen las doncellas por agua: “y dijo oh Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro y has misericordia con mi señor Abraham”. Él apela a la misericordia de Dios, no podemos olvidarnos de acercarnos siempre al Dios misericordioso, no son suficientes las veces que enfatizamos esto, por eso reiteramos: “por la multitud de tus piedades, ten misericordia".
El siervo le expresa a Dios: “he aquí, yo estoy junto a la fuente de agua y las hijas de los varones salen de esta ciudad salen por agua”. Continuó orándole a Dios, pidiéndole que le mostrara quién había de ser la mujer que Él tenía escogida, y así fue como sucedió. Rebeca hizo conforme a la oración, una mujer trabajadora como Rut y Raquel, una joven hermosa, trabajadora y de su casa.
Pero llama la atención de Rebeca lo que realiza con el siervo, cuando le da de beber, pues usa sus manos, qué interesante joven tan humilde y sencilla, no era criada de nadie, pero la forma como se refiere a este criado, evidencia su humildad.
Cuánto hemos de aprender sobre el respeto que nos enseña esta joven, y la manera de comportarnos en medio de una cultura tan contradictoria, donde se vive por apariencia. Las castas no son únicamente de la India, también son de aquí de Colombia, Ecuador y América Latina. Una cosa tan odiosa, tan insignificante y sin sentido como el menosprecio y la discriminación por condiciones sociales, llevan a la gente a comportarse prepotente y con superioridad. Pero no lo vemos así en Rebeca, que se muestra como la mujer sencilla y humilde que era.
OREMOS
"Señor Jesús, quiero aprender de ti, quiero ser sencillo y humilde como lo eres tú, esto es lo que me enseñas. Tú que prolongaste misericordia sobre Abraham y cumpliste tu Palabra en su vida y en la del siervo que creyó. Cuánto más he de aprender de esta mujer, que al igual que Rut era laboriosa, trabajadora, comprometida e incansable, Señor; que llevaba un cántaro pesado en su hombro, pero lo bajó, de forma sencilla, para atender al siervo. Eso es lo que quiero para mi vida, trabajar de la mejor forma, pero siempre seguir tu ejemplo y ser sencillo y humilde. Forma en mí cada una de estas características, hoy te lo pido, Señor".